Lo impulsa el bloque del PRO del Concejo Deliberante. Busca incorporar la sanción en el Código Municipal de Faltas. También promueve sanciones para los que ejerzan violencia en encuentros deportivos.
El bloque oficialista del Concejo Deliberante presentó un proyecto de ordenanza para multar a los padres de los alumnos que hagan bullying en las escuelas y a aquellos que ejerzan violencia física en eventos deportivos en que participen niños.
La intención es incorporar las sanciones en el Código Municipal de Faltas. En primer lugar, apunta a quienes, “siendo padre, madre, tutor, guardador o responsable legal de un menor de edad y una vez notificado por las autoridades escolares o administrativas correspondientes”, incumplan “el deber de orientación, diálogo, vigilancia o cuidado y no adoptare las medidas necesarias para que cese la conducta de acoso escolar o bullying que hubiere cometido el menor de edad a su cargo”.
“Este proyecto no pretende sancionar a los progenitores o tutores por una conducta aislada del menor, sino que establece que la responsabilidad contravencional se configura cuando existe una notificación previa y fehaciente por parte de las autoridades escolares u organismos competentes y un incumplimiento concreto del deber parental, ya sea por inacción, desinterés, falta de cooperación o negativa de adoptar medidas razonables para evitar la reiteración de los hechos”, explica entre los argumentos la autora de la iniciativa, Liliana Piccolo.
Según fundamentó, “educar implica asumir las responsabilidades frente a los efectos sociales de la crianza y refuerza la función pedagógica de que todo acto tiene consecuencia”.
A su entender, “resulta necesario fortalecer la responsabilidad de los adultos a cargo de los niños, niñas y
adolescentes cuando, pese a haber sido notificados, incumplen de manera reiterada su deber de intervención, orientación o cuidado, permitiendo o agravando las situaciones de acoso escolar”.
La autora explicó que “actualmente la responsabilidad recae sobre los establecimientos educativos, que no están ni preparados ni les corresponde que suplan las omisiones de la familia en la formación de los niños, niñas y adolescentes”.
A través de la medida, “se pretende que aquellos padres o tutores que no tienen comunicación con los menores
a cargo reflexionen y tomen conciencia de los daños que provocan estas conductas”.
En ese sentido, “el establecimiento educativo debe procurar el cuidado de los alumnos y la prevención de daños en los mismos, pero ello no implica suplir la función inherente a los titulares de la responsabilidad parental”.
Por otro lado, el proyecto promueve multas para los mayores que ejerzan “violencia física o verbal contra otra persona o instigue a terceros a ejercerlas en el marco de actividades, encuentros o competencias deportivas en las que participen niños, niñas y/o adolescentes”.
Piccolo recordó que “se han registrado casos de progenitores o tutores que, en contextos deportivos,
han ejercido violencia, ya sea contra otros progenitores, árbitros, dirigentes o incluso otros menores, generando momentos de violencia, lo que también debe tener consecuencias y generar disuasión en la sociedad”.