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La Ciudad 30 de junio de 2026

Recomendaciones para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono durante el invierno

Ventilar los ambientes todos los días sigue siendo una de las medidas más importantes. Acciones cotidianas para utilizar el gas natural de forma segura.

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Con la llegada de las bajas temperaturas, los hogares permanecen más tiempo cerrados y aumenta el uso de estufas, calefactores y otros artefactos a gas. En este marco, Camuzzi informó sobre diversos hábitos para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono y utilizar el gas natural de manera segura durante todo el invierno.

El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor, por lo que su presencia puede pasar inadvertida y su prevención se vuelve fundamental para proteger la salud de las personas.

“Muchas de las situaciones de riesgo pueden evitarse incorporando medidas simples en la vida cotidiana. La ventilación adecuada de los ambientes y el uso correcto de los artefactos son aspectos clave para disfrutar del invierno de manera segura”, señalaron desde la compañía.

Cinco hábitos para un invierno más seguro

• Mantener siempre libres las rejillas de ventilación y no obstruirlas.
• Verificar periódicamente que la llama de los artefactos sea de color azul. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, puede indicar un funcionamiento inadecuado.
• No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes.
• Ventilar los ambientes diariamente, incluso durante los días más fríos.
• Revisar que los conductos de evacuación de gases se encuentren despejados y en buen estado.

Seguridad y eficiencia

Además de contribuir a la seguridad del hogar, el uso adecuado de los artefactos permite optimizar el consumo energético durante los meses de mayor demanda. Un equipo que funciona correctamente, cuenta con la ventilación necesaria y recibe los controles correspondientes no solo reduce riesgos, sino que también favorece un uso más eficiente de la energía.

Por el contrario, prácticas como obstruir rejillas de ventilación, calefaccionar ambientes con hornallas o descuidar el estado de los conductos pueden afectar tanto la seguridad como el rendimiento de los equipos.

Reconocer las señales de alerta

Si bien el monóxido de carbono no puede detectarse a través de los sentidos, existen síntomas que pueden indicar una posible intoxicación, entre ellos dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia o debilidad.

Ante la aparición de estos síntomas, especialmente cuando afectan a más de una persona en un mismo ambiente, se recomienda ventilar inmediatamente el lugar, salir al exterior y consultar con un profesional de la salud.