La Ciudad

La historia de Huinca, el puma que llegó al Bioparque Mar del Plata en camioneta

El mamífero fue trasladado al ex zoológico de Batán porque ya no podía permanecer en la estancia donde lo cuidaba una familia. La palabra del trabajador que recibió al animal y a sus dueños en el establecimiento.

Llamó la atención entre el personal del Bioparque Mar del Plata (ex zoológico de Batán) la presencia de un matrimonio que arribó al lugar, el sábado a la mañana, con un puma en el asiento trasero de su camioneta.

Claudia Itatí y su marido recorrieron alrededor de 115 kilómetros desde su estancia de Necochea para dar en adopción a Huinca, un puma macho de un año y medio de edad que encontraron perdido, solo y abandonado en un campo de aquella localidad, y que la pareja rescató y crió a los pocos meses de haber nacido.

Huinca vivía con perros y gatos en una estancia a la altura del kilómetro 50 sobre la ruta 228, comía mucha carne (en especial pollo), paseaba con sus dueños y dormía con ellos hasta que comenzó a crecer y por eso se tornó difícil de mantener, al punto de convertirse en una potencial amenaza para los habitantes de la vivienda.

Fue por ello que el matrimonio se trasladó hacia el establecimiento junto al animal para preguntar qué hacer. Allí fueron recibidos por Diego, asesor del Bioparque, quien les recomendó que lo donaran “para evitar una tragedia”.

Huinca ingresó a la institución, luego de realizar un acta de donación, en carácter de rescate. Esto significa que se incorpora al animal “por algún motivo específico”. En este caso, porque el puma es un peligro latente, especialmente para los niños. A su vez, el trabajador resaltó que anteriormente el mamífero no tuvo ningún comportamiento salvaje con su familia.

“Fue lo mejor que pudieron haber hecho para evitar una tragedia”, señaló Diego en contacto con LA CAPITAL e indicó que “no hay posibilidad de que Huinca vuelva a la naturaleza porque si bien es un animal silvestre, al estar domesticado como un perro, no sabría cómo actuar”.

El puma fue sometido a un procedimiento que el Bioparque realiza con cada uno de los animales que ingresan. “Primero, entró en el área de cuarentena para hacerle los estudios veterinarios correspondientes para constatar que no tenga ninguna enfermedad que contagie al resto de los animales”. Huinca aún permanece en esta etapa.

“Luego, se pasa a uno de los recintos donde puede quedar en carácter transitorio o definitivo”. Consultado sobre la situación particular del mamífero, Diego mencionó que hay dos posibilidades: que sea trasladado a un espacio más amplio o que se quede en Batán.

En caso de que se traslade, explicó que se debe informar a la Dirección de Flora y Fauna del Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires “para que nos puedan decir si hay lugares para derivarlo: ya sea otro Bioparque u otro lugar más grande”.

“Esto se evaluará en base a la disponibilidad que nos ofrezcan”, adelantó y dijo que en el campo ubicado en Los Ortiz entre 158 y 162 (Batán) no pueden permanecer “demasiados” animales porque se encuentran en pleno proceso de transformación de Zoológico a Bioparque y no disponen de “mucho” espacio si se tiene en cuenta el futuro ingreso de nuevos ejemplares.

“En principio va a quedar en el parque pero está la posibilidad de que pueda ser derivado”, aseveró. Diego además contó detalles de la despedida con sus dueños y resaltó el desconsuelo de la pareja: “Sobre todo la señora estaba muy triste porque Huinca era como un perro para ellos”. “Podrá pasar a visitarlo cuando quiera”, añadió. Por último, insistió con la recomendación al público para que no adopte animales silvestres como domésticos, tanto por el bienestar del animal como el de las mismas familias.

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