CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
La Ciudad 26 de enero de 2020

La oposición confronta con firmeza el discurso oficial

Aprovechó las exposiciones de funcionarios en la comisión de Hacienda para poner en duda algunos números que había anunciado el gobierno. El intendente hizo gala de una amplia agenda paralela.

La comisión de Hacienda escuchó el miércoles al secretario de Obras, Jorge González.

Por Ramiro Melucci

Una declaración sobre la masiva llegada de turistas. Un comentario sobre el remisero baleado en el barrio Las Lilas, que falleció ayer. La firma de la restitución de la bonificación docente. El lanzamiento de un programa de beneficios para marplatenses. Con esos movimientos Guillermo Montenegro volvió esta semana a ubicarse en el centro del tablero político, después de los días de incertidumbre por el paro de maleteros que lo había mantenido más contenido.

Pero el intendente, a decir verdad, no fue el dueño exclusivo de la escena: el bloque del Frente de Todos salió a combatir con fiereza el discurso oficial sobre el presupuesto y el aumento de tasas en el Concejo Deliberante. Fue el otro dato político de los últimos siete días.

El hilo que une las dos agendas es la devolución de la bonificación a los maestros del sistema educativo municipal. Como había anticipado en su discurso inaugural ante el Concejo, Montenegro restableció el plus salarial recortado por Arroyo. La decisión tiene una aceptación casi unánime en la política lugareña. Solo el arroyismo podría disentir.

El jefe comunal había prometido en campaña que devolvería el beneficio en forma retroactiva. Volvió a mencionarlo el lunes, cuando firmó la restitución. Pero aclaró que eso depende de gestiones que llevan a cabo las secretarías de Educación y Hacienda con el gobierno nacional por el pago de la deuda vinculada al financiamiento del sistema educativo.

El eje que vincula el grato anuncio del intendente con la discusión legislativa es el aumento de 150% de la sobretasa de Salud y Desarrollo Infantil, que incorporará en su nombre Educación. El oficialismo especificó que el aumento promedio es de 70 pesos y que con esos fondos extras se financiará “en su conjunto” el sistema educativo. La aclaración llegó luego de que en un principio se interpretara que el aumento de la sobretasa era exclusivamente para abonar la bonificación docente.

El discurso oficial evidencia allí un gesto con el sector docente: sostener que la suba es solo para pagarles a los maestros podría engendrar un enfrentamiento inconducente con el resto de los contribuyentes. La secretaria docente del Sindicato de Trabajadores Municipales, Alejandra Ayek, parece agradecerlo cuando celebra el restablecimiento de la bonificación y minimiza la demora del retroactivo.

El Frente de Todos no ocultó su malhumor por el anuncio de Montenegro. No por el contenido, con el que coincide, sino porque la firma de la devolución llegó antes que el recurso para financiarla: la sobretasa que discute el Concejo. Sobre el final de la semana hubo en ese punto una aclaración atinada del oficialista Alejandro Carrancio: la devolución de la bonificación no está sujeta a esa aprobación.

Tal información abre de inmediato en la oposición una incógnita sobre la necesidad de que se aumente la sobretasa por encima del promedio de los otros tributos. A la postura crítica del Frente de Todos se sumó la de Acción Marplatense.

La otra gran discusión se centra en el aumento de la TSU. La postura inicial del Ejecutivo, que habló de un 49,5%, tambalea. El propio oficialismo reconoció que casi el 90% de las cuentas (386 mil sobre 430.500) pagará un 55%. Al promedio de 49,5% de aumento se llega si se considera el otro 10%, que abonará menos porque la ordenanza contempla un tope para los más perjudicados por los incrementos anteriores.

La transparencia de estos números podría terminar significando un favor de la oposición al gobierno. El municipio viene de años en que el oficialismo anunciaba un aumento y a los contribuyentes les llegaba otro. Generalmente menos fácil de pagar.

Ese malentendido siempre tuvo dos aristas. Los enredos comunicacionales del arroyismo, por un lado, y la compleja fórmula de la TSU, que tampoco permite estipular aumentos lineales, por el otro. El gobierno de Montenegro ya anunció su intención de modificar esa fórmula, que cumple 13 años (fue creada en 2007 por Daniel Katz). La oposición lo celebra.

El otro dato para remarcar es que Mercedes Morro, del Frente Renovador, anunció que no comparte el aumento propuesto por la administración. Se alineó así a la postura de su compañero de bloque, Ariel Ciano, y del Frente de Todos. Nada que por el momento corte la respiración del Ejecutivo: el otro actor decisivo de la comisión de Hacienda, Horacio Taccone (Acción Marplatense), dijo que su bloque hará “un esfuerzo por acompañar” el proyecto y solo consideró un exceso la ampliación de la sobretasa para educación.

En la primera semana de exposiciones de funcionarios en el recinto sobre el presupuesto 2020, mientras Montenegro hacía gala del programa Soy Marplatense el kirchnerismo se daba otros gustos: logró poner en primer plano la discusión por el incremento de la planta política y contrastó la cifra inicial de un incremento de 1000% en las partidas para obras sin que del otro lado se esmeraran en defenderla. 

Los secretarios coincidieron en reclamar celeridad en el tratamiento. Y el oficialismo cerró filas en una palabra para describir lo que le otorgarán al municipio las ordenanzas fiscal e impositiva y el presupuesto: previsibilidad.