La Ciudad

Los nacimientos cayeron un 30% en los últimos 5 años en Mar del Plata

La ciudad no escapa de una tendencia nacional, en la que se registra el descenso de la tasa de la fecundidad más pronunciada de la historia argentina. Cuántos nacimientos se registran por año y especialistas explican las causas de esta notable baja.

Los nacimientos cayeron un 30% en los últimos 5 años en Mar del Plata, en el marco del descenso de la tasa de la fecundidad más pronunciada de la historia argentina.

Datos oficiales a los que tuvo acceso LA CAPITAL confirman esta tendencia, que se registra tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas, al tiempo que especialistas explicaron las causas de esta notable baja de natalicios en la ciudad y el resto del país.

“Es una tendencia que ya hace muchos años venimos viendo y colegas del ámbito privado observan el mismo descenso en los nacimientos”, indicó Néstor Moscardi, jefe del servicio de Obstetricia del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (Hiemi), nosocomio en el que en 2014 se registraron 5102 nacimientos y en 2022, tras una caída paulatina año a año, se dieron en 3371, es decir un 33% menos.

En este sentido, Moscardi señaló que “Mar del Plata tiene algo particular” y es que “el 50% de los nacimientos se producen en el ámbito público y el otro 50% en el privado”. “Esa estadística no ha variado”, aclaró.

Fuente: elaboración propia en base a datos oficiales.

Los dichos del jefe del servicio de Obstetricia del Hiemi van en sintonía con los datos oficiales respecto a las inscripciones de nacimientos en la ciudad, las cuales, según pudo averiguar este medio, fueron 10.168 en 2014 y 6.750 en 2022. En 2017 las inscripciones de nacimientos a nivel local habían sido 9.729, por lo que en los últimos cinco años la caída fue del 30%.

La situación que se registra en la ciudad va en línea con una tendencia nacional, ya que Argentina vive el descenso más pronunciado de nacimientos en su historia con una tasa de fecundidad que bajó un 34% entre 2014 y 2020, lo que significó en promedio 250.000 nacimientos menos cada año, explicado en gran parte porque hay un 55% menos de embarazos adolescentes.

En el informe “Odisea Demográfica. Tendencias demográficas en Argentina: insumos clave para el diseño del bienestar social”, elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), se mostró cómo a partir de 2014 los niveles de fecundidad, es decir, la cantidad de hijos que tienen las personas gestantes en edad fértil, comenzó a disminuir “abrupta y significativamente” como nunca en la historia desde que se tiene registros.

“Nacen un 34% menos de chicos de los que nacían hace 5 años. Es histórico, es totalmente revolucionario, no pasó nunca en la historia”, dijo Rafael Rofman, demógrafo y economista que trabajó en el Banco Mundial, y aseguró que “antes nacían unos 750.000 niños por año y ahora nacen 500.000”, según los datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper) y la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) que cruzó el profesional.

Fuente: elaboración propia en base a datos oficiales. La pandemia de coronavirus afectó los datos del 2020, año en el que se redujo la atención presencial y la asistencia a las dependencias estatales.

Causas

En este marco, el jefe de Obstetricia del Hospital Materno Infantil señaló cuáles con las causas que para él explican este descenso de los nacimientos en la ciudad y señaló como clave que en el 2012 el nosocomio en el que trabaja desde hace años comenzó a hacer ligaduras laparoscópicas.

“De eso se encargaba el Hospital Interzonal, pero estaba saturado con otras patologías y otros problemas y era una demanda que no se podía satisfacer. De parte de la dirección en ese momento se consiguió un laparoscopio para nuestro servicio, algo difícil de ver en otro hospital”, recordó Moscardi.

De aquel año a la actualidad, en el Hiemi se realizan unas mil ligaduras por año, algo que el especialista describió como un número “terrible”, debido a que es “un montón”.

“Algo que nos llama la atención es que a veces vienen chicas que no tienen hijos a consultar o acceder por la ligadura y eso es algo que no veíamos mucho antes. En estos casos se trata de dar el panorama completo porque hay pacientes que después se arrepienten y las reoperaciones no son tan sencillas. Si bien se puede llegar a recomponer, no es tan fácil. La tasa de éxito no es alta”, aclaró el profesional.

