Opinión

Rotunda victoria del BREXIT en las elecciones del Reino Unido

Por Raquel Pozzi

La abrumadora victoria del partido conservador y la estrepitosa caída de los laboristas son los datos más relevantes de los resultados electorales, pero no los únicos. Si bien la certidumbre del desbloqueo del BREXIT es una realidad, la nueva configuración territorial a partir de los resultados electorales, será uno de los desafíos más incómodos que afronta el flamante primer ministro Boris Johnson. La 3era. Fuerza política es el SNP (Partido nacional escocés)

quien ha pasado de 35 a 48 de un total de 59 escaños en juego, la líder escocesa Nicola Sturgeon boga por un 2do.

Referéndum con respecto al BREXIT con la plena seguridad que el mismo daría como resultado No a la separación de la Unión Europea, lo que obligaría a B.Johnson a optar por un BREXIT “blando” para mantener unido al país. El otro flanco espinoso territorial que desvela al flamante primer ministro a rever los términos de resolución del “Get

Brexit Done” es Irlanda del Norte, el compromiso es analizar minuciosamente los términos del acuerdo en la “frontera blanda” o la “línea roja” con la República de Irlanda, específicamente en Ulster ya que el nudo gordiano radica que a partir de los resultados electorales y la concreción del abandono del mercado común de bienes y personas con la UE, Irlanda del Norte forma parte del territorio aduanero del Reino Unido y la República de Irlanda se mantendría dentro de los 27 países de la Unión Europea y aunque se decida por la opción dentro del acuerdo que determina que Irlanda del Norte siga alineada al mercado europeo, las autoridades del Reino Unido serán las encargadas de aplicar las normas aduaneras, ésta fórmula generaría una gran discordia ya que las personas y productos que fueran de Belfast (capital de Irlanda del Norte) a Londres deberían ser inspeccionadas para que los que vayan de Dublín (capital de la República de Irlanda) a Londres puedan seguir transitando libremente. No

caben dudas que la reconfiguración del mapa político y territorial del Reino será el mayor desafío para B. Johnson.

La mayoría absoluta lograda con 365 escaños de los 650 en total no sólo allana el camino en la divergencia interna que los tories tenían con respecto a la salida de la Unión Europea sino también derrumba el “muro rojo”, aquellos feudos históricos del Laborismo, no obstante no está exento de problemas ¿Cómo será la salida? Y ¿Cómo

gestionará las relaciones futuras?

Vacilaciones y certezas

Los errores del líder laborista británico Jeremy Corbyn son la razón del éxito rotundo del Partido Conservador. La traición imperdonable que el candidato laborista propinó a sus bastiones y condados del centro y norte de Inglaterra radicó en las vacilaciones con respecto a la postura de la salida de la UE, no olvidemos que esos feudos son radicalmente socialistas y son un conjunto de antiguas ciudades industriales y mineras con una población

eminentemente obreros de clase baja quienes intuyeron que su líder J. Corbyn optó por despreciarlos al mencionar la posibilidad de un segundo referéndum sobre la membresía de Gran Bretaña en la UE. Mientras B. Johnson hizo su campaña con el slogan “Get Brexit Done” J. Corbyn se debatía con la duda y esa actitud en los tiempos que corren terminó asestando la estocada final ante el mayor fracaso electoral histórico de los laboristas en los tiempos

modernos. El “first past the post” sistema electoral británico posibilitó ganar escaños a los conservadores en algunas circunscripciones que eran propias del Laborismo, lo que determina que si bien fue una batalla electoral ganada sin rivales fuertes no debemos entenderlo en término de votos sino de circunscripciones, es la única forma de comprender como ciudades de Inglaterra post – industriales envejecidas sin formación universitaria y quizás sin horizontes halagadores en términos económicos entregaron su voto a un candidato conservador que

proviene del pulmón de las elites sociales.

D. Trump movió el tablero comercial

No hay que dejar de lado la otra pieza clave en el análisis. El presidente norteamericano D. Trump luego de su paso por Londres y en la celebración del 70 aniversario de la OTAN, dejó claro su postura detractora con la Unión Europea. Los cruces con el premier Emanuel Macron atizaron el clima pre – electoral en el Reino Unido, de esta forma dejó aclarado un panorama ensombrecido por las dudas ¿Quién es el socio perfecto? ¿La alicaída Unión Europea o el impredecible pero contundente Estados Unidos? Cuando se trata de decisiones fundamentales

generalmente la decisión que se toma acude en ayuda del ganador y creo que esto debería estar dentro de los múltiples factores que nos conducen a analizar este embrincado proceso electoral. D. Trump no pierde tiempo, genera enemigos tensando la cuerda con el cuidado de no cortarla y esa política básica es la que lleva adelante con su par de Beijing. El nuevo clima de supuesta paz comercial con China proporciona una brisa alentadora para los euroescépticos.

Formar un frente comercial EEUU-China-Reino Unido no es nada despreciable y el estado de shock inicial que derivó el BREXIT se irá disipando tratándose de un largo y agotador proceso que lleva más de tres años. Ahora son tiempos de gestionar el proceso de separación con la UE pero el miedo de secesión sobrevuela en el Reino Unido y aunque Boris Johnson posa erguido ante Bruselas deberá reconocer que el camino es tan sinuoso como innumerables son los problemas que conlleva esta disociación. Gano el BREXIT pero también las sombras del viento escocés e irlandés velan el éxito rotundo en las urnas proponiendo una hoja de ruta política y territorial a Boris Johnson con pedido de captura para ser rescatado seguramente por su mentor político D. Trump.

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