La Ciudad

Neme busca su impronta, pero toma prestadas las formas de Montenegro

El intendente evita distraerse con los grandes debates y busca resolver los problemas vecinales básicos. Pero en ocasiones imita el estilo del jefe comunal licenciado y pierde autenticidad. Guiños a Milei y una decisión presidencial que impacta en el entramado municipal.

Por Ramiro Melucci

El que está “cerca de los vecinos”. El que se preocupa por tapar el pozo, prender la luminaria, cortar el pasto y limpiar la ciudad. El que prioriza el orden en el espacio público. El que va a los barrios sin prometer si no puede cumplir. Desde que reemplazó a Guillermo Montenegro el 10 de diciembre, Agustín Neme busca convertirse en ese intendente. Esa es la impronta que le quiere dar a la gestión. “Su” impronta.

Neme también es el joven dirigente de aspecto afable y tono mesurado que en las entrevistas periodísticas es incapaz de insultar o salirse de la raya. El que promete “hablar con el que tenga que hablar” –así sea un funcionario de otro color político– con tal de generar beneficios para Mar del Plata. Y el que antes de asumir el principal desafío de su carrera política aseguraba que podía dialogar con cualquier bloque político, incluso los de la oposición, para aprobar ordenanzas en el Concejo Deliberante.

Pero en esa búsqueda que, de alguna forma, lo aparta del estilo confrontativo del último Montenegro (el que asumió en 2019 era tan moderado como Neme), el jefe comunal todavía no logra despojarse del traje que le dejó el hoy senador provincial. En la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante se mostró duro, desafiante con los “mugrientos”, amenazante con los “delincuentes del espacio público” y especialmente combativo con un sector de la oposición. Más parecido a Montenegro que a él mismo.

Actuaciones de la Patrulla Municipal contra “usurpadores”, “extorsionadores” y “fisuras”. Operativos del Ente de Servicios Urbanos contra los “roñosos” que arrojan basura donde no corresponde. Imágenes y fotos de aprehendidos por alterar el orden público. En las redes sociales, ese mundo en el que la realidad alterna con las apariencias, Neme también mantiene el perfil del intendente licenciado, combinado con videos de obras de bacheo o encuentros con vecinos que lo aproximan más a la versión del intendente que cuida el metro cuadrado.

 

SON DELINCUENTES.

Extorsionan, aprietan y toman de rehén a vecinos y comerciantes. Tienen antecedentes y forman parte de mafias organizadas.

Aunque algunos los quieran justificar, nosotros vamos a seguir actuando para cuidar a los vecinos y mantener el orden. pic.twitter.com/deIkaPBvCe

— Agustin Neme (@agustin_neme) March 7, 2026



Si Montenegro hablaba en el recinto ante la escucha atenta del radical Maximiliano Abad (si no era desde el recinto enviaba una nota de excusación), Neme pronunció su primer discurso ante la mirada del principal referente de La Libertad Avanza en la ciudad, Alejandro Carrancio, una diferencia que no solo grafica el cambio de socio principal en el gobierno municipal, sino que también expone afinidades.

Neme postuló la vigencia de “la ciudad del sí” y dejó en claro que la gestión continuará “de la misma manera que comenzó con Guillermo Montenegro”. No fue la única vez que nombró al iniciador de la gestión: también le reconoció “el coraje” de haber permitido el trabajo del sector de la construcción en la pandemia, el impulso a la baja de la edad de imputabilidad y el “gran logro” de “demostrar la importancia de las medidas locales para lograr el desempleo más bajo de la historia”.

“Lo más trascendental fue sacarnos de la cabeza la manera de hacer las cosas como antes, cuando decían que se iban a subir a un auto para ir a gestionar a la Casa Rosada y a La Plata. Decir eso era de cobardes, porque al ser un problema etéreo nadie tenía la culpa. Y al no tener culpable se sacaban la responsabilidad de lo que se podía hacer desde el nivel local”, lanzó, en una crítica que pudo tener como destinatario a Gustavo Pulti, pero que engloba a otros exintendentes más cercanos en lo ideológico, como su exjefe Carlos Arroyo (“la desocupación depende de la economía nacional”, dijo en 2018) o el radical Daniel Katz.

El mensaje se inscribe en un contexto en el que un viaje a Buenos Aires o La Plata no garantiza nada. El municipio mantiene el perfil crítico hacia la gestión bonaerense (heredero de las denuncias de discriminación de Montenegro) y cultiva un vínculo con la Casa Rosada que le permitió la aprobación del presupuesto municipal, pero que no se expresa en fondos u obras para Mar del Plata. Son testimonio el incumplimiento del convenio tripartido para el financiamiento del sistema educativo municipal (la lógica indica que con un gobierno amigo se podría negociar mejor) y las rescisiones en los contratos de obra pública.

Pero no hay quejas para el gobierno de Javier Milei y persisten las recriminaciones al gobernador, el que redujo la coparticipación y dejó a General Pueyrredon como el municipio “135 de 135 entre las prioridades de la Provincia de Buenos Aires”.


El diputado nacional Alejandro Carrancio, de La Libertad Avanza, escuchó el discurso de Neme desde la primera fila del recinto. 


Mientras Montenegro solía apuntarle a Fernanda Raverta por “poner palos en la rueda”, Neme arremetió contra Pulti. El referente del gobernador Axel Kicillof, fuerte crítico del presupuesto municipal que habló de posibles irregularidades en contratos municipales, es “ese señor” que en otra época impulsó el cierre de la nocturnidad en la calle Alem, “fundió a emprendedores” y decidió “hacerles bajar todas las marquesinas a los negocios”. El que, en sus palabras, “apagó la ciudad”.

La alusión al pasado para reforzar el presente puede tener vinculación con el potencial que un sector de la alianza de gobierno local se atreve a reconocerle al exintendente: el de penetrar en un electorado que considera propio.

Con un par de alusiones con nombre y apellido y referencias al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), la reforma laboral y la ley penal juvenil, Neme le agradeció Milei la gobernabilidad que, a través de su hermana Karina, le otorgó con la sanción del presupuesto y las ordenanzas fiscal e impositiva, que no hubieran sido posibles sin los votos de los concejales libertarios. Para el final dejó otro guiño (“Mi compromiso es dar todo de mí para seguir haciendo grande Mar del Plata) con el que imitó al imitador de Donald Trump.

A la apertura de las sesiones ordinarias le siguió la inauguración del ciclo lectivo en las escuelas municipales y una serie de entrevistas periodísticas en las que pareció ratificar su condición de intendente. El raid se producía mientras, a 400 kilómetros, Milei volvía a declarar a su hermana ganadora de la interna que mantiene con Santiago Caputo, al designar a Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia.

Es una decisión que incide directamente en el entramado de poder municipal. Si Montenegro era ministro hubiera conseguido además el cartel que pretende para su ilusión bonaerense. Al no serlo, permanece en una banca del Senado provincial que no le proporciona más lustre del que consiguió como intendente. Si no es ahora, el regreso podría tentarlo cuando se aproxime el turno electoral de 2027.

El día que decidió pedirse licencia y no renunciar al municipio, él mismo habilitó las especulaciones. Neme no tendrá más alternativa que aprender a convivir con ellas.

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