Se trata de Sebastián Leiva y Joan Alexis Ávila, quienes están acusados de haber matado a Yoel Castro (24) el último jueves.
La Justicia ordenó en las últimas horas las detenciones de los dos principales sospechosos de ser los autores del crimen de Yoel Castro (24), ocurrido el último jueves en la Villa Gascón.
Así lo confirmó la fiscal María Florencia Salas, quien junto a la policía y a partir de distintas averiguaciones logró identificar a Sebastián Leiva y Joan Alexis Ávila y acusarlos del homicidio. Tras ello, le pidió al Juzgado de Garantías Nº 2 que haga lugar a los operativos de captura, en el marco de una causa caratulada “Homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.
El caso ocurrió cuando Castro andaba en moto junto a una joven por el cruce de Coronel Suárez y Gascón cuando una bala le impactó en el cuerpo, a las 9.30 de la mañana del jueves. Ambos se bajaron del vehículo y salieron corriendo en busca de refugio. El hombre lo encontró en su casa, ubicada a la vuelta de la manzana, sobre la segunda de las calles mencionadas. En ese lugar, precisamente, fue hallado luego su cadáver.
Lo que siguió a esa secuencia fue la fuga del asesino, quien tendría incluso un vínculo familiar lejano con la víctima, y el incendio de su vivienda. Pero lo que la antecedió, en cambio, habría sido un feroz tiroteo que para la fiscal del caso pareció, a priori, “una guerra, una balacera impresionante”.
La reconstrucción preliminar del crimen de Castro que llevan adelante la investigadora María Florencia Salas y la policía indica que el caso comenzó en horas de la madrugada del jueves, con un enfrentamiento armado por cuestiones vinculadas al delito: robos y narcomenudeo.
Fuentes policiales explicaron a LA CAPITAL que la víctima poseía antecedentes por encubrimiento, hurto, tentativa de hurto, robo, y tentativa de robo agravado, entre otros. Recibió un único disparo que ingresó por la parte lumbar. Por su parte, el sospechoso de ser el homicida había sido imputado anteriormente por robo agravado y tentativa de robo en vía pública.
Los vecinos, cuidadosos y temerosos de ser identificados, manifestaron que Castro estaba vinculado al comercio de estupefacientes en la zona, y que mantendría una disputa territorial con su propio pariente lejano (o más bien cercano, si se quiere, ya que vivía del otro lado de la manzana).
De acuerdo a los testimonios recolectados en el lugar (en particular de la testigo presencial del homicidio que iba como acompañante en la moto), el asesinato se registró cerca de las 9.30. La víctima fue atacada por otro joven, de 21 años.
Conforme trascendió, el vehículo de alta cilindrada tomó en ese horario la calle Gascón, dobló por Coronel Suárez en dirección a Alberti y entonces un balazo impactó sobre sobre Castro. De inmediato, descendió del rodado y salió corriendo hacia su casa, ubicada a la vuelta en Gascón, entre Arrué y Coronel Suárez. La mujer también buscó refugio y recién minutos después se constató el hallazgo del hombre muerto, en el interior del precario inmueble.
Posteriormente, un grupo de allegados a Castro se dirigió a la casa del autor del homicidio y la atacó con piedras y bombas molotov, lo que provocó un incendio que hizo que los bomberos del cuartel Monolito debieran concurrir al lugar para apagar las llamas. Para entonces, el sospechoso de haber cometido el crimen se había escapado del sitio y aún permanece prófugo.