El "milrayitas" se impuso en Corrientes, 86 a 67. Una sólida respuesta defensiva fue la llave para desarrollar con mayor tranquilidad su dinámica en ofensiva. Los mesopotámicos jugaron casi siempre incómodos.
Con una actuación que rozó la perfección, completa en ambos costados de la cancha, Peñarol ahuyentó buen parte de los fantasmas que lo acechaban y demolió a Regatas Corrientes, como visitante.
El “milrayitas” obtuvo así una victoria incuestionable, por 86 a 67, que también es una reivindicación de un rumbo que parecía perdido.
El primer cuarto fue avasallante. La intensidad defensiva del visitante sacó de foco a Regatas, que casi siempre jugó incómodo. La brecha se abrió rápido (18-7), con Peñarol perfecto en triples (3/3) y libres (5/5).
Desde ese momento y hasta el final del partido, el único tramo favorable para Regatas fue el inicio del segundo cuarto, lo que le permitió acortar a 19-23.
Pero enseguida Peñarol retomó el control. Dos triples de Gastón Córdoba (de muy buen partido) establecieron una luz importante otra vez (31-21) y si bien Fabián Ramírez Barrios emergió en el peor momento del local, respaldado por Sebastián Lugo y el pivote Juan Diego Tello (logró complicar tanto a Iván Basualdo como a Roberto Acuña), el “milrayitas” se llevó una ventaja más que interesante a los vestuarios (40-31).
Pero no tenía absolutamente nada asegurado, razón por la cual comenzó el tercer cuarto sin dejar de pisar a fondo el acelerador.
Así encontró el gol seguido gracias a una ofensiva que fluía, con la variedad de recursos de Al Thornton, los usualmente incisivos bases, Facundo Vázquez y Luciano Guerra, pero sobre todo, Córdoba y Agustín Pérez Tapia.
Demasiados frentes abiertos que atender para una noche poco feliz del local, que muy pronto se fue opacando.
Al conductor, Andrés Jaime, le costó entrar en ritmo a partir de sus continuas salidas por las faltas personales, y uno de los mejores argumentos del “remero”, el tiro lejano, esta vez no respondió (apenas 7/35 en triples, un flojo 20% de acierto).
El recurso de la defensa zonal resultó efectivo sólo un rato. Hasta que un triple de Córdoba (anotó 3 de 5) y un gran doble de Vázquez estiraron la cuenta a 66-51.
Allí, Juan Manuel Varas, el entrenador del local, ordenó volver a defensa individual pero ya no hubo nada más que hacer.
Confiado por su juego y la ventaja cosechada, Peñarol se animó a casi todo y casi todo le salió bien. En definitiva, Carreras fue el más destacado, con 19 puntos (4/6 en triples) y 3 rebotes, en tanto Tello, con 16 puntos y 12 rebotes fue quien terminó con mejores números en Regatas.
Ahora se vendrá la pausa por la ventana FIBA rumbo al Mundial de Qatar 2027, en la cual Argentina recibirá en el estadio de Obras a Uruguay (viernes 27 de febrero) y Panamá (lunes 2 de marzo).
Síntesis:
Regatas (C) 67
A. Jaime 5, J.P. Corbalán 4, S. Lugo 13, F. Ramírez Barrios 15 y J.D. Tello 16 (FI). N. Aguirre 3, I. Gramajo 5, I. Ortega 2, F. Ferraro 2, M. Chiarini 2 (x). DT: Juan Manuel Varas.
Peñarol 86
L. Guerra 11, A. Pérez Tapia 15, X. Carreras 19, A. Thornton 12 e I. Basualdo 4 (FI). S. Armand 0, F. Vázquez 9, G. Córdoba 12, R. Acuña 2, N. Chiaraviglio 2. DT: Leonardo Costa.
Estadio: Raúl Argentino Ortiz, de San Martín.
Árbitros: Alejandro Chiti, Nicolás D’Anna e Iván Huck Braner.
Parciales: 14-23, 31-40 y 51-69.
Foto: Prensa Regatas.
Roberto Acuña protege el balón de la marca de Ignacio Ortega, en duelo entre los relevos de los internos.