“Ante la duda de ser madre o no, la ligadura de trompa no es una opción”, remarcó Moscardi y destacó que hoy en día se cuenta con otros métodos anticonceptivos “como implantes subdérmicos que duran cuatro años” y eso “le permite a la paciente tener una seguridad anticonceptiva prolongada para poder decir ‘durante todo este tiempo no quiero hijos’”.

“Ahora continuamente ponemos DIU (Dispositivo intrauterino)”, dijo también Moscardi, en referencia al método anticonceptivo que es un pequeño objeto de plástico recubierto de un hilo de cobre que se coloca dentro del útero, provocando allí cambios que hacen que el espermatozoide no sea capaz de fecundar al óvulo.

Obviamente, para que cualquier método anticonceptivo funcione es clave la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI), algo que para el jefe de obstetricia del Hiemi es “fundamental”.

En este sentido, consideró que el debate y la aplicación de la ley que regula el acceso a la interrupción voluntaria y legal del embarazo (IVE) significó un “avance muy importante” para la sociedad en términos de educación sexual.

“La ESI es muy importante y nosotros pensamos que falta aplicación escolar en ese aspecto”, consideró Moscardi y subrayó que desde el Hiemi fomentan la “planificación familiar”. Con este objetivo, un equipo interdisciplinario del nosocomio realiza actividades en escuelas con el objetivo de brindarle educación sexual a niños y adolescentes.

La política del hospital es que cada paciente no se vaya sin haber tocado el tema de la planificación familiar y la mayoría decide planificar la posibilidad de los nacimientos”, indicó.

Por otra parte, el especialista también puso en relevancia al “factor económico”, el cual es mencionado por muchas parejas que manifiestan que por ello deciden descartar o aplazar la posibilidad tener hijos.

Curso de Pre Parto que se realiza en el Hospital Materno Infantil.

Embarazos adolescentes

Los embarazos adolescentes disminuyeron a nivel nacional un 55% entre 2015 y 2020, lo que significó que el número de personas gestantes de hasta 20 años que tuvieron hijos e hijas se redujera en promedio 60.000 cada año, y los especialistas lo atribuyen a la masividad de la entrega de métodos anticonceptivos de larga duración, a la educación sexual y a los cambios sociales y culturales producidos por los feminismos.

La fecundidad bajó en todas las edades, pero bajó sobre todo en las menores de 20. La fecundidad baja te dice en lo social que estamos en una sociedad que está evolucionando muy bien en términos de reconocimiento de derechos de las mujeres, el derecho a elegir”, aseguró Rafael Rofman.

Para Rofman, el descenso en los embarazos adolescentes “es muy buena noticia por la causa, porque son pibas que controlan su vida, su cuerpo y tienen oportunidades. Y por las consecuencias, porque la gran mayoría de esos embarazos adolescentes son no deseados”.

En el último informe de “Políticas para Prevención del Embarazo Adolescente Basadas en Evidencias” del Ministerio de Salud de la Nación, se informó que en el 2020 fueron madres 53.000 adolescentes pero “7 de cada 10 embarazos siguen sin ser deseados ni planificados”.

“En menores de 15 años, 8 de cada 10 tampoco han sido deseados o planificados, en buena medida, porque muchos son consecuencia de abusos y violencia sexual”, alertó el estudio.

Abortos

Por último, el jefe de Obstetricia del Hiemi señaló que “la Interrupción Voluntaria del Embarazo también influye” en la caída de la natalidad en Mar del Plata.

Al respecto, detalló que solo en el Materno Infantil se practican “entre 150 y 170” abortos por año. “En el HIGA (Hospital Interzonal General de Agudos) también se hacen, para casos de menos de 12 semanas, y nosotros hacemos de 12 a 14, que son casos en los que las pacientes se internan. Muchos también se hacen en el ámbito municipal, generalmente de las primeras semanas de embarazo, que se hacen de forma ambulatoria”, explicó Moscardi.

Para el especialista, la ley que regula el acceso a la IVE también impactó de manera positiva en la salud de las mujeres, debido a que antes de que entrara en vigencia esta normativa en el nosocomio recibían a pacientes que llegaban “complicadas” a raíz de haberse sometido a abortos clandestinos.

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