Baltasar Goñi (25) enfrenta dos causas que se unificarían en los próximos días. El cargo más relevante que se le imputa es un intento de homicidio ocurrido el viernes 20 de febrero en el barrio San José.
Baltasar Goñi, el joven de 25 años que el martes pasado fue detenido por atropellar a una ciclista y chocar su automóvil contra un cartel publicitario en medio de la fuga de un operativo de rutina, seguirá detenido en la Unidad Penal Nº 44 de Batán, también acusado de cometer un intento de asesinato días antes de ese hecho.
Tras consultar fuentes judiciales, LA CAPITAL pudo saber que el imputado se negó a declarar en el marco de la segunda causa mencionada, que podría unificarse con la primera. En rigor, el orden de los casos es inverso, porque primero se investigó la tentativa de homicidio ocurrida el viernes 20 de febrero en el barrio San José, y luego se produjo el siniestro vial, el martes 23 siguiente, en el marco del cual quedó aprehendido en flagrancia.
Ahora, al avanzar ambas pesquisas, se especula con que los expedientes podrían quedar unificados bajo la órbita de la Unidad de Instrucción Fiscal Nº 4, que encabeza Constanza Mandagarán, y que tiene a cargo la reconstrucción del ataque a tiros contra la víctima. En suma, trascendió que el mismo incluyó además un amedrentamiento hacia la víctima previo, en horas de la tarde, en medio de una discusión por motivos que aún se deben esclarecer.
De acuerdo a los datos que hasta ahora reunieron los investigadores, todo comenzó el viernes 20 de febrero a la tarde, cuando un hombre de 37 años recibió amenazas y golpes con el mango de un arma de fuego en la zona de Rodríguez Peña y Jujuy, por parte de un joven que sería Goñi. “Le dio un culatazo en la cabeza y le dijo que lo iba a matar… Después se fue, pero volvió a la noche”, expresó un informante en diálogo con este medio.
Más precisamente, cuando el agresor regresó al mismo lugar alrededor de las 22 volvió a increpar a la víctima, y desde un automóvil de color blanco le efectuó varios disparos que impactaron en su cuerpo. Y eso no fue todo: después, descendió del vehículo y, en aprovechamiento de su indefensión y de su estado, le robó diversas pertenencias, para huir nuevamente.
El hombre recibió auxilio y más tarde fue trasladado por una ambulancia del SAME al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde los médicos le realizaron las curaciones necesarias en la herida que poseía en el abdomen, con orificio de entrada pero no de salida, en una lesión en el brazo derecho y sobre los cortes que poseía en el cuero cabelludo.
Después de la intervención quirúrgica, el estado de salud del herido evolucionó y se supo que había quedado fuera de peligro. En tanto, en el lugar del hecho, personal de la Policía Científica secuestró dos vainas servidas calibre 22, realizó hisopados de manchas hemáticas, y se incautó de vidrios de la ventanilla de un automóvil correspondientes a la patente AC874DN.
Con esos indicios, se relevaron cámaras de seguridad y se tomaron declaraciones testimoniales, bajo las órdenes de la fiscal Constanza Mandagarán, aunque el caso no trascendió públicamente. A partir del avance de la causa, y en medio del hermetismo, la investigadora pidió una orden de allanamiento en el domicilio en el que figuraba registrado el rodado marca Chevrolet Joy de color blanco, con el dominio mencionado antes.
El Juzgado de Garantías Nº 2 autorizó la realización del procedimiento, y la policía irrumpió el miércoles siguiente en una vivienda de Corrientes al 2400, donde secuestró el vehículo pero no encontró al acusado… Que ya estaba detenido en el marco de otro hecho.
Era Baltasar Goñi, el mismo joven de 25 años que el martes previo había sido atrapado en flagrancia tras escaparse de un control, atropellar a una ciclista y chocar otro automóvil contra un cartel publicitario en San Luis y Rodríguez Peña, en lo que pudo haber sido una tragedia.
