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Laura Azcurra, “Salir del ruedo” y el arte como “espacio de creación, de espejo y de refugio”

Se presentará este jueves y viernes, en el Auditorium, con la obra que creó junto a Mariana Astutti y que sintetiza, a través de la danza, la música y el teatro, su visión del flamenco. "Todos los días perdemos un derecho que creíamos consagrado", expresó la actriz sobre la actualidad del país.

Arte y Espectáculos 25 de febrero de 2026

“Me parece muy importante la posibilidad de compartir el arte como espacio de creación, de espejo y de refugio”, aseguró la actriz Laura Azcurra. Tras haberse presentado con su unipersonal “Frida, viva la vida”, la artista vuelve ahora a Mar del Plata con “Salir del ruedo”, un espectáculo que combina danza, música y teatro.

La puesta es una creación de Azcurra junto a Mariana Astutti, que está celebrando 10 años de recorrido y que sintetiza la visión y la experiencia que ambas han tenido con el flamenco.

En ese marco, este jueves y viernes, a las 21.30, en la sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, compartirán con el público marplatense el gran despliegue técnico y artístico de este arte que sigue dialogando con la actualidad.

“A ‘Salir del ruedo’ la compusimos con Mariana en el año 2016, en la misma búsqueda de querer compartir un flamenco distinto, de estas orillas, no una imitación del tablao español que bailamos durante tantos años. Queríamos proponer algo que tenga que ver con nosotros, con esta ida y vuelta con España”, definió la actriz en una charla con LA CAPITAL en la que el arte se cruzó con la actualidad.

-Si bien la obra es de 2016, el flamenco es parte de tu vida desde hace mucho más tiempo.

-Sí, yo empecé a tomar clases de flamenco en el año 98. Ahí empieza mi primer acercamiento y después, viajando a España, no solamente a visitar a mi papá, sino también a formarme con maestros de Madrid, de Andalucía. Y fue una investigación, una inversión de mucho tiempo, de dinero, de entusiasmo, de voluntad. El flamenco es una danza muy compleja y después de tantos años de estudiarla y de explorarla, me pareció que era momento de hacerme cargo de todo esto que venía investigando y compartirlo, abrirlo. Y eso se dio cuando me encontré con Mariana con la misma intención, las dos con el mismo deseo.

-El flamenco también tiene algo muy social, muy de expresar sentimientos y broncas y situaciones a través del arte. ¿Eso te movió?

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-Por supuesto, la historia del flamenco tiene que ver con el comienzo, el inicio de un pueblo trasladándose de un lugar al otro, siempre marginados y perseguidos. El pueblo gitano, nómade, siempre tuvo esta característica y ellos a través de la danza y del cante podían contar un poco esto. Y traído a este siglo XXI, los pueblos también siguen siendo de alguna manera oprimidos, silenciados, perseguidos. Entonces, yo creo que hay partes de la historia que se repiten y que en distintas latitudes todo esto también se resignifica.

-Con “Salir del ruedo”, le están dando un sentido distinto.

-Sí, ‘salir del ruedo’ en lugar de ‘volvemos al ruedo’, la frase siempre suele ser esa. La idea es jugar con lo contrario de esa expresión. Es salir del ruedo, porque el ruedo es un espacio de lucha, de pelea, de confrontación. Bueno, decidimos salir de ese espacio para buscar otra forma, otro paradigma.

-Y también tiene el componente de género, son dos mujeres en ese intercambio, saliendo del ruedo.

-Sí, hay una visión desde el género en cuanto a todo lo que nos pasa y nos transforma a las mujeres. Quizás en otro momento tenía que ver mucho más con la competencia entre nosotras. Los tiempos ya cambiaron y confiamos mucho más en la solidaridad, en apoyarnos, en estimularnos entre nosotras y comprender que no somos competencia, sino que eso fue lo que nos quisieron hacer creer. Hoy descubrimos que realmente es todo lo contrario y simulamos la particularidad que tiene cada una de las personas, que nadie tiene que ser igual a nadie y que los procesos siempre son distintos para todos.

-Y compartir en la diferencia.

-Claro, y eso es interesante. En este mundo donde está todo tan polarizado y con una necesidad de etiquetar, de sentenciar y de poner un nombre, en realidad, a veces somos muchas cosas a la vez, no somos solo una. Todo esto dialoga en el aire de la dramaturgia, de la obra, y la gente lo recibe con mucho amor y con mucha fortaleza. El ruedo es una pieza que tiene teatro, tiene danza, tiene música, son muchas cosas en una composición de 50 minutos. Es muy energizante, muy enaltecedora y muy importante también en estos tiempos, donde podemos compartir el arte como un espacio de creación, de espejo, de refugio. Entonces, creo que la fortaleza de ‘salir del ruedo’ es muy bienvenida en este momento y en este contexto para quien quiera compartir con nosotros.

-Tomo eso de que tiene teatro, tiene música, tiene danza y una decisión desde la dramaturgia de prácticamente prescindir de texto.

Salir del Ruedo 2025

-Sí, eso tiene que ver también con entender e invitarnos a pensar desde otras formas de comunicación y si bien hay muy poco diálogo, muy poco texto, lo que sí dialoga es justamente la música, el sonido. Es una apuesta muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver en el teatro o en el tablao. Compone un universo de mucha sensorialidad, entonces la gente queda muy agradecida por este material, que de alguna manera les invita a pensar, a sentir y considero que eso también es muy valioso en estos tiempos. El arte nos ofrece eso también, en su totalidad, nos invita a pensar espacios distintos, miradas diferentes y eso siempre es muy hermoso y muy necesario.

-Después de haber luchado mucho por derechos vinculados al género, ¿cómo ves hoy lo que pasa?

Salir del Ruedo 2025 (2)

-Creo que estamos un poco cansados. Me parece que estos tres años de avasallamiento en muchos de los espacios que pensábamos que no se tenía ni siquiera que hablar ni que discutir, como maltratar sistemáticamente a los jubilados cada miércoles, la educación pública, la salud, con las ayudas que estaban otorgadas a las familias con personas que tienen discapacidad, creo que se están atravesando límites muy zarpados. Y entonces todos los días es un nuevo frente que nos encontramos para denunciar y debatir y decir, y se va perdiendo la información con objetividad y con claridad, sumado a estos tiempos en los que también todo lo puede inventarse con inteligencia artificial y es muy difícil encontrar la verdad y la objetividad, y eso desespera un poco. Creo que en toda esta maraña quedamos confundidos, sumado al cansancio de que cada día hay un derecho, una ley que se vulnera y a la precarización laboral. Y todo eso no nos permite recordar una y otra vez que tenemos un montón de derechos consagrado que no se pueden perder y que tenemos que seguir unidos y denunciando estas atrocidades, no dándolas por sentado. Ahí tenemos un gran trabajo.