La Ciudad

Solá: “Hay que abrir la cabeza, la unidad no es con el amigo”

El ex gobernador visitó Mar del Plata como precandidato a presidente. Dice que Cristina Kirchner generaría un rápido encolumnamiento del peronismo. Pero advierte que todavía ve resistencias en el kirchnerismo.

Felipe Solá muerde con culpa una medialuna. A los 68 años, sabe de sobra que el riesgo de engordar en las campañas es altísimo. Y el diputado nacional y ex gobernador bonaerense empezó otra que, en el punto de partida, lo encuentra como precandidato presidencial. Pero está dispuesto a ceder si se logra una amplia unidad del peronismo.

“Soy candidato a presidente con plena conciencia de lo que significaría la herencia que va a haber en diciembre de 2019, la tremenda responsabilidad y sobre todo la necesidad que tendría el próximo gobierno de mantener una unidad política”, dice en una entrevista con LA CAPITAL. “Pero sé que no soy el centro del universo”.

-¿El triunfo del peronismo viene de la mano de la unidad?

-Para ganar hay que abrir la cabeza. La unidad no es con el amigo, con el que está en la zona de confort, con el que más o menos piensa parecido, con el nuevo amigo. No: la unidad es con el que no se acercó, con el que está lejos, con el que tiene recelos, con el que tiene viejas broncas. Hay que ir a la zona incómoda para lograr la unidad. Es fácil de decir pero hay que hacerlo carne. Yo estoy pensando acciones futuras que no me imaginaba antes.

-¿Cómo es su relación con Cristina Fernández?

-Es una relación cordial. He mantenido conversaciones con ella. Me ha permitido que de a poco le diga cosas que pienso. Es una persona con la que estuve como 10 años sin verme. Y a la que no conocí mucho cuando era gobernador, porque ella estaba detrás de Néstor. Ahora, desde agosto hasta fin de año, he tenido tres reuniones. Han sido reuniones en las que me he sentido cómodo. Creo que empieza a tener la pelota del lado de ella, en el sentido de que le corresponde moverla. A lo mejor febrero será el momento de ir tomando decisiones para aclarar el tema.

-¿Qué cree que pasaría si decide ser candidata?

-Hay mucha potencia que se canalizaría rápidamente. Hay muchísima gente que quiere encolumnarse. Pero los tiempos de Cristina los pone Cristina. Hay que ver también la capacidad del kirchnerismo de conseguir la unidad. Lo que yo estoy viendo es que hay resistencias fuertes y que es posible que haya alguna gente que prefiera que gane Macri de nuevo para esperar su momento.

-¿Qué piensa del desdoblamiento electoral?

-Se está hablando de dos. Uno es separar las elecciones municipales de las provinciales, lo que me parece un despropósito total, porque quien resulte electo gobernador influye enormemente sobre los municipios. Crearía una falsa autonomía. La otra, el adelantamiento de la provincial, la interpreto en términos políticos coyunturales: lo que evidencia ese deseo que creo que tiene la gobernadora Vidal es escaparse del tremendo fracaso del presidente Macri.

-¿El peronismo debe dirimir sus diferencias en una PASO?

-Yo creo que no. Si un frente presenta en una alianza siete candidatos, por decir un número, lo que muestra es una anarquía que habla mal de su futuro. No parece después muy atrayente votar a alguien que sacó el 19% de los votos en las primarias. Por lo tanto, las PASO son una muestra del desacuerdo, no del acuerdo. Y yo creo en el acuerdo, en la voluntad enorme de acordar. Porque no solo hay que acordar quién va a ser presidente, sino también qué gobierno vamos a ser. Si tiene que haber PASO, que haya, pero que sea entre dos. Tres ya es mucho.

-¿Con esa unidad el peronismo asegura el triunfo?

-No. Enfrentamos un espacio y una alianza como Cambiemos que es muy poderosa. Ha hecho muchísimo daño en tres años. No ha pegado una, no ha podido solucionar uno solo de los problemas argentinos. Ha intentado abrumar con el tema de la corrupción del gobierno anterior, pero no tiene, salvo en algunos casos muy evidentes, las suficientes pruebas. Y ha acumulado toda la corrupción en el gobierno anterior para disimular la propia. Acá hay conflicto de intereses, coima, enriquecimiento ilícito y otra forma de corrupción que es la mentira. Basta analizar la campaña electoral de Cambiemos y las afirmaciones del presidente con respecto a lo que pasó después para ver la mentira.

-¿Por qué cree que aun así es una alianza muy poderosa?

-Sigue siendo competitivo electoralmente. La oposición debe responderse ese enigma: ¿cómo pasando todo esto Cambiemos sigue siendo competitivo electoralemnete? Es una pregunta que nos lleva además a decirles a los argentinos que acá no va a haber ninguna restauración. No se trata de volver para atrás. Uno puede haber dicho que todas estas medidas que se dejaron sin efecto eran muy buenas. Pero eso no significa volver para atrás, a todo lo que hizo que el kirchnerismo cansara, que permitiera la llegada de Macri, un hombre que no estaba ni preparado.

-Se dijo que este fin de semana podía verse en Mar del Plata con Scioli, Urtubey y Massa. ¿Hay alguna posibilidad de que se dé ese encuentro?

-No, lo que hay es una coincidencia de presencias entre la gobernadora, Urtubey y Scioli. Sé que ellos están acá. No nos hemos encontrado. Casi me encuentro con Massa en Chascomús, pero no se dio. Si no, el encuentro hubiera sido público.

-¿Qué debería hacerse desde el 10 de diciembre?

-Primero, tener muchas más mujeres en el gabinete. Si vamos a tener 1 a 1 en las listas, pensemos en un 1 a 1 en el gabinete. Es un tema previo a gobernar. Luego, lo primero que haría es un fuerte análisis de las pymes del país. Analizar los problemas y hacer un convenio rápido con el objetivo de facilitarles préstamos bancarios para darles doce meses de masa salarial con la condición de que no despidan a nadie. Inmediatamente habría que ir sobre las tarifas: revisar la política petrolera y revisar la realidad. No se pueden pagar estas tarifas.

“Es increíble que esta ciudad tenga

un intendente como el que tiene”

El ex gobernador Felipe Solá lanzó duros cuestionamientos contra el gobierno de Carlos Arroyo. “Se da por descontado que acá no hay una administración municipal. Pero esta ciudad tiene 700 mil habitantes, es increíble que tenga un intendente como el que tiene y que se haya permitido llegar a eso”, lanzó.

“No existe la intervención municipal en la provincia como figura. Si no, hace rato que yo la hubiera intervenido”, agregó.

La temporada no lo cautivó. “Vi muy poca gente. Y poco gasto. Espero que mejore para la segunda quincena”, deseó. Solá cree que la ciudad debe ser repensada. “Porque ya no son las vacaciones como antes y hay demasiada gente que, en el sentido económico, depende de las vacaciones”, argumentó.

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