Policiales

Los prófugos más peligrosos que busca la Justicia de Mar del Plata

Asesinos, violadores y narcotraficantes se encolumnan entre los principales prófugos que tiene la Justicia de Mar del Plata y que han logrado permanecer en la clandestinidad. Se trata de 10 de los casos más significativos.

Por FdR

Acá, en Mar del Plata, atraparon a Horacio Conzi, uno de los prófugos más célebres de los últimos tiempos. También acá cayó Peter Sielgel Sommers un alemán buscado por décadas. Meses atrás el checo Martin Matyjas, huido de su país por causas por abuso sexual, fue atrapado en la zona rural. Acá nomás. Una ciudad elegida por muchos para ocultarse. Aunque otros prefieran irse lo más lejos posible…

Reconocido como uno de los departamentos judiciales con mayor caudal de causas penales iniciadas en toda la provincia, Mar del Plata tiene también un alto índice de profuguez.

Hay dos instancias procesales en las que se pueden producir episodios de fuga con intervención de la Justicia para ordenar su captura. Por un lado están las personas que han cometido un delito –o se presume que lo han hecho- y pesan sobre ellas una imputación.

Por otro, hay prófugos que ya fueron condenados y en el cumplimiento de esa pena escaparon, aunque son casos no tan resonantes como los anteriores. Es cuando interviene la Justicia de Ejecución ante el incumplimiento de beneficios de arrestos domiciliarios o salidas transitorias.

Finalmente, la Justicia Federal de Mar del Plata tiene una competencia muy acotada y tal vez obedezca a ello que no posea numerosas causas con prófugos. Eso sí, cuenta con tres imputados de crímenes de lesa humanidad que permanecen con paradero desconocido. Como referencia se incluye a otro triple y reciente caso.

El orden de la lista con los prófugos más relevantes de la Justicia de Mar del Plata es arbitrario ya que no existe un nivel de prioridades de captura y obedece a la gravedad del delito cometido o a sus circunstancias. A algunos no se les conoce el rostro.

1) Alejandro Salaberry

Sin dudas el primer lugar corresponde a Alejandro Javier Salaberry, un individuo que lleva 13 años desaparecido del radar policial. Quienes sospechen que existen casos de encubrimiento en los que la misma policía protege a un prófugo podrán estar acertados, pero no en éste. Es que Salaberry está acusado de participar en el año 2003 del asesinato del agente de la DDI, Cristian Augusti.

El hecho sucedió el 27 de octubre de 2003, cuando Salaberry, por entonces de 22 años, formó parte de un grupo tipo comando que asaltó una casa de insumos de computación en 20 de septiembre al 2900. Durante el robo un empleado pudo dar aviso a la policía y Agusti junto a su compañero Cristian Fournier asistieron al llamado.

Fournier fue herido en la espalda y Augusti acribillado a balazos, tres de los cuales le causaron heridas mortales.

Salaberry y otro cómplice, Marcelo Carlos De los Santos, lograron escapar. Fernando Palomino y Claudio López, detenidos en las inmediaciones, fueron condenados a prisión perpetua. En el año 2012 De Los Santos fue capturado cuando trabajaba en un restorán de Capital Federal bajo la falsa identidad de Roberto Percia.

El paradero de Salaberry pasó a ser un misterio desde entonces pese a que su familia volvió a ser noticia en casos policiales: un hermano suyo fue condenado por el asesinato de un joven dentro de una feria comunitaria en donde resultó baleada en la cabeza la bebé Tania Rodríguez. Existe una recompensa ofrecida por el Ministerio del Interior.

2) Mariano Dabos



Es el único prófugo que queda de la Operación Milonguita, aquel procedimiento policial que permitió desbaratar una organización dedicada a la venta masiva de cocaína en Mar del Plata.

Dabos es un viejo conocido de la Justicia y su peligrosidad quedó patentizada en varios episodios a lo largo de su carrera vinculada al narcotráfico.

