Moria, Susana, Darín, el “Zorro” y más figuras en la ciudad de las estrellas
Mar del Plata recibió una inmensa cantidad de estrellas del espectáculo en todas sus épocas. Aquí, algunas de ellas.
Susana Giménez, en la Vereda de las Estrellas del Hermitage Hotel.
Teatro de revistas, comedias, películas y sus transgresores Playa Franka y Gaysoline acreditan el sólido vínculo de Moria Casán con Mar del Plata. La obra “Brujas”, que marcó su lanzamiento como actriz, estrenó y cerró aquí su ciclo récord de 34 años en cartelera.
“Conocí el mar acá -contó hace años- y fue amniótico. Estaba con mi padre, nos golpeó una ola y dije “guauuu!!!”. Mar del Plata es un gran útero, es única en el planeta, no existe otra igual. Mis grandes éxitos nacieron aquí y después se llevaron a Buenos Aires. Sólo las ciudades que son un espectro cultural permiten que haya más de 200 espectáculos”.

Moria Casán en 1981, cuando actuó en la ciudad con Adolfo Stray.
“Su”, éxitos y amores
“En 1969 filmé en Mar del Plata, junto a Leonardo Favio, la película “Fuiste mía un verano”. Fue mi primer protagónico”, recordó Susana Giménez.
Sus éxitos teatrales en la ciudad se extendieron desde 1973 hasta entrados los ‘80 con títulos como “La Mujer del Año” y “Sugar”.
En esta ciudad inició dos romances; el primero con Sergio Denis y el segundo con Cacho Castaña, quien le compuso aquí una canción. Cierta noche, el cantautor tuvo que salir de su casa en el baúl de un auto ante la sorpresiva llegada de Carlos Monzón, quien deseaba reiniciar una relación que “Su” había dado por terminada.
En el verano de 1988, cuando Carlos Monzón asesinó a Alicia Muñiz, Susana estaba haciendo “Sugar” en Mar del Plata. “Fue un mes espantoso -recordó- porque también murió Alberto Olmedo. O sea que fue un verano espantoso”.

Susana Giménez, en la Vereda de las Estrellas del Hermitage Hotel.
Un recuerdo de Darín
Ricardo Darín llegó al teatro La Campana en 1981 con “La vida fácil” junto a Raúl Taibo, Silvia Pérez, Virginia Faiad, Carlos Olivieri y Gustavo Rey. En ascendente carrera, el año 1988 lo encontró haciendo “Sugar” con Susana Giménez y Arturo Puig. Durante las funciones, dejaba su auto en una cochera cercana, donde también lo hacía Alberto Olmedo, que protagonizaba “Éramos tan pobres”.
“Teníamos que cenar juntos -narró Darín, años después- pero me olvidé que yo tenía dos funciones y él una. Cuando él terminó su función me dejó un mensaje escrito en el parabrisas diciéndome dónde me esperaba, pero cuando yo terminé de trabajar, habían pasado dos horas y media. No fui. Dije ‘bueno, mañana lo veo y le explico’. Y fue su última noche. ‘¿qué hubiera pasado si hubiéramos ido a cenar juntos y nos hubiéramos quedado tomando un café?’. Nunca lo sabremos”.

Ricardo Darín, recibiendo el premio Estrella de Mar al mejor actor en 2008.
Soriano y Nachman
Pepe Soriano actuó por primera vez en Mar del Plata a fines de la década del ‘50 en una carpa montada en la zona de Las Toscas. En tiempos de dictadura trajo sus unipersonales a pequeñas salas. Retornó con grandes títulos y habitó la cartelera marplatense hasta 2017.
“Para mí no hay lugar como Mar del Plata, con estas playas y la gran cantidad de alternativas que tiene. Esta es una ciudad para todos. Empecé a venir a fines de los 50 y lo hice y haré cada vez que considere que en teatro tengo algo que entregar a los marplatenses o turistas. Acá dejé amigos como el maestro Gregorio Nachman, desaparecido en la última dictadura. Mi recuerdo y agradecimiento es para ellos”, dijo en 2012, al ser reconocido por el Concejo Deliberante.

Pepe Soriano en la rambla Bristol durante una de sus temporadas en la ciudad.
El Zorro enamorado
Guy Williams, con su inmortal “Zorro”, logró un éxito arrasador en el circo Real Madrid en la temporada 77-78. Eso marcó un quiebre en su vida, al extremo que se radicó en el país, donde falleció el 30 de abril de 1989. Fue en Mar del Plata donde conoció a la actriz Araceli Lizaso, treinta años menor que él, con quien inició una intensa historia de amor.
Araceli suele recordar que “fui a saludar a Fernando Lúpiz, que es como mi hermano, que estaba haciendo de el hijo de El Zorro. Fernando dice: ‘Guy, ella es mi hermana’. Lo mira a Guy, me mira a mí. Nosotros estábamos así, mirándonos, flechados. Entonces Fernando dijo “bueno… para qué los voy a presentar”.
Fernando Lúpiz también tiene registrado aquel momento: “Nosotros estábamos haciendo el Zorro en Mar del Plata, por primera vez y en vivo. Fue un éxito tremendo. Tuvo 249 mil espectadores en los tres meses de verano. Teníamos un carromato especial, nuevito, divino, que era un vestidor con un living y un bañito. Cuando venía alguien, en ese living se los recibía. Entonces viene mi amiga Araceli con un tapado de zorro, entra al camarín, me da un abrazo… y entre el abrazo se miran. Los dos quedaron fascinados. Él estaba separándose de su mujer… y bueno, se enganchó y estuvieron años juntos”.

