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Policiales 8 de agosto de 2020

Le otorgan libertad condicional al hombre que atropelló y mató a Eliana Nicuez y sus dos hijos

Juan Carlos Belasco fue beneficiado por la medida al haber cumplido las dos terceras partes de su condena. El titular del Juzgado de Ejecución Penal N° 1 estableció una serie de conductas que, al violarlas, volverá a la cárcel: tiene prohibido acercarse a la familia de las víctimas y debe cumplir estrictamente con el aislamiento social preventivo y obligatorio.

Eliana Nicuez y sus pequeños hijos murieron tras ser atropellados, por Belasco.

El hombre que atropelló y mató a Analía Nicuez a sus dos pequeños hijos en abril de 2013 fue beneficiado con la libertad condicional ya que la Justicia entendió que al cumplir con las dos terceras partes de su condena era momento de comenzar con su resocialización.

Juan Carlos Belasco había sido condenado en 2015 a 8 años de prisión de efectivo cumplimiento y, tras cinco años de cumplida la pena, la Cámara resolvió que el titular del Juzgado de Ejecución Penal N° 1, Ricardo Perdichizzi, debía otorgarle la libertad condicional, como una medida “imprescindible” para “garantizar el fin de la pena impuesta, tanto como la debida resocialización”.

Ante esta resolución, a la que el juez Perdichizzi se había negado en un primer momento, tuvo que fijar una serie de reglas de conductas que Belasco deberá cumplir durante el régimen de la libertad condicional y, en caso de violar algún se le revocará inmediatamente el benefició y volverá a la cárcel.

Deberá residir hasta el agotamiento de la pena en la casa que declaró del barrio Parque Luro y someterse al cuidado y control del Patronato de Liberadores, con la obligación de presentarse mensualmente una vez terminado el aislamiento social preventivo y obligatorio, y además deberá mantener un trabajo “lícito”.

Cabe recordar que Belasco estaba alcoholizado al momento del siniestro vial en el que mató a Nicuez y sus hijos, por lo que el juez fijo la obligación de que el condenado se abstenga al consumo de bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas. Además, debería realizar un tratamiento psicoterapeutico en una institución especializada en adicciones, que deberá acreditar en el plazo de 5 días de finalizado el aislamiento social preventivo y obligatorio.

El juez Perdichizzi  también fijó que Belasco no podrá portar ni tener armas de fuego y que en el caso de cometer un nuevo delito volverá a la cárcel.

Finalmente, Belasco tendrá prohibido mantener cualquier tipo de contacto con la familia de las víctimas y no podrá acercarse a su domicilio o lugares de trabajo en un radio de 200 metros a la redonda.

En el marco del contexto por la pandemia del coronavirus, el juez agregó como medida especial de cumplimiento, que Belasco deberá respetar el aislamiento social preventivo y obligatorio. De no cumplir las pautas se le revocará la libertad condicional y no se computará el tiempo que estuvo fuera de la cárcel como parte de la condena.

El caso

La muerte de Eliana Nicuez y sus pequeños hijos, juzgada en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2, fue un caso paradigmático en la Justicia marplatense, en el que el fiscal Pablo Cistoldi había solicitado que se condenara a Juan Carlos Belasco por homicidio culposo, pero el abogado de la familia de las víctimas, Maximiliano Orsini, planteó desde el principio la existencia del dolo eventual y los jueces, finalmente, fallaron en esa sintonía.

Finalmente, Belasco fue condenado a 8 años de prisión. Para los jueces, Belasco cometió un cúmulo de errores con los que tendría que haberse figurado que podía matar a una persona. En el auto que conducía no funcionaban bien los frenos, era de noche, llovía y no andaba el limpia parabrisas. El asfalto estaba mojado y los neumáticas estaban realmente gastados. Además iba por avenida y con excesos de velocidad.

Cerca de las 20 del viernes 12 de abril de 2013, Belasco embistió en su automóvil marca Fiat Duna Weekend de color gris a Eliana Nicuez y a sus dos hijos, en el cruce de Luro y 184. Tras atropellar a las víctimas, el vehículo chocó con otros dos rodados estacionados. De inmediato, el albañil salió corriendo hacia su casa, ubicada cerca del lugar del accidente.

Eliana, Lautaro y Bautista murieron casi en el acto, mientras que Belasco se comunicó con la policía y dijo que le habían robado su automóvil.

Luego de ser trasladado a la comisaría sexta, el conductor confesó lo que realmente había ocurrido y quedó detenido. Seis días después recuperó la libertad, y en esa condición llegó al juicio, que se realizó en abril de 2015 en el Tribunal N° 2.

Los jueces Néstor Conti, Alexis Simaz y Eduardo Jiménez lo condenaron a 8 años de prisión y dispusieron la inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de automotor por el plazo de diez años