El fiscal Walter Martínez Soto confirmó una decena de casos y pidió dimensionar la gravedad del delito. Similares episodios ocurrieron en el resto del país.
En las últimas 48 horas, se ha registrado una preocupante ola de amenazas de tiroteos en diez establecimientos educativos de Mar del Plata y la zona. Por ello, autoridades policiales y de educación de General Pueyrredón han reforzado la vigilancia en los ingresos a los colegios afectados y se encuentran realizando peritajes para identificar a los autores de estos mensajes, bajo la carátula de intimidación pública.
Según los reportes más recientes, las autoridades investigan estos hechos como un posible fenómeno viral o reto en redes sociales, ya que los mensajes comparten un patrón similar: la frase “mañana tiroteo” escrita en paredes de baños o difundida por chats.
Pero no es una cuestión sólo de la ciudad, sino que el fenómeno se replicó en el resto del país y se vieron afectadas escuelas de la ciudad de Buenos Aires, Ituzaingó, Morón,Tucumán, Sunchales, Neuquén, Mendoza y Córdoba.
La mayoría de las amenazas fijaban como fechas críticas el 15 y 17 de abril. Varias instituciones han reportado la frase “mañana tiroteo” en sus instalaciones.Y los mensajes vía redes solían advertir a los compañeros que no asistieran a clase
Si bien las clases no se suspendieron formalmente, el ausentismo fue muy alto debido al temor de las familias.
En el caso particular de Mar del Plata, el fiscal Walter Martínez Soto confirmó a LA CAPITAL que hubo al menos diez amenazas de ataques armados en escuelas, en un fenómeno que podría estar relacionado con desafíos virales en redes sociales como TikTok.
Según detalló el titular de la investigación, los casos comenzaron a detectarse a partir de una primera denuncia que motivó la intervención de la comisaría séptima. A partir de allí, se sumaron episodios similares que derivaron en un operativo preventivo y en el análisis conjunto de las causas.“En total, anoche teníamos diez casos: dos en escuelas públicas, uno en Miramar y el resto en Mar del Plata. La particularidad es que la mayoría ocurrieron en colegios privados y religiosos”, explicó el fiscal.
Las amenazas, en su mayoría escritas, contenían frases reiteradas como “tiroteo mañana” o “mañana muerte”, lo que llevó a los investigadores a sospechar que podrían tener un origen común.
Amenaza en la puerta de uno de los baños del colegio Nueva Pompeya.
Sin embargo, Martínez Soto aclaró que, por el momento, no se puede confirmar que se trate de un desafío viral. “Hay indicios de que podría haber salido de un mismo lugar, incluso se menciona que podrían ser retos de TikTok, pero eso todavía está en investigación”, señaló.
En uno de los casos, en el colegio Fray Mamerto Esquiú la intervención policial permitió identificar a un menor señalado como autor, luego de que autoridades escolares aportaran información clave. “La presencia policial ayudó a individualizarlo. Se trabajó con directivos y se pudo avanzar rápidamente”, agregó.
A partir de la seguidilla de episodios, se activó un protocolo de emergencia que incluyó refuerzos de seguridad, rondines y presencia policial en distintos establecimientos educativos. No obstante, el fiscal reconoció que el sistema presenta debilidades.“Hoy los colegios están desprotegidos. Se basan en la confianza de que nadie va a ingresar con un arma, pero los hechos recientes demuestran que eso puede fallar”, advirtió.
En ese sentido, planteó la necesidad de discutir medidas más estrictas, incluso la posibilidad de controles de ingreso en situaciones excepcionales. “Estamos en un contexto donde la violencia aparece como forma de resolver conflictos. La escuela debería tener herramientas más firmes para administrar la disciplina”, sostuvo.
Martínez Soto también remarcó que muchas de estas conductas son tomadas por los jóvenes como “bromas”, sin dimensionar sus consecuencias. “No tienen noción del miedo que generan. Pero es un delito de intimidación pública”, subrayó.
La figura penal contempla penas de entre dos y seis años de prisión para adultos. En el caso de menores, el máximo puede llegar a cuatro años, en función de la legislación vigente.“Si fuese un mayor, podría quedar detenido. No es gratis. Y en el caso de menores también hay consecuencias serias”, explicó el fiscal.
Además, destacó que la reiteración de hechos similares en otras provincias, como el reciente caso en Santa Fe, contribuye a que estas amenazas resulten creíbles y generen mayor alarma social. “Hoy hay un contexto que refuerza el miedo. Ya no se ve como algo aislado, sino como algo que puede pasar”, indicó.
Por último, el fiscal señaló que se trabaja en la unificación de las investigaciones para detectar patrones comunes, sin perder de vista las particularidades de cada caso. También se busca determinar el origen de los mensajes y su posible circulación digital.“Vamos a identificar a todos los responsables. Y el que comete este delito, va a ser llevado a juicio”, concluyó.