Guy Williams comparte un almuerzo con Fernando Lúpiz (izquierda) y el empresario Ricardo Pollera.
Les Luthiers y el vaso
La primera temporada de Les Luthiers en Mar del Plata fue en 1971 y tuvo final violento. El grupo se presentó en el café concert La Cebolla (Boulevard Marítimo y Viamonte), donde compartieron escenario con Nacha Guevara y Facundo Cabral.
En 1999, durante la conferencia de prensa que ofrecieron en Mar del Plata para presentar “Unen canto con humor”, Marcos Mundstock contó: “Hubo un episodio policial con Nacha Guevara que rompió un vaso y me lo tiró a la cara produciéndome una lesión, por problemas, digamos, de cartel. Al parecer, Nacha no quería cerrar el espectáculo porque la gente se reía mucho con nosotros y llegaba cansada a su show. Cada tanto reitera que volvería a hacerlo”.

Les Luthiers en el calendario floral de la Peatonal San Martín en la década del ’80.
La genial Niní
“El otro día, aquí en Mar del Plata, adelante mío iba en la calle un matrimonio italiano, un viejito y una viejita. Los seguí porque me encantó como hablaban en paz y luego discutían. Estos personajes de la calle son la razón de la supervivencia”. Eso decía la genial Niní Marshall en el verano de 1981, cuando presentó en “Magoya Concert” su espectáculo “Una noche en la Radio II” junto a Andrés Percivale.
La plaza teatral marplatense la había recibido en sucesivas temporadas, destacándose entre ellas la de 1971, cuando protagonizó “Coqueluche” con Thelma Biral, Norberto Suárez y Ricardo Bauleo.
“¿Cómo ve Mar del Plata?”, le preguntó un periodista de LA CAPITAL en aquella entrevista; y Niní contestó: “Lo que siento es que la están llenando de edificios que le quitan gracia y creación. La Mar del Plata de mi época joven me gustaba más. Debo comprender que son las exigencias de la población que crece, cosa que le quita belleza a la ciudad”.

Niní Marshall presentando su espectáculo en el café concert “El Gallo Cojo” en 1973.
Alcón y Aleandro
Dos figuras consulares de la escena nacional, Alfredo Alcón y Norma Aleandro, engrosan el inabarcable espectro de estrellas que visitaron la ciudad.
Entre 1973 y 1988, Alcón llegó con títulos tales como “Las brujas de Salem”, “Panorama desde el puente”, “Historia del Zoo” y “Hamlet” (1981), obra que levantó por los ruidos externos que se filtraban en la sala.
Norma Aleandro trajo en 1975 un unipersonal en un pequeño café-teatro de Colón 2052. Ese año recibió amenazas de la Triple A e inició su exilio. Regresaría con un éxito -“La Señorita de Tacna”- en 1988.
“Actué por primera vez en Mar del Plata en 1968, en una carpa (de Hipólito y 25 de Mayo), con la obra El Rehén”, junto al “Clan Stivel”.
“Mar del Plata -comentó la actriz- siempre fue un lugar bueno para los actores, un lugar en el que uno probaba cosas, estrenaba temporadas que podían ser para Buenos Aires. Con grupos chicos, independientes, pasábamos por Mar del Plata primero, incluso los elencos de Mar del Plata nos ayudaban con el decorado, con la publicidad. Es una ciudad amable pata la gente de teatro”.

Alfredo Alcón y Norma Aleandro, figuras consulares de la escena nacional, engalanaron la cartelera local.
Sandrini y la reventa
Una de las rutilantes temporadas de Luis Sandrini en Mar del Plata fue la de 1963 con “El diablo andaba en los choclos” en el Auditorium, donde las localidades se agotaban con varios días de anticipación. Sandrini solía contar que ni él mismo disponía de entradas para obsequiarle a sus amigos.
“Un día -narró el actor- un lustrabotas me dijo que tenía siete entradas. Le pregunté: ¡¿Siete entradas?!, ¿cuántos son de familia? Y me contestó: ¿qué familia? Las compro y las revendo al doble”.

Luis Sandrini, protagonista de exitosas temporadas en Mar del Plata.
Lo más visto hoy
- 1Desafío a Raverta avalado por Kicillof y semanas clave para Montenegro y Neme « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Hallan muerto a un marplatense que acampaba en la costa de Colón « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Le dispararon a un joven en la calle y cayó un sospechoso con un arma robada « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Murió en los médanos de Villa Gesell: tenía 28 años y antecedentes penales « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5El cuerpo hallado en Reta es del joven que buscaban desde el jueves « Diario La Capital de Mar del Plata
