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La Fiscalía elevará a juicio oral la causa por la agresión a Pablo Baldini

A un mes del hecho, los investigadores consideraron que la investigación finalizó luego de tomarle declaración al imputado, quien permanecerá en libertad tras dar su versión de los hechos.

El fiscal Alejandro Pellegrinelli elevará a juicio oral la causa iniciada hace un mes por la agresión al productor Pablo Baldini.

El investigador considera que la pesquisa ya está completa luego de haberle tomado declaración indagatoria al imputado, Geyler Diaz Vidiaux (38), quien dio su versión de los hechos. Tal como lo había adelantado en su momento su abogado, Martín Bernat, el empleado del bar Cava Federal explicó que se sintió intimidado por Baldini y reaccionó empujándolo “para sacárselo de encima”, informaron las fuentes.

El hombre apodado “Junior”, de origen cubano, seguirá en libertad mientras prosigue el proceso judicial en el que figura imputado por el delito de “lesiones graves”. En ese marco, Pellegrinelli y sus colaboradores le anunciaron a las partes que la etapa de recolección de pruebas fue dada por terminada y en los próximos días pedirán la elevación a juicio del expediente.

La novedad se conoció este viernes a última hora, después de que el último fin de semana Baldini recibiera el alta médica tras haber permanecido internado 26 días en la Clínica Colón.

Pablo Baldini se recupera de las lesiones sufridas.

Vale recordar que el caso se produjo en hora de la madrugada del sábado 2 de septiembre en el bar Cava Federal (ubicado en Alvarado casi Güemes), cuando Baldini, su primo Alejandro y un amigo de ambos compartían la velada. En determinado momento, hubo una discusión entre ellos y un empleado de nacionalidad cubana llamado Geyler Diaz Vidiaux (38) y apodado “Junior”.

Como consecuencia del entredicho, Baldini fue golpeado y cayó al piso, lo que le provocó un traumatismo de cráneo por el que debió ser operado en una clínica de la ciudad. Desde entonces y hasta el último fin de semana permaneció internado, primero en una sala de terapia intensiva, y luego en una habitación común.

Mientras tanto, por el hecho se inició una causa judicial a cargo del fiscal Alejandro Pellegrinelli, quien comenzó a investigar el accionar de Diaz Vidiaux. El acusado se presentó voluntariamente en Tribunales y, a pesar de no haber sido imputado aún de ningún delito y permanecer en libertad, contrató como abogado a Martín Bernat, que emitió un comunicado en el que informó que su cliente “no es patovica” y que había reaccionado a un acto de “xenofobia y racismo”.

“Al día de lo sucedido, (Diaz Vidiaux) se desempeñaba como empleado en el sector del patio del local comercial, a los fines de gestionar el ingreso de los clientes a ese sector, en virtud de la ‘capacidad ocupacional’ del ambiente. Nuestro representado asegura que, en su calidad de empleado del local gastronómico, fue víctima de xenofobia y racismo por parte del señor Pablo Baldini“.

Bernat especificó que en ese contexto que su cliente “no sólo habría sido víctima de extrema violencia verbal y mayúscula prepotencia, sino que a ello le habría precedido un intento de agresión física por parte del señor Baldini”. “Si ello se comprueba, colocaría la conducta de nuestro representado como una reacción lógica ante una agresión física por parte de Baldini, acontecida luego de un tipo de mayor y más grave violencia -intolerable y sumamente reprochable en nuestros tiempos- como lo es la xenofobia y el racismo en un marco de suma prepotencia y altanería”.

Además, el abogado presentó un recurso de protesta ante la Justicia de Garantías en el que manifestaba que el primo de Baldini, Alejandro, cumplía roles incompatibles en la causa judicial al ser testigo presencial del hecho y abogado particular de la víctima. Ese planteo fue rechazado en las últimas horas, como se explicó antes.

“Esta persona que trabaja en seguridad está preparada para matar de un golpe. Por eso se trabaja mucho en el adiestramiento físico y mental, para que puedan contener situaciones extremas en boliches. Pero acá éramos tres hombres de 60 años que queríamos saludar a un DJ en un restaurante”, remarcó el sábado posterior al hecho el abogado Baldini, quien aclaró que ellos no estaban alcoholizados ni fueron violentos en ningún momento al tratar a “Junior”.

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