Rusia volvió a atacar Kiev y dejó al menos 17 fallecidos
Fue uno de los mayores despliegues de armamento aéreo sobre territorio ucraniano en los últimos meses.
Fue uno de los mayores despliegues de armamento aéreo sobre territorio ucraniano en los últimos meses.
Moscú advirtió a diplomáticos y ciudadanos extranjeros que abandonen la capital ucraniana y aseguró que responderá al ataque contra una residencia estudiantil en la región ocupada de Lugansk.
Kiev denunció que Moscú utilizó el misil hipersónico Oréshnik en una ofensiva que dejó daños en viviendas, escuelas y edificios públicos. Zelenski reclamó más apoyo militar y sanciones contra Rusia.
El Kremlin intensificó los bloqueos y las restricciones a la red. Crece el uso de VPN entre los ciudadanos y aumentan las críticas internas al modelo de “internet soberano”.
El alto el fuego rige desde este sábado y se extenderá hasta la medianoche del domingo. Ambos gobiernos advirtieron que responderán ante posibles violaciones y mantienen diferencias sobre una eventual prolongación.
Las autoridades alegan motivos epidemiológicos para impedir las movilizaciones convocadas por el opositor Boris Nadezhdin. Los organizadores denuncian razones políticas mientras crecen las restricciones sobre Telegram y el acceso a la red.
Un sondeo oficial muestra una fuerte brecha generacional: la nostalgia alcanza al 80% entre los mayores, pero cae al 14% entre quienes nacieron después de 1991.
El Gobierno atribuye los cortes a razones de seguridad frente a drones ucranianos, pero medios y expertos sostienen que el Kremlin prueba mecanismos para controlar la red y preparar una posible desconexión del sistema global.
El presidente ruso firmó un decreto que redefine qué actividades se consideran estratégicas. La norma alcanza a compañías con inversión extranjera y entrará en vigor en 90 días.
Con más de 200.000 muertos en cuatro años, el Kremlin insiste en continuar la ofensiva en Ucrania. Sólo el 14% de los rusos respalda firmemente la campaña militar, según una encuesta independiente.