El hijo del último sha instó a paralizar sectores clave de la economía y pidió ocupar y sostener los centros urbanos. Las manifestaciones dejan al menos 51 muertos y el país permanece casi incomunicado.
Reza Pahlavi, el primogénito del último sha de Irán, invitó este sábado a los trabajadores iraníes a iniciar una huelga general, tras catorce días de protestas extendidas por todo el país, para, así, “doblegar por completo” a la República Islámica y el frágil “aparato represivo” que encabeza el líder supremo iraní, Ali Jameneí.
“Nuestro objetivo ya no es simplemente salir a las calles; el objetivo es prepararnos para tomar los centros de las ciudades y mantenerlos”, dijo Pahlavi en un mensaje en farsi publicado en su cuenta de X con un video.
Además de hacer un llamamiento a la huelga general, en especial a trabajadores de sectores “clave” para la economía como el transporte y las fuentes de energía como el petróleo o el gas, Pahlavi volvió a pedir a los iraníes que salgan a manifestarse este fin de semana, a las 18 (11:30 de Argentina) del sábado y el domingo, con banderas, imágenes y símbolos nacionales.
El hijo del último sha de Irán, que vive en el exilio desde el derrocamiento de su padre en 1979, añadió que se prepara para “volver a la patria” para, en el “momento de la victoria de nuestra revolución”, poder “estar al lado” de la “gran nación de Irán”.
“Creo que ese día está muy cerca”, aventuró Pahlavi en la jornada en que se cumplen catorce días de protestas a lo largo de numerosas ciudades de Irán, donde sigue sin haber internet y servicios de telefonía después de que las autoridades cortaran el acceso el jueves, en un aparente intento por controlar las movilizaciones, a las que se había contestado con fuertes despliegues policiales.
Con el país prácticamente incomunicado, Pahvali aseguró que la presencia de los iraníes en las calles el viernes por la noche fue “magnífica”.
Esa movilización, a la que había llamado el propio Pahvali, “fue una respuesta contundente a las amenazas del líder traidor y criminal de la República Islámica”, agregó en X, en alusión al ayatolá Ali Jameneí.
“Estoy seguro de que vio estas imágenes desde su escondite y tembló de miedo”, apostilló el hijo del último sha de Irán.
Pahlavi ha venido alentando las protestas que arrancaron en Teherán el 28 de diciembre por la paupérrima situación económica que vive el país, y que se fueron extendiendo después a decenas de ciudades iraníes y adoptando un cariz político.
Son al menos 51 los muertos registrados durante las protestas, según informó la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo (Noruega).