La Ciudad

Participación marplatense en el Congreso Internacional de ACV

Destacan avances en redes de atención y respuesta rápida ante la enfermedad.

El ACV es la principal causa de discapacidad permanente en mayores de 18 en Argentina: según proyecciones, hay cerca de 60.000 nuevos casos por año en nuestro país, que representan cerca de 20.000 muertes y 20.000 nuevas personas con discapacidad cada año.

Este 26 y 27 de mayo está teniendo lugar en Buenos Aires la VII Ministerial Meeting organizada por la Global Stroke Alliance en el marco del Congreso Iberoamericano de Enfermedades Cerebrovasculares, que reúne a delegaciones de distintos países donde se presentan experiencias de políticas públicas para combatir el ACV implementadas en la región.

El encuentro lleva por título “ACV en Argentina: de la evidencia científica a la decisión política” y resulta la primera ponencia de este encuentro científico con foco en políticas públicas con impacto en la salud cerebrovascular de las personas. Contó en la apertura con un importante anuncio del doctor Mario Lugones, Ministro de Salud de la Nación.

Al respecto, mencionó la creación de un Programa Nacional de Prevención y Tratamiento del accidente cerebro vascular: “Estamos poniendo en marcha una red de hospitales nacionales para la atención del ACV con coordinación en tiempo real y criterios comunes para la recepción, derivación, tratamiento y rehabilitación del paciente. Este programa incorpora el código ACV entre coordinadores regionales, ministerios provinciales y hospitales y además establece un sistema digital para reducir los tiempos de atención y el acceso a tratamientos para salvar vidas y evitar incapacidades severas”.

Y puntualizó que “el ACV es la segunda causa de muerte en la argentina y esto requiere acciones concretas y una hoja de ruta común”.

La propuesta es organizada por la Global Stroke Alliance, con el apoyo de la Organización Mundial de ACV y la Sociedad Iberoamericana de Enfermedad Cerebrovascular (SIECV), y que tiene como objetivo mejorar el abordaje del ACV en el mundo, difundiendo conocimientos, intercambiando experiencias y creando planes de acción diseñados para cada región.

El ACV es considerado una emergencia médica tiempo-dependiente: por cada minuto de demora en la atención del ACV se pierden cerca de 2 millones de neuronas, la misma cantidad que las correspondientes a entre 3 y 6 años de envejecimiento.

Existe una ventana temporal de 4,5 horas en la cual el paciente puede recibir el tratamiento adecuado, en caso de ser un ACV isquémico. Aunque existen otras modalidades terapéuticas que podrían utilizarse más allá de las 4.5 horas (en determinados tipos específicos de ACV isquémico), cuanto antes se instaure el tratamiento inicial, menores serán las secuelas y la mortalidad. Por lo tanto, la rapidez constituye un rasgo fundamental de la conducta de toda la cadena de atención.

En Argentina, esta es la primera causa de discapacidad adquirida y una de las principales causas de mortalidad también. “Existe consenso internacional acerca de aspectos claves para el diseño de políticas públicas vinculadas al manejo del ACV: las unidades de ACV en instituciones, la implementación -y el cumplimiento- de protocolos para todos los eslabones de la cadena y la articulación entre los distintos actores involucrados, incluyendo a la comunidad, que cumple un rol vital”, sostuvo el Dr. Pablo Ioli, médico neurólogo, actual presidente de la Sociedad Neurológica Argentina y referente de la especialidad del Hospital Privado de Comunidad de Mar del Plata.

“Luego de años de esfuerzo, comienzan a verse los resultados de múltiples iniciativas de diferentes jurisdicciones del país que articularon protocolos, servicios de emergencia, estrategias de telemedicina y redes de hospitales para el manejo oportuno del ACV. Existen oportunidades de mejora y queda trabajo por delante, pero es mucho lo que se ha logrado”, sostuvo el Dr. Federico Giner, médico neurólogo del Hospital Luis Carlos Lagomaggiore y Coordinador de la Red de TeleACV y Teleneurología de Urgencia de la Provincia de Mendoza.

El abordaje del ACV requiere una articulación dinámica entre múltiples actores de una cadena que incluye al paciente o familiar -que debe poder reconocer los signos o síntomas-, un sistema prehospitalario entrenado y un hospital preparado para la atención del ACV. La participación del nivel prehospitalario y servicios de emergencia es vital en la sospecha diagnóstica y en la implementación de medidas iniciales, determinantes en la evolución posterior.