En el año 2009 fue detenido por transportar 3 kilogramos de cocaína en Capital Federal y condenado a 7 años y 7 meses de prisión. Sin embargo desde el penal de General Roca siguió controlando la unidad familiar dedicada a vender cocaína en Mar del Plata y la zona. Lo hacía junto a su madre Mercedes Galván y su hermano Diego Dabos. Estos dos fueron detenidos en diciembre de 2015, pero Dabos, que había dejado la prisión un mes antes, pudo huir.

A mediados del año pasado la policía estuvo a punto de atraparlo cuando salía de un edificio de Falucho y Corrientes, pero se subió a un automóvil y se escabulló a todo velocidad, en contramano, tras chocar los vehículos que lo rodeaban.

3) Claudio Goncalvez Martins

El 27 de marzo de 2011 se desató una pelea entre dos empleados de un lavadero de autos por cuestiones vinculadas al reparto de la propina. Uno de ellos era Sebastián Llanos (26) y el otro el joven oriundo de Brasil llamado Claudio Martins Goncalves (24), quien no dudó en acercarse a la rotisería emplazada a pocos metros de allí y pedir prestada una cuchilla.

Llanos a mano desnuda y el brasileño con el arma, una pelea despareja. Y así fue nomás. A los pocos segundos Llanos estaba tendido en el piso con una gravísima lesión en la zona intercostal derecha.

Martins Goncalves se subió a la motocicleta que había comprado días atrás y escapó.

Llanos murió después de 7 días de agonía en el Hospital Interzona General de Agudos (HIGA). El fiscal de la causa fue entonces Juan Pablo Lódola que imputó a Martins Goncalves de homicidio y pidió a la justicia de garantías la orden de captura que permanece vigente al día de hoy.

4) Carlos Alfredo Maggio

Con captura desde mayo de 2004 por un repugnante episodio: se lo acusa de haber violado a la nieta de su entonces pareja y dejarla embarazada. Maggio, un ex policía, acometió sexualmente en 2003 contra la niña de 12 años que, el 14 de abril del año siguiente dio a luz a un varón. Después de iniciarse el proceso –lo impulso el fiscal Oscar Deniro- se intentó dar con el paradero de Maggio pero fue imposible. Se lo buscó en la zona de Brown al 6900 de esta ciudad y en Castelli al 200 de Dolores con el mismo resultado: nada.

En algún momento se especuló con su huida a España, donde vivía una hija.

Desde 2004 figura en la página del Ministerio de Seguridad como una de los prófugos más destacados. Ni siquiera se sabe si sigue con vida.

5) Matías Aranda

Es otro marplatense sobre quien pesa un pedido de captura y una recompensa de hasta 150 mil pesos a cambio de información precisa que pueda ayudar a localizarlo. Aranda es el autor de uno homicidio que pasó inadvertido en la ciudad pero que sucedió en la esquina más representativa: San Martín y San Luis.

Allí durante una discusión entre jóvenes el menor Alejandro Duarte (13) quiso intervenir a favor de un amigo y Aranda le efectuó un disparo en el pecho. Aranda, cuyo padre había sido policía –desafectado en 2009-, escapó en ese momento y se oculta hasta hoy.

6) Brian Osores

En unos pocos días se cumplirán 2 años del brutal ataque contra Maximiliano Fuente (20) en un rincón del Barrio Belgrano. El 8 de febrero de 2015, a las 6.30 de la madrugada, la esquina de Rosales y 228 fue escenario de una discusión en la que Fuentes no intervino inicialmente. Sin embargo, cuando los términos de la disputa empezaron a hacerse más violento, el joven intercedió para separar y entonces Brian Osores extrajo un arma de fuego y le efectuó un disparo en la cabeza.

Osores escapó en una motocicleta junto a una mujer y otro individuo, mientras Fuentes era asistido entre varios amigos. Tras ser trasladado al HIGA se comprobó que el daño causado por el proyectil era irreversible y a los pocos días Fuentes falleció.

