La Ciudad

Qué piensan Raverta y Ciano de la convocatoria de Pulti a una PASO

Ni la diputada ni el concejal respondieron el pedido. Esperan las negociaciones entre el peronismo K y Massa para definir la estrategia. El ex intendente presiona con encuestas. Movimientos en el oficialismo y la "tercera vía".

Por Ramiro Melucci

El ex intendente Gustavo Pulti repetía, hasta hace unos días, que competiría con la boleta corta de su partido vecinal, Acción Marplatense. Lo decía como si esa opción no mellara sus chances de volver a gobernar Mar del Plata. Recién la semana pasada, cuando queda un puñado de días para definir las alianzas electorales, reveló en público su verdadera intención: ser candidato dentro de un gran armado peronista que desplace a Cambiemos de la intendencia.

Para eso trabajó con énfasis desde antes de lanzar su precandidatura. En esa tarea desempolvó la larga lista de contactos políticos que le dejaron sus ocho años de gobierno. A fuerza de encuestas que lo muestran en una posición expectante (por lo general, solo debajo de Vilma Baragiola) buscó abrirse paso en el peronismo. Pero chocó con una precandidata que, mientras sumaba aliados, trató de tabicar su desembarco. Cada puerta que el ex intendente tocaba, Fernanda Raverta se la procuraba clausurar. Esa batalla sigilosa ya da un indicio claro de la postura de la diputada: ni por asomo está de acuerdo en ir a una PASO con Pulti. Está convencida de que ella puede fidelizar como nadie los votos de Cristina Kirchner en Mar del Plata.

Raverta le dejó en claro a Pulti que solo podía haber un acuerdo si aceptaba una candidatura a diputado. El ex intendente resiste hasta hoy esa oferta. El primer síntoma de esa resistencia fue avisar que iría por afuera. Es decir, que se llevaría sus votos opositores a otro espacio. Toda una advertencia para cualquiera que sueñe con destronar a Cambiemos en la ciudad. El segundo síntoma fue la convocatoria por Twitter que formuló el viernes. A la que también le sumó una voz de alerta: la mezquindad llevará a la derrota opositora. 

La estrategia tiene un costado técnico. Gustavo Córdoba, su encuestador, advierte que en octubre habrá que esperar un triunfo de Cambiemos en Mar del Plata si la oposición continúa fragmentada como está.

Minutos después de que Pulti redactara los tuis con los que solicitó una gran PASO de la oposición, en el entorno de Raverta y Ciano coincidieron en la lectura: el pedido fue un signo de desesperación, una suerte de manotazo de ahogado.

“Hay que esperar cómo se resuelve la unidad del PJ, Unidad Ciudadana y el Frente Renovador. Y recién ahí ver cómo impacta eso en la provincia, la sección y el municipio”, dijeron cerca de la diputada. Y apuntaron: “Una vez que esté resuelto el espacio nacional y provincial, se verá qué hacer con los partidos vecinales”.

Ciano también tiene puesta la mirada hacia arriba. Su futuro electoral se juega en estas horas en las negociaciones de Massa con Alberto Fernández, Máximo Kirchhner y “Wado” de Pedro. Sabe que probablemente no vaya a haber interna en Mar del Plata. Ni siquiera depende de él la posibilidad de competir en una PASO peronista. Por lo tanto, difícilmente tenga una respuesta para Pulti.

La “tercera vía” no le disgusta. En el armado de Roberto Lavagna milita, por caso, su compañera de bancada, la gastronómica Mercedes Morro. También hay dirigentes del partido de Margarita Stolbizer, alfonsinistas, socialistas, las 62 Organizaciones y Santiago Bonifatti. Otro componente de la mesa era el presidente del Concejo Deliberante, Guillermo Sáenz Saralegui, que responde a Pichetto. Pero la mesa tambalea: el senador se enojó con el ex ministro de Economía y Luis Barrionuevo, impulsor de Lavagna, contraatacó. La consecuencia es previsible: no hay manera de que Sáenz Saralegui siga allí si las hostilidades continúan.

Aunque el miércoles vence el plazo para inscribir alianzas y en menos de 15 días habrá que oficializar listas, el tablero de Cambiemos también tiene las piezas sin ubicar. Mientras Macri busca compañero (o compañera) de fórmula, en Mar del Plata sigue sin haber una certeza crucial: si habrá PASO o lista única. Vilma Baragiola, Guillermo Montenegro y el intendente Carlos Arroyo mantienen la expectativa. La estrategia no se definirá acá.

En la espera, cada agrupación se alinea con el que considera con mejores chances. El video que Montenegro exhibió a mediados de mayo con saludos de ministros, intendentes, la gobernadora y el presidente buscó ordenar al oficialismo bajo su candidatura. Algunos se acoplaron enseguida: el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre, y el senador Lucas Fiorini le hicieron saber el respaldo con un acto. Otros parece que no lo harán: el diputado marplatense del PRO Juan Aicega avisó en la Casa Rosada que apoyará a Baragiola. No estará solo: a su lado se alistan el concejal Guillermo Volponi; el presidente del Consorcio Portuario, Martín Merlini, y el interventor del Inidep, Marcelo Lobbosco. Es una de las tantas internas de la interna.

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