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La Ciudad 15 de febrero de 2019

Para “Chino” Navarro, “Mar del Plata está triste”

"Hay gente de vacaciones pero se ven muchas caras tristes", dijo el dirigente. Habló de política, candidaturas y llamó a "construir un gran consenso social" para salir adelante.

Fernando "Chino" Navarro .

Fernando “Chino” Navarro llegó a Mar del Plata en el marco de una recorrida por la costa atlántica, con el objetivo principal de escuchar a quienes trabajan, emprenden, a quienes con dificultad sostienen una empresa y siguen apostando al futuro. Entre las ocupaciones principales de su agenda, destacó la urgencia de transformar la situación de las personas mayores, jubilados y pensionados: “Tenemos la obligación, cualquiera sea el partido político que integremos, de lograr que nuestros padres y abuelos, y los jubilados en general tengan una vida digna, ingresos que les permitan llegar a fin de mes, todos los medicamentos que necesitan, posibilidades de estar realmente incluidos en la sociedad con una vida digna, no como los trata este gobierno, como trapos”.

Mar del Plata triste

En referencia a las charlas con los diferentes sectores, Navarro resumió: “En el primer plano es lo que todos vemos y afrontamos diariamente: críticas al gobierno, Mar del Plata que siempre fue en verano, turísticamente hablando, una ciudad que atraía a cientos de miles de personas, si bien las atrajo ves los negocios vacíos, los restaurantes vacíos y mucha tristeza. Hay gente de vacaciones pero se ven muchas caras tristes, mucha bronca. También pasa que la gente te reconoce y te habla, te interpela, pero todos coinciden que esto no va más; que este gobierno mintió, engañó, que hay hambre, que hay que unirse: hay un reclamo de unidad. En otro plano, a partir de la convicción de que el 70% de los argentinos, las mujeres, las personas mayores, los jóvenes, los empresarios, los laburantes no quieren votar a Macri, pero tampoco tienen claro a quién hay que votar”.

“La gente pregunta: ‘¿Quiénes son los candidatos?’ y les digo, está Massa, está Cristina, está Felipe Solá, está Agustín Rossi, y ninguno salta alborozado dando vueltas carnero diciendo ‘yo quiero votar a ese’, se evidencia que hay una crisis de descreimiento en la política. Después hablemos de Cristina (Kirchner) porque Cristina no es candidata pero todos presumen que lo va a ser y si no lo va a ser, igual es importante porque mide -por lo menos- un 30% de intención de voto en la PASO y en primera vuelta”, sostuvo Navarro.

Solá, el mejor

Para Navarro, Felipe Solá es el mejor candidato, “porque ya administró, en crisis, la provincia de Buenos Aires que es casi un país, en el 2001 cuando Argentina y Buenos Aires se hundían y la resolvió con dignidad y muy poca plata; y se animó, primero con Juampi Cafiero y después con Arslanián a reformar la ‘Bonaerense’. Y después se equivocó, hizo cosas que para mí no tenía que hacer, anduvo con De Narváez, terminó con Massa, no por Massa o De Narváez sino que él tendría que haber continuado en el espacio que él siempre militó. Pero eso que, entonces era una crítica, hoy es una ventaja porque él articula, interpela, dialoga con sectores con los que nosotros no tenemos diálogo, porque en la pelea de blanco o negro quedas separado por un abismo, o una calle que te impide juntarte, y Felipe puede hablar con todos y tiene voluntad de hablar, de escuchar. Además entiende que lo que se viene es una transición, que hay que gobernar 4 años, que no hay que ir por el vuelto, que no hay que ir por la revancha, que hay que ir para construir una unidad en serio, que implique construir puentes, consenso, curar heridas y apuntar a dos temas: crear trabajo y fortalecer la educación”.

