Policiales

Robo de cadáver en Otamendi: podría haber diligencias clave

Si bien los rastrillajes para dar con el cadáver desaparecido el 24 de diciembre arrojaron resultados negativos, la fiscalía continúa con medidas para dar con los responsables. Hoy podría haber novedades importantes.

Los rastrillajes realizados por la policía para encontrar el cuerpo del bebé de un año y dos meses que fue robado el 24 de diciembre del cementerio de Otamendi dieron resultado negativo y, si bien ahora la búsqueda se realiza con una evidente menor intensidad, desde la fiscalía profundizan la investigación para poder dar con los responsables.

Fuentes allegadas a la investigación consultadas por LA CAPITAL adelantaron que la fiscal Ana Caro pediría en estas horas una serie de medidas importantes luego de la prueba recabada en los últimos días.

Caro recibió los informes de las pericias realizadas al candado del depósito donde estaba el cajón y al ataúd mismo, que fue violentado para retirar el cuerpo de su interior. El candado del depósito había sido forzado tiempo atrás y, si bien se encontraba roto, no fue sustituido y se siguió utilizando. El candado ya no cumplía con su objetivo de trabar la puerta, ya que con un mínimo empleo de fuerza y de tirarlo hacia abajo se abría. Además, existían múltiples copias de llaves de modo que muchas personas tenían un juego y podían abrirlo y así acceder al depósito.

Por su parte, el cajón donde estaba el cuerpo de Ciro -el bebé de un año y dos meses- tenía una tapa sujetada por 23 tornillos ajustados con una llave especial. Esta tapa fue violentada con una barreta y del ataúd no sólo se robaron el cuerpo, sino también un cofre de metal empleado para los féretros que tienen destino de nicho. El cofre de metal apareció en el interior de una fosa sin ocupar del cementerio de Otamendi.

La investigación sigue su curso y si bien no hay detenidos, la fiscal Caro solicitó una serie de diligencias importantes que podrían concretarse en los próximos días con autorización de la jueza de garantías Rosa Frende, quien actúa en lugar de Saúl Errandonea.

La fiscal Caro trabaja en una línea que apunta al robo del cadáver para utilizarlo en rituales religiosos. Al respecto existe un gran hermetismo.

Mejoras en el cementerio

Del cementerio de Otamendi se robaron dos cadáveres de niños en menos de un año y la situación despertó la bronca de las personas y la alarma de las autoridades municipales.

El hecho anterior ocurrió en marzo de 2017, cuando el cadáver de un nene de 2 años apareció mutilado en inmediaciones de un arroyo sobre la ruta 11, entre Miramar y Mar del Sud. Días después se comprobó que el cuerpo había sido robado del mismo cementerio de Otamendi, aunque en ese caso el cajón no estaba en depósito sino que fue desenterrado y ultrajado previamente.

Ayer se vio mucha actividad de personal de la Municipalidad de General Alvarado en el cementerio de Otamendi. Según trascendió, el ejecutivo de esa localidad se decidió a realizar mejoras adeudadas en el lugar y que son un reclamo constante de familiares de difuntos; como podar el pasto y mantenerlo corto y proceder al cambio de luminarias.

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