CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Policiales 6 de junio de 2026

Seguirá preso uno de los acusados por el salvaje crimen de un adolescente en el barrio San Patricio

La Cámara confirmó la prisión preventiva de uno de los imputados por el homicidio de Sebastián Morúa ocurrido en diciembre pasado. Los jueces sostuvieron que la muerte estuvo directamente vinculada con las lesiones sufridas durante el ataque.

Sebastián Morúa tenía 15 años cuando fue brutalmente atacado.

 

Uno de los acusados por el crimen de Sebastián Morúa (15) continuará detenido luego de que la Cámara de Apelaciones rechazara el recurso presentado por su defensa y confirmara la prisión preventiva dictada en primera instancia.

La resolución judicial ratificó la acusación provisoria por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y respaldó la reconstrucción realizada por la fiscalía sobre el salvaje ataque ocurrido el 23 de diciembre de 2025.

Pero uno de los puntos centrales del fallo estuvo puesto en responder uno de los principales argumentos defensivos: el intento de desligar la muerte del adolescente de la agresión sufrida aquella noche.

De acuerdo con la acusación de la fiscal Romina Díaz, todo comenzó el 23 de diciembre de 2025 alrededor de las 20 en una vivienda ubicada en la zona de calles 461 y 46, del barrio San Patricio, durante un festejo de cumpleaños.

Según el expediente, en una primera instancia uno de los imputados se presentó frente al domicilio y efectuó al menos cuatro disparos de arma de fuego mientras amenazaba a quienes se encontraban allí con frases intimidatorias, como “los voy a matar a todos”.

Los tiros no provocaron heridos, pero para los investigadores marcaron el inicio de una escalada de violencia. Lejos de terminar allí, unos veinte minutos después se produjo un segundo episodio. Siempre según la reconstrucción judicial, el mismo acusado volvió al lugar y realizó nuevos disparos contra integrantes de la familia Morúa. En esa oportunidad tampoco hubo personas heridas, aunque sí se registraron daños sobre la vivienda.

Para la Cámara, esos hechos previos no fueron episodios aislados sino parte del contexto que permite comprender lo que ocurrió minutos después: cerca de las 20.40 se produjo el ataque contra Sebastián Morúa. La acusación señala que varios hombres llegaron nuevamente al lugar y actuaron de manera conjunta. En ese contexto, el joven fue interceptado y comenzó a ser golpeado.

Según la descripción, la víctima recibió múltiples agresiones físicas hasta quedar inconsciente sobre el suelo. En ese estado habría continuado siendo atacada con un nivel de violencia que terminó provocándole un traumatismo craneoencefálico extremadamente grave.

En paralelo, la investigación sostiene que otras personas presentes también fueron atacadas durante la secuencia. Entre ellas hubo víctimas con lesiones de distinta consideración e incluso una persona con heridas compatibles con un impacto de arma de fuego.

Tras el ataque, el menor de 15 años fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde permaneció internado y fue sometido a intervenciones médicas debido a la gravedad del cuadro neurológico.

Con el correr de los días, su estado de salud empeoró hasta producirse el fallecimiento, el 20 de enero de este año.

Sobre ese punto se centró uno de los principales cuestionamientos de la defensa, que sostuvo que no existían pruebas suficientes para determinar cuál había sido concretamente la lesión mortal y planteó que el fallecimiento podía haberse producido por complicaciones médicas posteriores durante la internación.

Incluso cuestionó que no se hubieran secuestrado todos los elementos utilizados en la agresión ni existieran evidencias concluyentes para individualizar el golpe que terminó provocando el desenlace fatal.

Sin embargo, la Cámara rechazó esa interpretación. Los jueces señalaron que la autopsia fue concluyente al establecer que Morúa murió como consecuencia de las complicaciones derivadas del traumatismo craneoencefálico grave sufrido durante el ataque y de su evolución clínica posterior, descartando que existiera una causa independiente capaz de explicar el fallecimiento.

En ese sentido, el fallo remarcó que durante la internación no se detectó ninguna intervención médica negligente ni otro factor que hubiera generado un riesgo diferente al provocado originalmente por la agresión.

Los abogados del acusado también intentaron desacreditar declaraciones testimoniales por considerar que provenían de familiares o personas cercanas a la víctima, pero la Cámara entendió que esos relatos encuentran respaldo en llamados al 911, actuaciones policiales y otras evidencias incorporadas al expediente.

Además, el tribunal sostuvo que para esta etapa del proceso existen elementos suficientes para considerar que hubo una actuación conjunta y coordinada entre los acusados y remarcó que no resulta imprescindible determinar quién aplicó el golpe final para sostener la imputación.

Con esos argumentos, la Cámara resolvió confirmar la prisión preventiva y el acusado continuará detenido mientras avanza el proceso judicial por el crimen de Sebastián Morúa.