Alexis “Pipa” Rogers tenía 51 años, era técnico escénico y había salido a celebrar el nacimiento de su nieta cuando fue reducido por personal de seguridad en la puerta de un bar en San Miguel. Su hija lo despidió con un mensaje cargado de dolor y pidió justicia para que el caso no quede impune.
La muerte de Alexis “Pipa” Rogers, el hombre de 51 años que falleció luego de ser reducido por personal de seguridad en la puerta del bar Sutton, en San Miguel, generó conmoción entre familiares, amigos y compañeros de trabajo. La hija de la víctima lo despidió en redes sociales con un emotivo mensaje y prometió luchar para que el caso no quede impune.
“Por vos, por Francesca que no te va a poder conocer y por todos los que fueron víctimas del abuso de poder y autoridad de los patovicas de los boliches, ¡justicia!”, escribió Naiara Rogers al recordar a su padre.
La joven también relató el doloroso momento en que se enteró de la tragedia y cuestionó a quienes justifican el accionar de los agresores. “A toda la gente que defiende lo indefendible y justifica un acto de violencia con una muerte, les deseo que nunca tengan que vivir algo así, recibir una llamada en medio de la madrugada diciéndote que mataron a tu papá de asfixia mecánica”, expresó.
Rogers, nacido en Mar del Plata y radicado en San Miguel, era técnico escénico y trabajaba en Tecnópolis, donde era reconocido por su compromiso con la actividad cultural y el trabajo colectivo. Sus compañeros del Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos (SATE) también lo despidieron con un mensaje en el que destacaron su vocación y trayectoria en el ámbito de la producción de espectáculos.
A través de un comunicado en Instagram, SATE expresó el dolor por el asesinato: “Nos vimos en la última votación. Aún nos cuesta creer tu partida. Luchaste por el sueño colectivo como pocos lo hacen”.
De acuerdo a la investigación, el conflicto se produjo en la vereda del local, ubicado en la esquina de Rodríguez Peña y Maestro Ángel D’Elía, luego de que el grupo fuera rechazado en el ingreso.
Rogers, su hijo y un amigo intentaron entrar al boliche, pero el personal de seguridad les negó el acceso. Cuando ya se estaban yendo, “Pipa” se dio vuelta y le dijo algo a uno de los patovicas. La respuesta fue una cachetada y, en segundos, la discusión se transformó en una pelea.
Según las primeras actuaciones judiciales, cuatro empleados de seguridad lo redujeron durante un forcejeo y Rogers se descompensó en el lugar. La principal hipótesis es que murió por asfixia mecánica, aunque el resultado de la autopsia será determinante para establecer la causa del fallecimiento.
La causa es investigada por la UFI N°21 de Malvinas Argentinas, que dispuso la detención de los cuatro hombres señalados como responsables del hecho. Mientras avanza la investigación, el mensaje de su hija refleja el reclamo de justicia de la familia y el impacto que generó la muerte de “Pipa” en su entorno más cercano.