Francisco almorzó con 100 presos y reunió a más de un millón de personas en su primera visita a Milán
El Sumo Pontífice terminó su visita a la localidad del norte de Italia con un encuentro con 80.000 jóvenes de ente 12 y 15 años.
El Sumo Pontífice terminó su visita a la localidad del norte de Italia con un encuentro con 80.000 jóvenes de ente 12 y 15 años.
Francisco puso de relieve la importancia de la palabra "solidaridad". Llamó a los pueblos a convertirse en "responsables de su propio destino".
El Papa llamó a los gobiernos a ser "garantes del acceso universal al agua segura y de calidad". Consideró "prioritario" educar a las próximas generaciones sobre "la gravedad del tema".
La decisión fue tomada luego de la aparición de afiches anónimos críticos y de ediciones apócrifas del diario oficial de la Santa Sede.
El papa calificó de "enemigos" a quienes "nos calumnian y nos hacen mal", a quienes llamó a responderles "con el bien, que también tiene sus estrategias, inspiradas por el amor".
El histórico hecho se dará casi seis meses después del acuerdo firmado por el Pontífice y el Arzobispo de Canterbury celebrando los 50 años de diálogo entre católicos y anglicanos.
El Papa recordó que los inmigrantes llegados a Europa "huyen de las guerras y del hambre". Y alertó: "El Mediterráneo se ha convertido en un cementerio".
Francisco define "una monstruosidad absoluta y un horrendo pecado" los abusos de religiosos a menores. Pidió "perdón a todas las familias afectadas".
El papa aseguró que "la desconfianza y la sospecha mutua amenazan siempre la serenidad", tras recibir nuevas críticas por su gestión.
"Ha risposto!" (respondió!) titula de forma irónica la edición apócrifa de L'Osservatore Romano. Incluye también críticas a la postura de Francisco sobre las mujeres.