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La Ciudad 28 de septiembre de 2020

Mejorar y refaccionar la casa es tendencia en tiempos de Covid

"La gente se da cuenta que tiene que hacer arreglos que antes no percibía o postergaba", coinciden representantes de sectores que trabajaron más desde que comenzó la pandemia.

La inversión en los hogares fue una tendencia que se consolidó durante los meses de cuarentena por el Covid-19. La imposibilidad de viajar, el alto valor del dólar -y las limitaciones para su compra- y el mayor tiempo de permanencia de las personas en sus casas, cambió el cuadro de situación de los ahorristas, quienes optaron por invertir en refacciones, reformas y adquisiciones para mejorar la calidad de vida diaria.

Sectores como mueblerías, ferreterías o pinturerías, entre otros, pudieron sostener e incluso incrementar el nivel de venta en relación al período previo a la pandemia. Situación inversa a lo ocurrido en la mayoría de los rubros durante este tiempo.

“La gente está más tiempo en la casa y se da cuenta de que tiene que hacer arreglos que antes no percibía o postergaba”, resume Alejandro, un plomero y electricista que, como nunca antes, tiene agenda completa por diez días y no puede atender solicitudes de urgencia.

La industria de la madera y el mueble está viviendo un “veranito” de ventas. “No sabemos hasta cuándo va a durar. La situación, tan particular, no permite hacer una proyección y analizar si se puede sostener en el tiempo. Nos mantenemos expectantes”, confió Esteban Zubillaga, presidente de la Cámara Industrial y Comercial de la Madera (Cicma).

“Cuando las personas pudieron salir y se habilitaron mueblerías y lugares de compra de madera, tuvimos un movimiento importante, inesperado. Aparentemente la gente vio cosas que necesitaba arreglar. Se vendieron muebles de cocina, sillones y creció la demanda en lo referente a carpintería de obra y ampliación de viviendas”, confió Zubillaga.

“Al no viajar, no gastar en nafta o ropa, lo primero que sale es el arreglo del ‘nido’. Cambiar ventanas, camas, puertas, techos. En Mar del Plata, algunos rubros superaron el nivel de ventas anterior a la pandemia. Por ejemplo, las mueblerías”, deslizó el titular de Cicma.

Sin embargo, hubo circunstancias externas que marcaron límites. “El problema es el desabastecimiento, porque inesperadamente otros países, como Estados Unidos, decidieron comprar madera de pino argentino. Los aserraderos misioneros tienen un cobro asegurado y mayor utilidad con la venta al exterior y dejaron de proveer madera. En ese sentido, los industriales argentinos estamos ante una situación difícil para cumplir con los compromisos que tenemos”, explicó Zubillaga. Y agregó: “Por otro lado, nos afecta la inmigración restringida. El gobierno apunta a la sustitución de importaciones, pero hay marcas internacionales que tienen mucha calidad y tecnología y eso es muy difícil de reproducir en Argentina”.

Gustavo Ares, presidente de la Cámara de Ferreteros y Afines de Mar del Plata y Zona, explicó que en su sector “hubo distintos matices en los seis meses de cuarentena”.

“Al principio, cuando hubo un acatamiento general y estricto del aislamiento, las personas aprovecharon para hacer pequeñas refacciones: arreglar ventanas, puertas, cambiar el ‘cuerito’ de alguna canilla. Y muchos se volcaron a la pintura. Tuvimos quince o veinte días de una demanda muy alta de productos relacionados a reparaciones ligeras”, manifestó.

Pero con el paso del tiempo, la crítica situación a nivel general no permitió gastos domésticos en algunos sectores de la sociedad. “Después la venta disminuyó en las ferreterías de barrios más golpeados por la falta de trabajo que originó la pandemia. También hubo limitaciones por faltante de mercadería”, describió Ares.

Otras personas con mayor sustento económico invirtieron en ladrillo o compra de material. “Muchos adquirieron máquinas y equipamiento al valor oficial del dólar. Por ejemplo, taladros inalámbricos, soldadoras, equipos de pintura, grupos electrógenos, compresores. Ahora tenemos la venta estacionaria de máquinas de cortar césped”, completó el dirigente del sector ferretero.

Dispar influencia de la venta online

Ante las restricciones para salir o la prevención de las personas, la compra vía internet se volvió una alternativa muy utilizada en los últimos meses. Pero no resultó igual en todos los sectores.

“Para nosotros la venta online creció en un 500 por ciento. Las ferreterías que ya tenían un relevo generacional profundizaron sobre este método e incluso trabajaron más con redes sociales como Facebook o Instagram. Hay otro sector alejado de la tecnología que obviamente no entró en este esquema”, comentó Ares.

“Nosotros no estuvimos preparados para la venta online. Si bien antes de esto ya se hicieron cursos para implementarlo, los comerciantes no se han mostrado tan interesados. Además, la realidad marca que en la carpintería y el mueble, la venta es de contacto físico: la gente quiere mirarlo, tocarlo, ver la resistencia, el lustre, la terminación. Pero es verdad que hubo movimientos grandes con personas que tienen talleres chicos y arman pequeños objetos para regalar como souvenir”, acotó Zubillaga.

Los artículos para el hogar

La venta de artículos del hogar tuvo muy poca alteración durante los meses de cuarentena, en comparación con el mismo período de 2019.

“Si analizamos los números del total de unidades vendidas de enero a septiembre de 2020 contra 2019, en general hay poca variación, aunque sí la hay contra 2018, año en el que hubo mayores ventas en gran parte de los rubros”, explicó Sergio Tristán, gerente de la Cámara de Comerciantes de Artículos del Hogar de Mar del Plata.

“Hay rubros que denominamos maduros que no registraron variaciones anuales en 2018, 2019 y 2020. Hablamos de las heladeras, cocinas y termotanques, que son productos representativos. La venta de lavarropas está igual a 2019 y un 20 por ciento por debajo de 2018”, confió.

“Los celulares se vendieron menos que en 2019. En este caso creemos que faltó más abastecimiento de productos. En la calefacción también hubo una merma; entendemos que en el caso de los productos a gas, se debió a la imposibilidad de hacer conexiones nuevas. Eso hizo que haya una migración hacia productos eléctricos”, especificó quien también es vocal de la Federación Argentina del Comercio en Artefactos para el Hogar y Afines.

Para este sector, la venta online fue vital. “Tuvo un fuerte incremento, del orden de casi el 100 por ciento, en el inicio de la cuarentena. Cuando fue posible empezar a abrir nuevamente los locales, fue mermando mucho”, concluyó.