En la Chacra Experimental de Miramar, el ministro de Desarrollo Agrario subrayó la importancia estratégica del cultivo y señaló que los precios aún no cubren los costos de los productores.
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó en la Chacra Experimental de Miramar la jornada “La Papa en el sudeste bonaerense: ciencia, producción e innovación“, donde destacó la relevancia estratégica del cultivo y advirtió sobre la situación económica de los productores.
Rodríguez resaltó que la papa no solo es un alimento central en la dieta de los argentinos -con un consumo anual cercano a 50 kilos por persona-, sino también un motor productivo y económico. Sin embargo, advirtió que, pese a la recuperación de precios en el último año, los ingresos siguen por debajo de los costos, que hoy oscilan entre 7.000 y 9.000 dólares por hectárea.
El ministro subrayó que la innovación debe tener un propósito estratégico: “Cada innovación debe evaluarse en función de ese objetivo. No se trata de adoptar tecnología por sí misma, sino de que contribuya a una estrategia de crecimiento de la cadena productiva. En ese sentido impulsamos la zona diferenciada de papa semilla, para garantizar calidad y cuidar ese diferencial a futuro”.
Argentina produce entre 2,1 y 2,9 millones de toneladas de papa al año, con un destino mayoritario al consumo fresco y un crecimiento sostenido de la industrialización. La provincia de Buenos Aires concentra el 55% de la producción nacional y aporta el 80% de la papa destinada a la industria, consolidándose como el núcleo del sistema productivo.
El sudeste bonaerense concentra más del 90% del cultivo provincial y más del 40% de la superficie nacional, con más de 38.000 hectáreas sembradas. Distritos como Balcarce, Tandil, Lobería y General Alvarado lideran la producción, abasteciendo al mercado especialmente entre febrero y junio, cuando Buenos Aires explica hasta el 98% de la oferta.
La jornada reunió a especialistas, técnicos, productores e instituciones del sistema científico-tecnológico. Se abordaron temas como genética de variedades nacionales, biotecnología aplicada al mejoramiento del cultivo, monitoreo satelital, manejo sanitario -con foco en el tizón tardío- y alternativas para el aprovechamiento de descartes productivos.
Rodríguez destacó avances en infraestructura tecnológica: “Estamos desarrollando la biofábrica, un laboratorio de micropropagación vegetal, que ya se utiliza para producir papa semilla, una línea estratégica para el sector”. Además, se presentaron nuevas variedades, con énfasis en materiales con mejor rendimiento industrial como Innovator o Atlantic, que complementan a la tradicional Spunta.
El Ministerio de Desarrollo Agrario impulsa el registro único de papa semilla, fiscaliza cultivos informales, amplía zonas con restricciones a materiales transgénicos y promueve nuevos mercados, en articulación con entidades del sector y el INTA. Rodríguez también destacó la recuperación de la investigación pública: “Recuperamos la vinculación de esta chacra con la producción de papa. Cuando iniciamos la gestión, no había investigación ni experimentación, algo que consideramos un error para una experimental ubicada en esta región”.
La jornada incluyó un espacio de Mercados Bonaerenses, promoviendo la venta directa de alimentos producidos en la provincia.
Tras la actividad técnica, Rodríguez participó de la 47° Fiesta Nacional de la Papa, en Comandante Nicanor Otamendi, junto al intendente Sebastián Ianantuony. El evento, que se extiende hasta el domingo 22, combina exposiciones, charlas técnicas, mercados, muestras de maquinaria, jornadas de campo, concursos y actividades culturales y recreativas. El cierre será con el tradicional desfile que recorre el centro de Otamendi, reflejando la identidad productiva, cultural y social de la región.