Fue de menos a más y derrotó 85-70 a Rocamora. Otro buen rendimiento defensivo y el aporte consistente de De Miguel y De la Fuente adelante fueron los argumentos más sólidos. del "tricolor".
Por Marcelo Solari
De la mano de otra correcta producción defensiva, Quilmes encarriló un partido que en algún momento pareció que podía llegar a ponerse muy difícil. El “tricolor” derrotó a Tomás de Rocamora, como local, por 85 a 70, y sigue en la búsqueda del pasaporte directo a los cuartos de final de la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquetbol.
Ambos se intercambiaron rachas en el cuarto inicial. Quilmes equivocó el camino de entrada, se repitió en habilitaciones interiores y los atrapes defensivos derivaron pérdidas o en malos tiros. En menos de dos minutos, Rocamora se adelantó 7-0, con un buen espíritu combativo y aciertos continuos.
Hasta que se encendió Juan Esteban De la Fuente (anotó los 8 primeros puntos de su equipo) y a su influjo, creció todo Quilmes. En 3m30s concretó una ráfaga de 13-0 (13-7). Parecía que lo encaminaba el “tricolor”, pero la visita metió otro parcial de 6-0 (13-13), en tanto y en cuanto al local le costó controlar a Franco Maeso y Maximiliano Acevedo cerca del canasto.
Quilmes, con bastante esfuerzo, se quedó ajustadamente con un segmento de apertura en el cual Rocamora cometió 8 pérdidas.
La prestación defensiva del local mejoró ostensiblemente en el siguiente capítulo. Protegió mejor su juego interior y el visitante ya no encontró ofensivas cómodas y del otro lado, el tiro abierto de Federico De Miguel -de gran ingreso-, y también de “Matute” Dominé resultó una variante muy productiva a la hora de anotar.
El equipo trabajó para liberar el lanzamiento del escolta cordobés, y la brecha se amplió notablemente (44-29). De Miguel cerró el primer tiempo con 17 puntos (4/6 en triples).
Dos triples seguidos de De la Fuente rompieron el equilibrio con que se había iniciado el segundo tiempo y amplió la brecha a +20 (58-38). Sin embargo, cuando Quilmes había empezado a detener a Gendry Correa, Rocamora volvió a lastimar seguido con Maeso cerca del canasto. De cualquier forma, la defensa quilmeña volvió a trabajar con dedicación y le permitió sostener una ventaja cómoda al ingresar al cuarto decisivo.
Allí, Rocamora se centró en detener a De Miguel y Quilmes se quedó sin egol en el inicio del segmento final. Ese tramo del partido le costó al local. Y el oficio de Agustín Carnovale más las apariciones de Correa y Juan Ignacio Fernández sembraron alguna duda (66-59), todavía con mucho por recorrer: más de 6 minutos.
Los porcentajes de tiro a distancia se desmoronaron y como Rocamora congestionó la pintura y neutralizó las transiciones, el local estuvo más de 4 minutos sin anotar. Pero una vez más llegó al rescate De la Fuente, con 5 puntos seguidos, para desarticular el último intento de resistencia entrerriano.
La síntesis
Quilmes 85
L. Luna 2, J. Ríos 10, J.E. De la Fuente 23, D. Moore 6 y P. Alderete 10 (FI). T. Nally 4, A. Segurola 2, F. De Miguel 23, M. Dominé 5, R. Giacone 0, M. Marfil 0, T. Labrador 0. DT: Javier Bianchelli.
Tomás de Rocamora 70
T. Losada 8, G. Correa 19, V. Occhi 1, F. Maeso 14 y M. Acevedo 4 (FI).A. Carnovale 12, J.I. Fernández 9, P. Santini 2, F. Ferreyra 1, B. Mangioni 0. DT: Juan Sebastián Amato Ayala.
Estadio: Nuevo José Martínez.
Árbitros: José Domínguez y Romina Morales Ibarra.
Parciales: 22-19, 48-33 y 66-48.