El juez Santiago Inchausti solicitó que se le reciba declaración indagatoria a Klemen Zumer, un diplomático esloveno ante el Parlamento Europeo y Naciones Unidas. Los cargos imputados van desde coacción, amenazas, privación ilegítima de la libertad hasta desobediencia a mandas judiciales
En un avance significativo para la causa que investiga violencia de género y fraude procesal, el Juzgado Federal N° 3 de esta ciudad libró un exhorto diplomático a los Estados Unidos para indagar a Klemen Zumer, ciudadano esloveno radicado en Nueva York.
La medida, solicitada por el magistrado Santiago Inchausti, busca que Zumer responda por una serie de hechos que incluyen coacción, amenazas, privación ilegítima de la libertad y desobediencia a mandas judiciales. Según la instrucción, el imputado habría mantenido una conducta de hostigamiento constante contra su expareja, la abogada marplatense María Carla Bostiancic, incluso violando restricciones de acercamiento vigentes tanto en el fuero de familia como en el federal. Bostiancic es representada por las abogadas Noelia Agüero, en el fuero penal, y Erika Hooft.
En contrapartida, mientras la justicia penal avanza en la confirmación de la imputación mediante este exhorto internacional y la designación de traductores oficiales, en el ámbito civil se produjo un movimiento en sentido contrario. Con anterioridad a que se formalizaran estos pasos procesales de carácter criminal, la Justicia de Familia ordenó la revinculación del imputado con sus hijos. Esta decisión administrativa y judicial previa contrasta con la gravedad de los hechos imputados, donde se detalla que Zumer habría utilizado incluso los encuentros virtuales con los menores para agredir y coaccionar a la madre. Además con el hecho de que la propia Justicia Federal mantiene vigente una restricción de acercamiento.
La situación judicial de Zumer se complica además con una nueva imputación por estafa procesal y falsificación de documentos. Se le acusa de haber presentado recibos de sueldo presuntamente adulterados de un organismo internacional ante la Cámara Civil y Comercial. A través de esta maniobra, habría logrado engañar a los jueces para reducir la cuota alimentaria provisoria de sus hijos del 15% al 8% de sus haberes netos en moneda extranjera.
El proceso cuenta ahora con la intervención de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) y se desarrolla bajo los lineamientos de la Convención de Belém do Pará. Tras la recepción de la indagatoria en territorio estadounidense, la justicia argentina deberá determinar los pasos a seguir en una causa de extrema sensibilidad.