En este sentido, el doctor Adolfo Savia, médico emergentólogo y terapista intensivo, Presidente del Consejo de Emergencias de la Sociedad Argentina de Medicina, subrayó que “ante una sospecha de ACV, el servicio de emergencias prehospitalario, aplicar un protocolo que permita el reconocimiento, estabilización inicial y el traslado a un centro preparado para el manejo del ACV (que cuente con protocolos, personal entrenado, tomógrafo, medicación y posibilidad de intervenir quirúrgicamente de ser necesario), que no siempre es el más cercano”.

También destacó para los afiliados a PAMI el protocolo de atención de la patología a través del llamado al 139 y la opción 9 para la sospecha o indicios de una persona que esté atravesando dicho episodio.

Estos centros como en el caso de Mar del Plata están predefinidos en protocolos locales de atención del ACV. Inclusive se recomienda la implementación de un código específico como “código ACV”, como se menciona, que activará procedimientos en esa institución para ganar tiempo valioso, preparando de antemano el tomógrafo y esperando a la ambulancia en el ingreso, entre otros acondicionamientos.

Aquellos centros de salud como el HPC que poseen atención especializada en ACV demostraron una disminución de la mortalidad y discapacidad del 40%, disminución del tiempo de internación, aumento de egresos hospitalarios al hogar, mayor recuperación de la independencia funcional, movilidad más temprana y menor tasa de complicaciones.

En ese sentido, en Argentina y en el mundo cobra relevancia la certificación de centros de ACV, una garantía de que el centro se rige por las estrategias que demostraron modificar la historia natural de la enfermedad y marcan la diferencia en atención, tratamiento y rehabilitación.

El país posee actualmente 16 centros certificados en CABA, Mendoza, Córdoba, Mar del Plata (HPC) y Rosario, entre otros. La certificación es iniciativa de la World Stroke Organization junto con la Sociedad Iberoamericana de Enfermedades Cerebrovasculares (SIECV).

Identificación de los síntomas: ante el impacto determinante que puede tener la atención temprana del ACV, es necesario que las personas de todas las edades sepan reconocer signos de ACV que puede estar manifestando un familiar, un colega de trabajo o alguien por la calle, para -inmediatamente- llamar al servicio de Emergencias (PAMI 139 opción 9).

Estos signos y síntomas aparecen de un momento a otro y los principales son el entumecimiento de parte del rostro (sonrisa caída), debilidad en un brazo, confusión o trastornos del habla, y otro que refieren con frecuencia los pacientes es un dolor de cabeza muy intenso, diferente de cualquiera que se haya experimentado antes.

El Dr. Ioli subrayó que “es importante que continuamente existan campañas de concientización dirigidas a la comunidad e instancias de formación para profesionales de la salud y personal no médico, con el fin de mejorar el diagnóstico precoz”.

Por último, concluyó que “Tenemos que seguir trabajando en forma articulada para que todos los eslabones de la cadena funcionen de manera coordinada y cada persona que atraviese un ACV reciba en tiempo y forma la atención que se merece, independientemente del tipo de cobertura que tenga, de dónde viva y de qué tan lejos se encuentre de un centro de referencia. Tenemos trabajo por delante, pero estamos recorriendo ese camino”.

Secretaría de Salud

Del encuentro también está participando el municipio, a través de la Secretaría de Salud, como referente en la gestión integral del accidente cerebrovascular.

Mar del Plata lleva dos años siendo Región Neurocardioprotegida, política sanitaria integral instituida mediante la Ordenanza Municipal N° 26.496, que articula el sistema público, privado y de la seguridad social en torno a la atención oportuna y de calidad del ACV.

Este modelo abarca desde la prevención y la capacitación continua de los equipos de salud, hasta el fortalecimiento del sistema prehospitalario, el desarrollo de herramientas de monitoreo en tiempo real y la implementación de circuitos coordinados de atención hospitalaria.

La experiencia que Mar del Plata lleva al encuentro regional abarca todo el continuo de atención del ACV: desde la campaña “HEROES” en escuelas, las campañas de sensibilización comunitaria y las acciones por el Día Mundial del ACV, hasta la capacitación de más de 102 personas entre radiooperadores y personal de ambulancia.

Además, la creación del Protocolo Pre-Hospitalario en el SAME, el triage telefónico por escala FAST y el Código ACV. A eso se suma la integración de una red de derivación público-privada con pre-notificación y un tablero de gestión prehospitalaria que registró 362 eventos, un tiempo promedio de respuesta de 36 minutos y la georreferenciación de los 10 efectores con tomógrafo de la ciudad.

Como resultado de esta política, el municipio acaba de alcanzar la certificación Diamante en el registro internacional RES-Q (Registry of Stroke Care Quality), la distinción más alta posible en calidad de atención del ictus a nivel mundial, que abarca al sistema prehospitalario integrado por el SAME .

Te puede interesar

Cargando...
Cargando...
Cargando...