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La Ciudad 7 de julio de 2026

Llega Faustino Oro, el Messi del ajedrez; el fallo en la causa Jonestur-Transcambio y las obras que acá se autorizan y allá no

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

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Viene a Mar del Plata Faustino Oro, el Messi del ajedrez, confirmándose un anticipo publicado en esta sección el 28 de mayo pasado. Hay ciudades que respiran fútbol. Otras viven del automovilismo. Mar del Plata, además de todo eso, tiene una vieja debilidad por el ajedrez. Una tradición que atravesó generaciones y que la convirtió, durante décadas, en una de las grandes capitales del juego ciencia en América Latina. El próximo 4 de agosto, al mediodía, esa historia volverá a escribirse cuando el prodigio argentino Faustino Oro dispute una exhibición de partidas simultáneas en el Gran Hotel Provincial. La actividad llega de la mano de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, que conduce Daniel Scioli, y promete reunir a aficionados de todas las edades. Pero esta vez no llega un niño prodigio. Llega un Gran Maestro. Con apenas 12 años, Faustino acaba de convertirse en el segundo Gran Maestro más joven de toda la historia del ajedrez, un logro que lo ubicó definitivamente entre las máximas figuras del deporte a nivel mundial.

 

 

En las últimas semanas fue una de las grandes atracciones del Maratón Mundial de Ajedrez disputado en Lima, donde derrotó al mexicano José Martínez Alcántara, ganó un torneo de rápidas y protagonizó una exhibición de 21 partidas simultáneas. Días después fue invitado al prestigioso Magistral de León, en España, reservado para la élite internacional. Su carrera no deja de acelerarse. Instalado en España para potenciar su desarrollo, acumula récords de precocidad, recibió elogios del propio Magnus Carlsen y hoy es señalado como una de las grandes esperanzas del ajedrez mundial. Cada torneo que juega despierta una enorme expectativa porque muchos especialistas creen que Argentina está frente a un talento generacional. Y si hay una ciudad argentina con autoridad para recibirlo, esa es Mar del Plata. Aquí se disputaron algunos de los torneos más importantes de la historia del país y pasaron leyendas como Bobby Fischer, Boris Spassky, Anatoly Karpov, Garry Kasparov, Miguel Najdorf y Vasily Smyslov. Incluso fue en esta ciudad donde Faustino disputó algunos de sus primeros torneos presenciales cuando comenzaba a llamar la atención de todos.

 

 

La apuesta también tiene un costado turístico. Scioli busca sumar eventos de calidad que mantengan a Mar del Plata como sede de grandes acontecimientos deportivos y culturales durante todo el año. En este caso, apelando a una identidad que la ciudad nunca perdió del todo: la de ser una verdadera capital del ajedrez. Por unas horas, el tablero volverá a ocupar el centro de la escena. Y Mar del Plata, que tantas páginas escribió en la historia del juego-ciencia, tendrá otra oportunidad para demostrar que sigue moviendo las piezas con la misma pasión de siempre. La de Faustino Oro será, sin duda, una visita que generará notable repercusión, más allá incluso del mundo del ajedrez.

 


Después de doce años de investigación, la Cámara Federal de Mar del Plata acaba de escribir uno de los capítulos más importantes de la causa Jonestur-Transcambio. Y el mensaje hacia la instrucción judicial es tan fuerte como difícil de ignorar. En un fallo de 148 páginas, los jueces Bernardo Bibel y Martín Bava no solo cuestionaron la forma en que se investigó durante más de una década. También modificaron de manera sustancial la situación procesal de buena parte de los imputados. En Tribunales no pocos lo resumen de una manera sencilla: la Cámara empezó a desarmar la causa tal como había sido concebida. El primer golpe fue para la acusación de intermediación financiera ilegal. Los camaristas ratificaron que ese delito ya había prescripto para todos los responsables de Transcambio siguiendo el criterio ya fijado por la Cámara Federal de Casación Penal. Además, ordenaron que el juez resuelva en el mismo sentido la situación del resto de los imputados alcanzados por ese delito. Pero allí no terminó la historia. La Cámara revocó los procesamientos y dictó la falta de mérito para quienes habían sido procesados. En otras palabras, entendió que, con la prueba reunida hasta ahora, no existen elementos suficientes para sostener sus procesamientos y le dio seis meses al juzgado para redefinir la investigación.

