Policiales

Rechazaron el acuerdo del juicio abreviado al exboxeador que mató a su amigo

Las partes estaban dispuestas a firmar un juicio abreviado para condenar a Walter Leiva a 15 años de prisión por el crimen de Pedro Molina. El juez Ricardo Perdichizzi lo rechazó por una "discrepancia insalvable" ya que entendió que se trató de un homicidio agravado por alevosía, algo que contempla la prisión perpetua.

La Justicia rechazó el acuerdo del juicio abreviado al exboxeador que mató a su amigo en Santa Clara del Mar y el caso se resolverá en un juicio por jurados.

Se trata del caso que involucra al exboxeador Walter Leiva, quien en marzo de 2021 mató a su amigo Pedro Molina y, tras entregarse y confesar lo sucedido -con una versión exculpatoria en la que buscaba encuadrar lo sucedido en un caso de legítima defensa- se encuentra detenido.

Si bien las el fiscal Ramiro Anchou, el abogado defensor Mauricio Varela y la abogada querellante y hermana de la víctima, Elva Molina, habían acordado resolver la situación en un juicio abreviado, en el que se condenara a Leiva a la pena de 15 años de prisión por del delito de “homicidio simple“, el juez subrogante del Tribunal Oral N° 1, Ricardo Perdichizzi, rechazó el acuerdo por una “discrepancia insalvable” y dispuso que el caso se resolviera en un debate oral.

Es que el juez entendió que, tal y como lo plantea el fiscal Anchou en la hipótesis principal del crimen, el asesinato de Molina habría sido cometido con “alevosía“, lo que contempla la pena a prisión perpetua y, por ende, no permite que se pueda arreglar en juicio abreviado.

El fiscal Ramiro Anchou, al elevar la causa a juicio, había imputado a Leiva por el delito de homicidio agravado por alevosía, un delito que prevé la pena de prisión perpetua y, como calificación alternativa, la de “homicidio simple”.

Esta diferencia se entiende porque si bien no hay dudas de que a Molina lo asesinó Leiva, sí es materia de discusión las circunstancias exactas del crimen. Por un lado, la hipótesis de que el crimen ocurrió con “alevosía” sostiene que la víctima estaba indefensa, acostada en la cama y en estado de ebriedad -con 2,71 g/l de alcohol en sangre-, por lo que el asesino se habría aprovechado de esa situación.

La hipótesis alternativa difiere en el estado de indefensión de la víctima y al no contemplarlo, la calificación pasa a ser la de homicidio simple, un delito con una pena en expectativa de 8 a 25 años y que sí se puede resolver en un juicio abreviado.

En el acuerdo que pretendían firmar las partes, Leiva iba a ser condenado a 15 años de prisión, el máximo de pena posible para un juicio abreviado. Ahora el caso deberá resolverse en un debate oral y público, con jurados tal como lo solicitara la defensa, por lo que para que sea condenado a prisión perpetua los acusadores deberán conseguir el voto unánime de los doce jurados.

Cabe recordar que al declarar, Leiva había asegurado que Molina lo había amenazado de muerte con un cuchillo y había intentado violarlo. “Soy inocente, no tuve otra opción, me vino a abusar, me quería matar“, dijo en ese momento.

Esta versión fue descartada por la fiscalía, que no la consideró en las hipótesis al elevar la causa a juicio, pero será uno de los principales argumentos que la defensa podrá esgrimir durante el juicio por jurados.

El caso

Walter Leiva es llevado detenido.

Walter Leiva y Pedro Molina eran amigos. La víctima ayudaba al exboxeador ofreciéndole changas para que pudiera trabajar y, según contarían sus allegados, también le ofrecía comida y un lugar para dormir. El viernes 5 de marzo, Molina contrató a Leiva para que le cortara el paso en un terreno de Santa Clara. Por lo que se fueron juntos a esa localidad en el auto Chevrolet Corsa de la víctima.

Leiva cortó el pasto por la tarde y luego fueron a la Hostería “Atlántida”, ubicada en Marbella 88 de Santa Clara, que pertenece a un amigo de Molina, con quien cenaron esa noche.

El crimen se dio entre las 23.30 del viernes 5 de marzo y las 10 de la mañana del día siguiente, en la habitación número 6 del hostel. En esas horas,  víctima y victimario consumieron alcohol. Según Leiva también cocaína, aunque la autopsia a Molina verificó que la víctima no había consumido estupefacientes y que solo tenía alcohol en sangre. En circunstancias que son el punto de discusión entre las partes, Leiva le asestó ocho puñaladas a Molina en el cuello, hombro, pecho, antebrazo, abdomen y rostro, que le provocaron la muerte por una hemorragia masiva.

No se escucharon gritos de discusión y en la habitación no hubo signos de pelea o forcejeo.

Luego de asesinato, el exboxeador se fue de la habitación y se llevó el Chevrolet Corsa de la víctima, el cual condujo por la Ruta 11 con dirección a Mar del Plata. El lunes siguiente a la mañana, cuando el efecto de la intoxicación por las drogas comenzó a disiparse, contactó al abogado Mauricio Varela y resolvió entregarse. Desde entonces permanece detenido y, ahora, a la espera del juicio.

 

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