"Es una medida posible de llevar adelante que ayudaría a paliar la angustia de muchos de nuestros abuelos", dijo el concejal.
El concejal Gustavo Pulti (Acción Marplatense/Movimiento Derecho al Futuro) presentó un proyecto de ordenanza para la creación de una Canasta Básica para las Personas Mayores que no tienen acceso gratuito a medicamentos y no cuentan con cobertura total de PAMI.
La propuesta está destinada a jubilados de más de 60 años o que no perciban ningún haber y se financiaría con más de 5493 millones de pesos reasignados de partidas de los recursos públicos.
La iniciativa surge en un contexto de fuerte deterioro del poder adquisitivo, agravado por la reducción en la cobertura de medicamentos, la discontinuidad del Programa Remediar y el aumento sostenido del precio de los fármacos.
En este contexto, Pulti detalló: “En Mar del Plata los jubilados tienen cada vez mayores dificultades para comprar sus medicamentos, un problema que se extiende a todo el país. Por eso, pedimos al Concejo Deliberante que vote a favor de la reasignación de partidas del presupuesto municipal para que sean destinadas a cubrir las urgencias de aquellos jubilados que no pueden acceder a sus medicamentos críticos”.
“Se trata de un estudio responsable y detallado del presupuesto municipal que nos permitió comprobar que existen recursos que ascienden a 5.543 millones que, mientras dure la emergencia, bien podrían ser destinados a la compra de medicamentos críticos para llevar alivio a los jubilados que los necesiten y hoy no puedan adquirirlos”, agregó.
Según el proyecto, en la ciudad hay aproximadamente 120.000 jubilados, de los cuales cerca del 70% percibe la jubilación mínima, actualmente de $ 393.250, una cifra muy por debajo de la canasta básica de las personas mayores, que en marzo de 2026 alcanzó los $1.824.682. Además, el texto remarca que el gasto mensual en medicamentos asciende a $ 503.600, superando incluso el haber mínimo más el bono extraordinario, que totaliza $ 463.250.
Pulti planteó que “no es una solución definitiva, pero es una medida posible de llevar adelante que ayudaría a paliar la angustia de muchos de nuestros abuelos y serviría como ejemplo para que todas las fuerzas políticas, incluyendo al propio gobierno municipal, podamos coincidir en impulsar decisiones concretas que atiendan los problemas que verdaderamente preocupan a nuestra comunidad”.
“El acceso a los medicamentos no puede depender de la capacidad de pago de una persona mayor. Cuando un jubilado tiene que elegir entre comer o comprar remedios, estamos frente a una emergencia sanitaria y social que exige una respuesta urgente del Estado”, concluyó.