Es que en el interior del rodado la policía encontró debajo del asiento del conductor una pistola marca Walther calibre 22 (compatibles con las vainas servidas secuestradas el viernes en el barrio San José), un cargador y diez municiones del mismo calibre. El cruce de la información llevó a considerar a Mandagarán que el caso estaría esclarecido, e imputó a Goñi por los delitos homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y robo, lesiones y amenazas agravadas.
Este lunes 2 de marzo, la investigadora citó a declarar a Goñi, quien ya había sido procesado en otra causa por lo sucedido en San Luis y Rodríguez Peña. Ahora, las autoridades judiciales evalúan unificar las causas, mientras el acusado permanece alojado en la Unidad Penal Nº 44 de Batán, con el aval de la Justicia de Garantías.
Antecedentes en la zona
En la zona donde se produjo el intento de homicidio del hombre se habían realizado distintos operativos por comercialización de droga, entre septiembre de 2024 y marzo de 2025.
En el primero de los procedimientos cayó un delivery de cocaína de 53 años en plena maniobra de compraventa que efectuaba con una mujer. Fue en Jujuy y Rodríguez Peña, y derivó en allanamientos en dos casas vinculadas al detenido, ubicadas en Roca al 4500 y Alvarado al 4400. Allí se secuestraron teléfonos celulares; elementos utilizados para el fraccionamiento, estiramiento, pesaje y embalaje de la sustancia; gran cantidad de dinero en efectivo en pesos en dólares; y dos vehículos.
En tanto, en el segundo de los operativos fueron atrapados dos hermanos de 24 y 26 años vendían droga en una vivienda de Jujuy al 3300. El agravante de su accionar, manifestaron las fuentes, es que cometían tales delitos a escasos metros de dos establecimientos educativos: los jardines de infantes N° 927 y el Inti Huasi.
En su poder, la policía que trabajó bajo las órdenes de la Fiscalía de Estupefacientes pudo secuestrar cocaína de máxima pureza sin fraccionar, marihuana en forma de cogollos listos para su comercialización, un revólver calibre 22 con municiones colocadas, una balanza de precisión, teléfonos celulares que ahora serán peritados, 2.000 dólares y 300.000 pesos.
Si bien no está probado aún que el intento de homicidio que se la atribuye a Goñi esté vinculado con ambos casos mencionados y la venta de droga, tampoco está descartado en esta etapa de la investigación.
Casi tragedia
El episodio que provocó la captura de Goñi se inició durante la tarde del martes 23 de febrero, cuando personal de Prefectura que realizaba patrullajes preventivos en la zona de San Salvador y Camusso observó un Ford Focus de color gris del que descendieron dos hombres. Al advertir la presencia de los uniformados, ambos escaparon a pie por pasillos internos y lograron perderse de vista.
En el vehículo permanecía un tercer ocupante, que al ser identificado por los efectivos aceleró de forma repentina e inició una fuga a alta velocidad. Según se informó, durante la huida el conductor desobedeció las órdenes de detención y atravesó múltiples intersecciones con el semáforo en rojo, generando una situación de extremo riesgo para peatones y otros automovilistas. Es probable que lo haya hecho, luego de sospechar que era buscado por el intento de homicidio narrado antes.
La persecución, que contó con el apoyo del Comando de Patrullas, se extendió por varias cuadras hasta llegar a la intersección de San Luis y Rodríguez Peña. Allí, el intento de escape terminó abruptamente cuando el Ford Focus embistió a una joven que circulaba en bicicleta y luego impactó contra el paredón de una vivienda.
Tras la colisión, los efectivos advirtieron que el conductor manipulaba un objeto con características similares a un arma de fuego. Ante esa situación, y conforme al protocolo vigente, el personal realizó dos disparos disuasivos con cartuchos de estruendo, lo que permitió reducir al sospechoso y concretar su aprehensión.
Durante la requisa del vehículo, realizada en presencia de un testigo, los uniformados encontraron la pistola antes mencionada y las balas. El operativo, inclusive, fue supervisado en persona por el secretario de Seguridad municipal, Rodrigo Goncalvez.
Como consecuencia del impacto, el automóvil también se incendió parcialmente, aunque el foco ígneo fue extinguido por bomberos que acudieron tras un llamado al 911.