 

 

 

Y hubo otro dato que cayó como una bomba. Por mayoría, la Cámara resolvió sobreseer a todos los acusados por el delito de asociación ilícita, al concluir que esa figura penal no encuadra en los hechos investigados. Una definición que modifica por completo uno de los pilares de la acusación fiscal. Como consecuencia de esas decisiones, el Tribunal ordenó además levantar la mayoría de los embargos e inhibiciones generales de bienes que habían sido dispuestos durante la instrucción. Pero el fallo no beneficia a todos. La Cámara dejó subsistentes los procesamientos que había dictado el juez respecto del denominado Grupo Jonestur, especialmente en relación con las imputaciones vinculadas al presunto lavado de activos y las maniobras denunciadas por decenas de ahorristas que aseguran haber entregado millones de dólares que terminaron transferidos al exterior, particularmente a cuentas en Andorra.

 

 

Para los jueces existe una diferencia central entre ambos expedientes. Mientras en Transcambio no encontraron pruebas suficientes para sostener gran parte de las acusaciones y cuestionaron la ausencia de pericias contables, financieras y cambiarias, respecto de Jonestur consideraron que existen denuncias concretas de víctimas, movimientos bancarios y documentación que justifican mantener abierta la investigación sobre los hechos más graves. El fallo también derriba otra de las hipótesis que durante años sostuvo la investigación: que Jonestur y Transcambio integraban una misma organización criminal. La Cámara concluyó exactamente lo contrario. Señaló que eran grupos distintos, con sociedades, personas, cuentas, domicilios y operatorias diferentes y que nunca se acreditó un funcionamiento conjunto. En los pasillos judiciales ya hay quienes creen que este fallo marcará un antes y un después. Porque más allá de los nombres propios, la Cámara dejó una advertencia que trasciende este expediente: después de doce años de investigación ya no alcanzan las sospechas, las inferencias o las construcciones teóricas; para llegar a juicio hacen falta pruebas concretas e individualizadas. Y eso, precisamente, es lo que los camaristas entienden que faltó en buena parte de la causa.

 

 

Lo que parecía un trámite administrativo terminó convirtiéndose en una de las mayores preocupaciones del sector de la construcción. En silencio, la Autoridad del Agua (ADA) de la Provincia de Buenos Aires comenzó a ponerle un freno a desarrollos inmobiliarios, barrios privados y obras sobre la costa marplatense. ¿El motivo? Una interpretación cada vez más estricta del Código de Aguas y de la protección del frente marítimo. La inquietud ya no se limita a los estudios de arquitectura o a las empresas desarrolladoras. También llegó a los despachos oficiales, donde empiezan a acumularse consultas de inversores que observan con preocupación cómo expedientes que habían avanzado en el ámbito municipal quedaron detenidos a la espera de la convalidación provincial. El caso más visible es el de los barrios privados. Aunque los proyectos obtengan la aprobación de la Municipalidad, muchos no logran superar la instancia de la Autoridad del Agua. Sin ese visto bueno, las inversiones quedan en suspenso y las obras no pueden comenzar.

 

 

La situación también alcanza a distintos emprendimientos sobre el frente costero. La Provincia reforzó la aplicación del Código de Aguas y endureció los criterios de protección del litoral marítimo. En la práctica, la construcción solo puede autorizarse a partir de los 150 metros de la línea de ribera del océano Atlántico, una restricción que además protege los médanos y otros ambientes costeros considerados estratégicos. Ese cambio de criterio obligó a revisar expedientes ya iniciados e incluso proyectos que contaban con autorizaciones municipales. En el sector aseguran que el cuello de botella no responde únicamente a cuestiones técnicas. La intervención de la ADA pasó a ser decisiva y hoy condiciona inversiones millonarias en una ciudad donde la construcción representa una de las principales fuentes de empleo y actividad económica

 

 

Las preguntas empiezan a multiplicarse. ¿Se trata de una decisión política para reforzar la protección ambiental? ¿Es una nueva interpretación normativa? ¿O el organismo atraviesa una demora administrativa que terminó paralizando proyectos de distinta magnitud? Por ahora predominan el silencio y la cautela. Nadie quiere confrontar públicamente con un organismo provincial del que depende el futuro de numerosos emprendimientos. Pero en los pasillos del sector inmobiliario, de la construcción y de la política local ya se comenta que el “freno del agua” puede convertirse en uno de los temas económicos más sensibles de los próximos meses en Mar del Plata.