Crisis y reconfiguración laboral: el empleo autónomo crece ante la caída del trabajo formal
Durante el segundo trimestre de 2024, se registró una pérdida alarmante de 160.356 puestos de trabajo asalariados formales.
Durante el segundo trimestre de 2024, se registró una pérdida alarmante de 160.356 puestos de trabajo asalariados formales.
En el Rectorado de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el sociólogo presentó un panorama preocupante sobre los niveles de pobreza, la precarización laboral y el crecimiento del trabajo informal.
Se trata de la primera vez que el proceso se realiza de manera común para diferentes cargos. Hay tiempo hasta el 10 de octubre para anotarse. Es para el ingreso de personal no docentes. Hay varios puestos disponibles.
Amplía el período de prueba de 3 a 6 meses, establece un blanqueo de impuestos al trabajo y flexibiliza la contratación de empleados independientes, entre otras medidas. Un punto clave: las indemnizaciones. ¿Cómo serán a partir de ahora?
El servicio doméstico, el agrícola y el de la construcción son los sectores más golpeados por la informalidad. Muchos trabajadores debieron recurrir a empleos informales ante la falta de alternativas laborales.
La búsqueda de un mejor equilibrio entre la vida familiar y profesional es la razón principal para pensar en un cambio laboral. La baja remuneración es el segundo factor más importante.
22.180 personas dejaron de tener un empleo formal, de acuerdo a lo reflejado por el SIPA. La pérdida de puestos de trabajo afectó a todas las modalidades ocupacionales.
En el primer trimestre del 2024 se contrajo el ingreso y aumentaron los desocupados en Mar del Plata, según un nuevo Informe Sociolaboral del Grupo Estudios del Trabajo de la UNMdP. El haber jubilatorio perdió 31% de poder de compra en seis meses.
Es por la zafra del langostino en el sur. La partida de los pesqueros hacia aguas patagónicas en busca del langostino deja a trabajadores asentados en el puerto sin empleo. La situación afecta a un tercio de los afiliados al SUPA.
Por la caída de la producción y el consumo, las industrias metalúrgica, naval y textil presentan un alarmante panorama en Mar del Plata. Crecen los despidos por goteo en el comercio y la gastronomía. Advierten que, en general, los puestos que se pierden "no se cubren".