Cayó 90-86 en su visita a Lanús. Llegó a estar quince abajo en el segundo tiempo. Perdió por faltas a Moore, Nally y Alderete. Pero guapeó y llegó a igualar en 86 a menos de un minuto para el final. Una acción clave de Whitfield lo dejó condenó.
Probablemente Quilmes hizo su mejor partido como visitante de la temporada. Sin embargo, no le alcanzó. En un partido que lo tuvo todo, Lanús lo venció 90-86 en el “Antonio Rotili” y le sacó una luz de ventaja en la pelea por finalizar la fase regular de la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquet dentro de los cuatro primeros.
El equipo marplatense jugó un primer cuarto sensacional, pero sufrió un descalabro en el segundo que lo condenó a remar de atrás todo el segundo tiempo.
En una clara desventaja en el tanteador, debilitado por la acumulación de faltas personales de sus internos, con carácter y en buena medida por los aciertos de “Juane” De la Fuente -siempre acompañado por sus excesos-, Quilmes tuvo el enorme mérito de no irse del partido.
Y se mantuvo en el cuarto final pese a la salida por cinco de Moore, Nally y Alderete. En ese punto, Lanús no pudo definirlo y comenzó a llenarse de dudas y miedos. Quilmes olió sangre, creció y empató antes de entrar al último minuto.
En esa recta final, sin embargo, a falta de cincuenta segundos, Lanús tomó un rebote de ataque, jugó la pelota al perímetro a Whitfield y el ex Peñarol -contra lo que la sensatez indicaba- la revoleó de tres puntos, la clavó y le dio a los suyos el oxígeno necesario para llevarse un partidazo.
Quilmes había jugado un primer cuarto casi perfecto. Tiró sobre la mesa una buena defensa y todo su arsenal ofensivo. Ríos anotó de tres puntos, De la Fuente atacó el aro con acierto y Moore impuso su velocidad en el poste bajo. Asi lo terminó 29-19 arriba y sacó dos más en la primera jugada del segundo parcial.
Lo que ocurrió luego nadie lo tenía en los planes. Lanús, después de fallar once triples seguidos en el primer cuarto, anotó cuatro consecutivos y se subió al ring. Y cuajó un segundo cuarto sensacional. Quilmes, impotente, vio como le anotaban nada menos que 38 puntos en ese parcial con increíbles 14/16 en dobles y 5/7 triples.
Así el elenco “granate” entró 57-44 al frente en el segundo tiempo. Parecía tener todo controlado ante un Quilmes que respondía con los arrestos de De la Fuente.
En el cuarto final, sin embargo, al equipo se le quemaron todos los papeles. Atinó a lastimar con Roquez Johnson -por momentos, lo hizo-, pero se fue quedando sin variantes. Y la energía que le pusieron los perimetrales quilmeños a la recta final lo terminaron de confundir.
Hasta el citado triple de Whitfield. De ahi al final, impuso su poderío físico para ganar los rebotes. Y una salida de De la Fuente por una desafortunada caída terminó con las ilusiones quilmeñas de lograr el vuelco.
La síntesis
Lanús 90
J. Noblega 8, R. Whitfield 14, E. Merchant 7, M. Henry 8 y R. Johnson 21 (x) (FI); M. Reinaudi 3, M. Franchino 7 y A. Sacchi 12. DT: Manuel Anglese.
Quilmes 86
L. Luna 11, J. E. De la Fuente 26, J. Ríos 12, D. Moore 12 (x) y P. Alderete 10 (x) (FI); V. Costa 6, T. Nally 2 (x), F. De Miguel 0, M. Dominé 7 y R. Giacone 0. DT: Javier Bianchelli.
Estadio: “Antonio Rotili” de Lanús.
Árbitros: Guillermo Grondona y Rodrigo Reyes Borras.
Parciales: 19-29, 57-44 y 74-65.