El dirigente del Movimiento Evita sostuvo que la herramienta que debe utilizar la oposición para definir las candidaturas son las PASO. “Para muchos el candidato es otro, para eso están las PASO que permiten no solamente dirimir una propuesta, un programa, sino que permiten saber quién logra una mayor representación, y principalmente permiten que millones de mujeres y hombres participen en esa decisión de quién representa una verdadera opción para gobernar la Argentina. Tenés que hablar con todos los actores económicos y doy un ejemplo bien antipático: la Sociedad Rural y los poderosos sectores económicos de la economía agropecuaria son los que más divisas generan en este país. Nosotros tenemos un serio problema de divisas, de dólares, ¿nos vamos a pelear frontalmente? ¿o vamos a intentar -con la fortaleza de tener la mayoría de los votos- construir un gran consenso social e intentar una negociación racional donde ellos ganen su dinero, pero entiendan que ese dinero debe estar subordinado al bien común de millones de argentinos. Algunos piensan que es ingenuo, que no te van a dar bolilla, que siempre hicieron la de ellos, y es posible; pero el pedido no es de un dirigente o del presidente, sino de los millones de argentinos que estamos arriba del barco y que si no lo enderezamos va hacia un iceberg”.

En Otamendi

Navarro visitó una planta productora de papas en Otamendi. Allí “el Chino” Navarro mantuvo conversaciones con los trabajadores, y también con el dueño del emprendimiento. “Cuando estuvimos en Otamendi, recorriendo una planta de papas, hablamos con los trabajadores y les pregunté qué opinan de la política y una empleada del lugar dijo: ‘son todos chorros’ y me miraba como diciendo vos también, y yo le respondí: yo no soy chorro, no todos son chorros, pero entiendo lo que decís, vos sentís que los políticos resolvemos nuestros problemas y no los problemas de la gente. ¿Tiene razón esa trabajadora? Sí y no. Su visión es parcial, pero es lo que ella ve, y la política tiene que hacerse cargo de esa situación de desconfianza permanente porque prenden la televisión y hay denuncias de corrupción permanentes contra funcionarios del anterior gobierno, contra funcionarios de este gobierno, contra los jueces, contra los fiscales, todo está mal, todo es una mugre y eso hace que la gente descrea de las instituciones, que piensen ‘que me van a resolver estos si se denuncian entre ellos”.

Respecto al descreimiento de la política, Navarro enfatizó en el rol de la dirigencia social y la militancia territorial: “El lado positivo es que acá en Mar del Plata, un grupo de dirigentes sociales que hacen milagros sin nada, pero sin nada en serio, porque muchos de ellos no tienen trabajo y atienden a cien pibes, ochenta pibes, a doscientos pibes que juegan a la pelota, que sostienen un club, otros juegan en la plaza, juegan al hockey donde pueden, que levantaron comedores para que los pibes coman, porque casi no tienen apoyo del Estado, y vos ves que la voluntad de esa gente, que con nada hacen maravillas; eso no le resuelve la vida a esos pibes, pero encontrás un camino de cómo es la organización, la solidaridad, la unidad, no importa a quién van a votar, no se preguntan entre ellos quien es el candidato, lo que se preguntan es cómo resolver el problema de esos pibes. Este es el equipo que hay que tomar de la dirigencia”.

La agenda también pensó en los sectores jóvenes, y se plasmó en una caminata por la peatonal San Martín con referentes estudiantiles y de cooperativas de trabajo: “Me encontré con pibes que militan, con una frescura, con una seriedad, con una responsabilidad que te demuestra que Argentina tiene un mañana, que no todo está perdido. Depende que nosotros abramos la puerta que hay que abrir, para poder llegar a ese mañana donde reconstruyamos el sueño de una Argentina con trabajo, con educación, sin pobres, sin injusticia. Hay un desafío inmenso de quien asuma frente al deterioro social y el desmantelamiento del Estado”.

“Quien le gane a Macri, que es muy posible que le ganemos, se va a encontrar el 10 de diciembre con un mundo muy hostil, con una economía global que no juega a favor nuestro, con China que crece menos, con las materias primas que valen menos, y con una situación de emergencia social que hay hoy en la Argentina. Además va a esta la situación de reacción social de aquellos sectores que no quieren a los sectores populares, como les pasó a Yrigoyen, a Alfonsín, a Perón, a Néstor y a Cristina, una reacción rabiosa, con acusaciones falsas de que si ganamos es porque hicimos fraude, o porque engañamos a la gente, o que pagamos los votos, y va a haber una ofensiva, y en ese debate si nosotros no tenemos el respaldo de millones de argentinos para reconstruir la Argentina va a ser muy difícil gobernar”.