León XIV: El Mediterráneo debe ser “un lugar de encuentro” y “no una tumba”
El papa instó a dejar de lado la indiferencia de lo que sucede en la región y trabajar "para transformar el mal en bien".
El papa instó a dejar de lado la indiferencia de lo que sucede en la región y trabajar "para transformar el mal en bien".
El papa abogó por el respeto de los poderosos a la identidad y los derechos de todos los pueblos, en particular "al de vivir en sus propias tierras.
El papa destacó el 'papel fundamental' de las redes sociales en los vínculos y el diálogo, a la vez que advirtió de los algoritmos que nos dicen "lo que tenemos que pensar y quienes deberían ser nuestros amigos".
Más de un millón de fieles participaron de la misa de cierre en Roma. Recordó a los chicos y chicas que sufren la guerra, y rindió tributo a Francisco en su homilía citando una de sus frases que sirvió de mensaje final.
El papa destacó que es "esencial" que los católicos "se conviertan en creadores de paz en su vida cotidiana". Y apuntó a la importancia de una Iglesia "presente y visible".
El sumo pontífice llamó a tender la mano a "todos aquellos que se hunden en el mal, en el sufrimiento y en la pobreza".
El papa elogió la labor de las Hermanas Agustinas, a las que animó a continuar con la tarea de "formar mentes sabias y corazones capaces de escuchar".
León XIV deseó que se abran "nuevos horizontes de Fe, esperanza y paz, especialmente a todos los que sufren".
El papa les aconsejó que "sean generosos, fervorosos en la celebración de los sacramentos, en la oración, cercanos a su grey, donen su tiempo y sus energías a todos".
El papa recordó que "no existen conflictos lejanos cuando la dignidad humana está en juego" y avisó de que "la guerra no resuelve los problemas sino que los amplifica".