Las razones de Peñarol para vencer a Ferro, 87-75, en el Polideportivo. En un partido áspero, con varias sanciones disciplinarias, el "milrayitas" descontó y este sábado se juega el cuarto partido, otra vez en Mar del Plata.
En un partido jugado con “el cuchillo entre los dientes” (Cholo Simeone dixit), Peñarol logró su cometido. Dio el primer paso positivo en la serie y estiró la eliminatoria a un cuarto partido. El conjunto marplatense venció este jueves a Ferro Carril Oeste, por 87 a 75 y descontó en el play-off de Reclasificación entre ambos por la Liga Nacional de Básquetbol. La llave favorece ahora a los de Caballito, 2 a 1.
El carácter de partido decisivo se vio reflejado en las tribunas, con una buena concurrencia y linda clima. Obviamente con mayoritaria presencia de hinchas peñarolenses, aunque el grupo de simpatizantes de Oeste también se hizo sentir y tiñó de verde el sector asignado en el estadio.
De movida el juego resultó muy equilibrado, con ambos equipos intentando ser aplicados defensivamente, presionando con insistencia cuando el llevador se quedaba sin pique (así, los dos consiguieron recuperar varias pelotas).
Antes de cumplirse un minuto y medio, el base titular de la visita, Jano Martínez, ya tenía dos faltas personales. Pero Ferro ya ha demostrado que no depende de un individualidad, y sobrellevó sin problemas esa contingencia.
En su mejor momento del cuarto inicial, moviendo bien el balón para encontrar un buen tiro y ajustando atrás para generar alguna chance de correr, Peñarol se distanció 14-7 en poquito más de 4 minutos.
No prosperó esa ventaja porque la búsqueda de imponer condiciones atrás también la pagó con faltas el local. En una misma secuencia, Luciano Guerra e Iván Basualdo llegaron a la segunda de cada uno, y en esa condición también estaba Xavier Carreras. La cuestión de las infracciones comenzaba a convertirse en un problema para el “milrayitas”.
Ferro acortó distancias desde la línea de libres y, mientras Alejandro Diez jugaba sus primeros minutos en la serie, Peñarol fue perdiendo orden y fluidez. Ferro estuvo atento y no desaprovechó la oportunidad para llevar el desarrollo a un marco de paridad.
Y a pesar de las dificultades planteadas desde ambas defensas, los dos mostraron recursos válidos para anotar.
El segundo cuarto se abrió con un libre de Sean Armand por foul técnico a José Defelippo en la jugada final de cuarto inicial.
Aunque a los dos equipos les costó bastante más llegar al gol en el segundo cuarto, Vázquez asumió la responsabilidad anotadora (a veces por demás), y del otro lado, Kevin Hernández se hizo importante, respaldado por Defelippo (jugó su mejor partido de la serie).
Foto: Prensa Peñarol.
El aspecto defensivo fue digno de un partido de play-off, con ciertos duelos en los que saltaron chispas, como el de Valentín Bettiga sobre Al Thornton, y el de Roberto Acuña sobre Hernández.
Parecía que Peñarol asomaba para llevarse el cuarto, con el protagonismo de Vázquez (14 puntos en el primer tiempo), pero Ferro cerró mejor, de la mano de un rato de inspiración de Jano Martínez y una de esas conversiones inverosímiles que parecen salir de la galera del mago Ale Diez.
Y fue precisamente el olavarriense exPeñarol quien se hizo cargo de unos cuantos tiros de riesgo con altísima efectividad para sostener a su equipo al frente en las cifras (54-62).
Nada demasiado significativo. Pero en partido tan apretado, una ventaja de tres posesiones podía jugar un papel importante. Claro que Peñarol aguantó el cimbronazo. Con énfasis en la defensa y Guerra muy involucrado en la ofensiva (a veces pasado de revoluciones).
Igualmente, y como marca la tendencia de las últimas temporadas, la claridad y la inteligencia de Thornton marcaron el camino. Y Peñarol ingresó al último cuarto +1 en las cifras.
Sin embargo, arrancó el capítulo decisivo enredado. El local se trabó adelante, Ferro recuperó y contraatacó con eficacia para tomar el mando.
Hasta allí, el partido le había costado a Sean Armand, condicionado por las faltas y muy bien tomado por la marca rival. Pero apareció con un triple oportunísimo de frente al canasto y desde muy lejos. Vital para que Peñarol se pusiera otra vez en juego. Todavía con mucho por recorrer (6m40s).
Foto: Prensa Peñarol.
La excelente defensa de equipo y la jerarquía de Thornton provocaron un vuelco notorio y el parcial de 15-2 en 4 minutos le abrió al local una ventana para la ilusión (80-71).
De todas maneras, la tensión de un duelo vibrante y caliente casi se sale de control tras una fuerte falta de Diez sobre Thornton. En el tumulto hubo empujones groseros, varios “cara a cara” y, tras una larguísima revisión en el video, la tripleta de jueces sancionó técnica a Thornton, falta antideportiva a Diez, falta técnica (y descalificación por segunda técnica) para Vázquez y las exclusiones de Armand y Martínez. Estas sanciones son susceptibles de resolverse con multas económicas. Por lo tanto, todos podrán jugar el próximo partido.
En el río revuelto parecía que Ferro tenía una nueva vida. Pero un lindo doble de Agustín Pérez Tapia trajo tranquilidad. Y la fiesta se trasladó a las tribunas. El sábado habrá un nuevo capítulo de esta apasionante historia.
Síntesis:
Peñarol 87
L. Guerra 16, A. Pérez Tapia 12, X. Carreras 6, A. Thornton 18 e I. Basualdo 4 (FI). S. Armand 4 (excluido), F. Vázquez 20 (descalificado), R. Acuña 5, G. Córdoba 2, N. Chiaraviglio 0, F. Tolosa 0. DT: Leonardo Costa.
Ferro Carril Oeste 75
J. Martínez 2 (excluido), E. Lezcano 10, J. Torresi 7, V. Bettiga 5 (x) y K. Hernández 15 (FI). R. Gallegos 5, J. Defelippo 17, A. Diez 12, C. Rodríguez 0, A. Peacock 0, F. Rodríguez 2. DT: Federico Fernández.
Estadio: Polideportivo Islas Malvinas.
Árbitros: Pablo Estévez, Raúl Sánchez y Maximiliano Cáceres.
Parciales: 22-20, 40-43 y 65-64.
Foto: Prensa Peñarol.