A pesar de que el pliego de bases y condiciones dice que debe respetar las normas vigentes, la firma les pide a las instituciones que aporten para jugar en los escenarios deportivos. Ya lo había intentado Montenegro.
Algunos clubes ya llegaron a un acuerdo y empezarán a pagar. Otros están en negociaciones. Y algunos a punto de iniciarlas. Las instituciones marplatenses que se desempeñan en las principales categorías del fútbol y el básquetbol nacional –y que utilizan el estadio José María Minella y el Polideportivo– empiezan a advertir que las condiciones de la concesionaria de los escenarios deportivos, Minella Stadium, no serán las mismas que las que regían cuando estaban en manos del municipio.
Los dirigentes deportivos se manifiestan por lo bajo con percepciones disímiles, que van de la queja a la resignación y de la resistencia a la aceptación. Pero, al margen de lo que cada club pueda negociar con Minella Stadium –la firma que desde fines de agosto del año pasado, y por 30 años con opción a otros 10, explotará los escenarios–, está en riesgo una ordenanza: la 21481 de apoyo al deporte, que exime a los clubes del pago de derechos de uso y gastos operativos de los escenarios deportivos.
El artículo 5° de esa norma, sancionada en octubre de 2013, exime del pago de derechos de uso y gastos operativos “por los partidos y entrenamientos oficiales a aquellos clubes del Partido de General Pueyrredon que participen de los torneos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino (…) y la Liga Nacional de Básquetbol”.
El pliego mediante el que el Concejo Deliberante autorizó la concesión del Minella, el Polideportivo y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes dice expresamente que, “además de las obligaciones especialmente establecidas en los distintos artículos”, el concesionario “ajustará el ejercicio de la actividad a las ordenanzas y disposiciones vigentes”. Es decir que debería cumplir la ordenanza de apoyo al deporte.
En julio de 2024, más de un año antes de otorgar la concesión, el gobierno de Guillermo Montenegro ya había puesto en debate el cobro de los gastos operativos de los escenarios deportivos a los equipos de Mar del Plata. Fue a través de un posteo del entonces concejal Guillermo Volponi, del PRO, que lamentó los casi $ 2 millones que en ese momento el municipio abonaba por abrir el Minella los días de partido. “Dinero que deja de ir al arreglo de calles o a tu plaza o a mantener esos mismos escenarios deportivos”, planteó.
Ese año, en un debate en el Concejo, Florencia Ranellucci, –también del PRO– se manifestó e idéntico sentido. “¿Por qué tenemos que pagarle el uso del estadio a dos o tres clubes? ¡Basta de privilegios!”, reclamó.
Una de las intenciones del gobierno local era que se rediscutiera la ordenanza de apoyo al deporte, pero eso solo ocurrió en los medios, las redes sociales y los debates legislativos, porque ni el municipio ni los concejales oficialistas propusieron una nueva redacción para la norma. Tampoco presentaron un proyecto para eliminarla. Si eso hubiera ocurrido, y hoy la norma tuviera otra redacción o directamente fuera un recuerdo, no estaría entre las disposiciones municipales vigentes que el concesionario debe respetar.
Pero eso no sucedió. Aunque la intenten vulnerar de hecho, la ordenanza de apoyo al deporte sigue rigiendo.
Se demoran las obras
La semana pasada, el gobierno local aprobó una prórroga de 30 días para la presentación del proyecto ejecutivo de obra para el estadio José María Minella, el Polideportivo y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes, un paso fundamental para dar inicio a los trabajos previstos en la licitación.
Según las obligaciones establecidas en el pliego, el concesionario debe presentar al municipio dentro de los 30 días computados desde la entrega de los espacios “todas las tramitaciones establecidas por las reglamentaciones vigentes a fin de gestionar los permisos, registros y aprobaciones necesarias, previas al inicio de obra”. Pero el apoderado de Minella Stadium pidió 30 días más para elevar al municipio “la documentación técnica correspondiente al proyecto ejecutivo”.
La empresa argumentó que está realizando una “revisión integral del proyecto original con sus equipos técnicos de arquitectos e ingenieros para garantizar la excelencia técnica y el cumplimiento riguroso de la normativa vigente, redundando ello en una propuesta más sólida y beneficiosa para el interés público y el patrimonio” local.
Por el momento, a casi cinco meses de la adjudicación, en el Parque Municipal de los Deportes solo se colocaron vallas y se realizaron tareas menores.