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Policiales 7 de julio de 2016

“Le pegué pero no lo quise matar”, dijo Martín Mansilla

El imputado por la muerte de Ricardo "Tito" Arriagada (64) fue el último en declarar en el juicio, confesó la autoría del ataque y aseguró que en todo momento prestó asistencia a la víctima. La semana que viene se conocería la sentencia.

Martín Mansilla confesó ayer ante el Tribunal Oral Nº 2 haber golpeado a Ricardo “Tito” Arriagada, el herrero y músico de 64 años que murió tras la agresión, pero dijo que no tuvo la intención de matarlo y que en todo momento prestó asistencia al darse cuenta de lo que había hecho.
El imputado por la muerte del santaclarense, ocurrida en agosto de 2014, fue el último en declarar durante la última audiencia del juicio establecida para la exhibición total de la prueba. Antes, se habían presentado cuatro testigos: dos de ellos, especialistas en artes marciales que contaron cómo es la preparación física para el desarrollo del deporte que practicaba el agresor. Además, prestaron testimonio el médico que atendió a la víctima en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), y un conocido de Mansilla.
En su declaración, el imputado -que llegó al juicio en libertad tras ser excarcelado dos meses después del hecho- también confesó que portaba una navaja cuando agredió a Arriagada, aunque dijo que la usó sólo para amedrentarlo y que siempre la llevaba encima por cuestiones laborales.
Mansilla también afirmó que tras el golpe la víctima cayó al suelo inconsciente y golpeó contra el pavimento. Y agregó que fue entonces cuando se dio cuenta lo que había ocurrido e intentó prestar asistencia al herrero, 30 años mayor.
“Le pegué pero no quise matarlo”, indicó entre lágrimas. Y manifestó que quiso ayudar al hombre -quien antes de recibir el golpe había arrollado un perro- y que no lo dejaron. Inclusive, hasta dijo que fue al HIGA en su automóvil y llegó antes que la ambulancia que trasladaba al santaclarense.
Cabe destacar que el médico que había declarado el martes expresó que el golpe de Mansilla le produjo a Arriagada la fractura del maxilar izquierdo y el estado de inconsciencia. De todos modos, añadió que lo que ocasionó la muerte del hombre fue un traumatismo de cráneo provocado por el posterior impacto contra el asfalto.
Por ese motivo es que la defensa del imputado, encabezada por los abogados César Sivo y Romina Merino, sostiene que se trató de un “homicidio preterintencional”, que prevé penas de hasta 6 años de prisión. La misma postura adoptó en noviembre de 2014 la Cámara de Apelaciones, cuando modificó la carátula original del caso y le concedió el beneficio de la excarcelación a Mansilla.
Es que para el fiscal Alejandro Pellegrinelli se trató de un “homicidio simple”, que prevé penas de 8 a 25 años de prisión. El investigador considera que el imputado sabía golpear porque practicaba deportes de lucha y contacto y, además, poseía un estado físico fuerte en comparación con la debilidad de la víctima.
Desde un principio el fiscal Pellegrinelli mantuvo la postura mencionada. Inclusive, en el inicio del juicio advirtió que intentaría sostenerla durante el proceso y seguramente haga lo mismo hoy, cuando desde las 9 se produzcan los alegatos.
Luego, habrá un cuarto intermedio. Recién la próxima semana se conocería la sentencia de los jueces Néstor Conti, Alexis Simaz y Roberto Falcone.

El caso

El caso ocurrió en agosto de 2014, cuando el santaclarense Ricardo Arriagada arrolló un perro mientras conducía su camioneta de trabajo por el cruce de Carlos Tejedor y Ferré. Pese a que descendió para comprobar lo sucedido y pidió disculpas, el herrero y músico fue increpado duramente por Martín Mansilla, quien segundos después le propinó un golpe.
Arriagada fue trasladado al HIGA, donde constataron la gravedad de la lesión neurológica provocada por un traumatismo de cráneo.
El atacante fue identificado en base a distintos testimonios, y se lo imputó, en principio, en una causa por “lesiones leves”. Sin embargo, con la muerte de Arriagada, la carátula del caso se modificó a “homicidio simple”, por lo que el sospechoso fue detenido y trasladado a la cárcel el lunes 1 de septiembre de 2014.
Poco después, la figura se modificó por decisión de los camaristas. En noviembre, Mansilla recuperó la libertad y así llegó al juicio que se desarrolló esta semana en la sala del Tribunal Oral Nº 2.