Derrotó a Deportivo Viedma, 72 a 70. Recuperó intensidad defensiva y lastimó adelante con una gran producción de Juan Esteban De la Fuente y Pablo Alderete.
Por Marcelo Solari
Con supremo esfuerzo y en un final cargado de incertidumbre, Quilmes consiguió este domingo su primer triunfo como local desde que empezó el año 2026. Aún sin Santiago Ludueña, afuera definitivamente (ver aparte), el “tricolor” venció a un durísimo Deportivo Viedma, por 72 a 70, por la Liga Argentina de Básquetbol.
A lo largo de todo el primer cuarto, Quilmes intentó parecerse a aquel de los comienzos de la temporada. Ese equipo que avasallaba a sus rivales en el Nuevo José Martínez, con una defensa imponente. En esos diez minutos iniciales, el “tricolor” fue apretando cada vez más el cuello de Deportivo Viedma, y a falta de 3m38s (13-7) para llegar al primer descanso, el entrenador visitante tuvo que pedir su primer “minuto”.
Sin embargo, nada cambió. El dominio del local fue abrumador, de la mano de un indetenible Pablo Alderete y a pesar de algunas pérdidas, la brecha en el resultado se fue ampliando. Después de un inicio errático, Leonel Luna se fue asentando, como el resto del equipo, con la defensa como punto de partida (19-8).
Aún con el comienzo de la rotación en ambos conjuntos, la supremacía del local se profundizó hasta 24-8. Pero en el cierre del segmento, los ajustes defensivos de Deportivo Viedma surtieron efecto.
Y se trasladaron al segundo cuarto, donde el partido cambió por completo. Los rionegrinos habían cerrado mejor el parcial de apertura, y con variantes defensivas que confundieron al local, logró ponerse rápidamente en partido.
Los cambios inyectaron vitaminas en Deportivo Viedma, con un gran aporte de Joaquín Petre y Nicolás Lengyel a partir de la presión sobre la pelota para dificultar el traslado.
El primero, además, aportó abundante gol. Y a Quilmes le costó una enormidad anotar. Tanto, que recién le puso cifras al segundo cuarto cuando se disputaban 4m15s del segmento (doble de Alderete). En total, la sequía absoluta del “tricolor” se extendió por 5m21s y le dio nuevas opciones al visitante, que complicó con defensas alternativas, ubicando a hombres altos, como Alfredo Ventura, a defender a los perimetrales quilmeños.
Una pequeña ráfaga de Darry Moore y un triple valioso de Juan Esteban De la Fuente le devolvieron la ventaja al local por la mínima diferencia antes del descanso largo.
El contexto del partido claramente era otro. De todas formas, el local aguantó bien la presión. Sin claudicar en defensa y con dos intérpretes principales a la hora de atacar: los fundamentos personificados en Alderete y esos ratos de inspiración incontenible de De la Fuente.
Deportivo Viedma respondió con un Keiver Marcano más involucrado en el juego y el oficio de Jeffrey Merchant para trabajar en el poste. Y Ventura también ofreció diferentes soluciones.
Con suficientes argumentos individuales y funcionamiento colectivo, Deportivo Viedma se lo puso bien difícil a Quilmes (67-66 a 4 minutos del epílogo).
Y, como era de esperar, el desenlace estuvo cargado de suspenso, con ambos equipos jugando al límite.
Una gran defensa de Alderete ante la penetración de Luciano Cáceres y la posterior conversión del pivote del otro lado establecieron la ventaja de 71-68 con 41 segundos por jugar. Y el propio jugador formado en el IAE Club rescató el rebote ofensivo que certificó la victoria.
La síntesis
Quilmes 72
L. Luna 4, J. Ríos 3, J.E. De la Fuente 29, D. Moore 7 y P. Alderete 28 (FI). A. Segurola 0, T. Nally 0, F. De Miguel 1, M. Dominé 0. DT: Javier Bianchelli.
Deportivo Viedma 70
N. Paletta 7, L. Cáceres 3, L. Fernández 3, B. Ossela 9 y K. Marcano 8 (FI). J. Petre 11, A. Ventura 12, J. Merchant 10, N. Lengyel 3, L. González 4. DT: Guillermo Bogliacino.
Estadio: Nuevo José Martínez.
Árbitros: Raúl Sánchez y Guillermo Di Lernia.
Parciales: 24-13, 36-35 y 57-51.