Recién llegados a la costa, un grupo de jóvenes sufrió un robo "millonario" mientras salía a bailar. Se llevaron valijas, dinero, documentación y objetos personales, y antes de fugar, los ladrones tomaron fernet.
Lo que debía ser una escapada de descanso terminó en una experiencia traumática para cuatro jóvenes de Mendoza que habían viajado a Mar del Plata para pasar unos días de vacaciones. Durante la madrugada de su segunda noche en la ciudad, delincuentes ingresaron a la vivienda que alquilaban y se llevaron absolutamente todas sus pertenencias y hasta ser bebieron un fernet antes de escapar.
Entre las víctimas se encuentra Celeste Manzur, modelo e influencer mendocina de 24 años, quien relató que el grupo había llegado el viernes por la tarde tras un largo viaje. La primera noche transcurrió sin inconvenientes, pero al día siguiente, mientras salieron a distintos boliches, la casa quedó vacía y fue aprovechada por los ladrones.
Vivienda alquilada en donde ocurrió el robo.
Al regresar, cerca del amanecer, notaron que algo no estaba bien. El portón estaba abierto y una ventana forzada. Al ingresar, confirmaron el peor escenario: no quedaba ninguna de las valijas con las que habían llegado apenas 24 horas antes. Según pudieron reconstruir luego, el robo ocurrió alrededor de las 4.30 de la mañana.
Imágenes de cámaras de seguridad de vecinos permitieron observar cómo al menos tres personas llegaron en un auto, estacionaron frente al domicilio y actuaron con total tranquilidad. En pocos minutos cargaron siete valijas grandes y dos equipajes de mano, e incluso se tomaron el tiempo de consumir bebidas dentro de la propiedad antes de retirarse.
En el equipaje robado había ropa, calzado, bolsos, artículos de higiene personal, documentación, tarjetas bancarias y dispositivos electrónicos, entre ellos una computadora, una cámara fotográfica, un iPad y accesorios. También se llevaron una suma millonaria de dinero en efectivo que estaba guardada en varias de las valijas, ya que el grupo recién comenzaba el viaje.
Un detalle que llamó la atención de las víctimas fue que los delincuentes no tocaron ningún elemento del departamento: electrodomésticos, televisión y muebles quedaron intactos. Solo forzaron una abertura para ingresar y se llevaron exclusivamente objetos personales, lo que alimentó sospechas sobre un posible conocimiento previo de los movimientos del grupo.
Las jóvenes también cuestionaron duramente las condiciones del alojamiento. Aseguraron que la propiedad no coincidía con lo que se ofrecía en el aviso, que la seguridad era prácticamente inexistente y que el portón se cerraba de manera precaria. Además, denunciaron destrato por parte de la inmobiliaria y una actitud evasiva de la propietaria tras el hecho.
La respuesta policial tampoco estuvo a la altura, según relataron. Aunque pudieron rastrear en tiempo real la ubicación de algunos dispositivos robados, no obtuvieron asistencia inmediata ni les tomaron la denuncia en el momento. Finalmente, sin pertenencias ni recursos, debieron pedir dinero a sus familias para poder volver a Mendoza, vistiendo únicamente la ropa con la que habían salido esa noche.