La investigación, sustanciada en el relato de numerosos testigos, la llevó adelante la UFI Nº5 y la Justicia de Garantías ordenó la captura de Osores incluso antes de la muerte de Fuentes. Sin embargo, tras aquella huida en moto, el paradero de Osores es desconocido.

7) Juan Manuel Ibarguengoitía

Algunas personas solucionan sus conflictos domésticos con violencia extrema. Creen en esa forma de arreglas las cosas. Uno de ellos es Juan Manuel Ibarguenguoitía, quien el 16 de noviembre de 2014 llevó a la práctica esa costumbre.

Parece que en los días anteriores alguien le había sustraído un gato hidráulico y después de imprecisas averiguaciones concluyó que quien lo tenía era José Pablo Díaz Presentado.

Entonces se dirigió armado hasta la casa de Namuncurá 1019, donde vivía Presentado, y cuando éste le abrió la puerta se lo reprochó. En esas circunstancias le efectuó al menos un disparo con un arma de grueso calibre que le causó una herida gravísima en una pierna.

Conducido al HIGA, se comprobó que el proyectil había afectado la arteria femoral. Presentado murió horas después y su asesino escapó. A la Justicia le llevó varios meses determinar la identidad de Ibarguengoitía y recién desde el año pasado se lo busca.

8) Alejandro López

Le dicen “El Jubilado” y es uno de los más peligrosos de la lista. Se lo acusa de haber intervenido en el asesinato de Roberto Damián Segura, quien fue acribillado el 14 de marzo de 2015 por la noche. Segura hacía algunos días se había evadido del programa Casas por Cárceles y se alojaba clandestinamente en la esquina de Azopardo y Friuli.

En la puerta de esa casa recibió varios disparos de parte de dos hombres. Alejandro López y Diego Campos. Se sospecha que el ataque se debió a problemas con el reparto del botín de un asalto. Campos –que cayó detenido por un violento robo a un anciano- y López integraban una oscura banda que cometía asaltos en distintos puntos de la ciudad.

9) Pedro Ezequiel Iván Saitta

Está prófugo desde el 18 de abril de 2013, día en el que se tomó venganza de un robo sufrido por su hermana y mató de un disparo a Mariano Torres en el cruce de las calles 238 y 35 del barrio Belgrano. Ambos tenían 18 años y ambos contaban con antecedentes penales. El encono se había iniciado unos días por el asalto en el que presuntamente Torres había intervenido. Entonces Saitta con otra persona nunca identificada, desde un automóvil Ford Escort interceptó a Torres y le efectuó cerca de diez disparos. Solo uno de los proyectiles dio en el blanco: ingresó a la altura del tórax de Torres con salida a la altura del omoplato derecho.

10) Hugo “Coco” Esteban, Martín Mariscal, Carlos Barrientos

Hugo “Coco” Esteban.

Se trata de los tres prófugos de la causa “Lavado Total” en la que interviene la Justicia Federal y que, por ejemplo, permitió el secuestro de más de 250 vehículos en septiembre pasado. Si bien son prófugos recientes, son tres de los más trascendentes que tiene ese fuero.

Esteban, patriarca de una conocida familia zíngara de la ciudad, es considerado el líder de la banda que lavaba activos del narcotráfico con la compra y venta de automóviles.

Mariscal es el hijo de Juan Manuel Mariscal, el narcotraficante que inició la causa de lavado de dinero tras ser condenado por trasladar 150 kilogramos de cocaína por la autovía 2. Martín Marisca está prófugo por lavado de activos y por transporte de estupefacientes.

Finalmente en esta misma causa está con paradero desconocido Carlos Daniel Barrientos por estar directamente vinculado a uno de los vehículos secuestrados en el megaoperativo. Se tataba de un Volkswagen Bora. A primera vista no tenía nada diferente a los otros más de 200 automóviles depositados entonces en Punta Mogotes. Sin embargo, cuando un escáner de la Policía Federal se posó sobre él se descubrió que ocultaba 4 kilogramos de cocaína.

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