Mientras Ucrania y Rusia se acusan mutuamente, aumenta el temor por la planta de Zaporiyia
Putin y Macron se manifestaron a favor de enviar rápidamente una misión de inspección de la ONU a la central nuclear más grande de Europa.
Putin y Macron se manifestaron a favor de enviar rápidamente una misión de inspección de la ONU a la central nuclear más grande de Europa.
El mandatario ucraniano denunció el "terror deliberado" provocado por Rusia, que "puede tener consecuencias catastróficas para todo el mundo".
Fue un día después del segundo presunto ataque ucraniano en una semana en la península anexionada por Rusia. Dijeron que fue “una acción de saboteadores”.
El presidente ucraniano agradeció al pontífice "sus oraciones por Ucrania", agregó en su tuit.
Rusia y Ucrania se acusaron mutuamente de haber atacado nuevamente en la zona cercana a la central, la más grande de Europa, aunque ambos bandos coincidieron en asegurar que los niveles de radiación estaban "dentro de los límites normales".
El papa se refirió al ataque ruso que se inició el 24 de febrero. “También rezar por los emigrantes que están llegando continuamente", dijo el pontífice.
Las cámaras de seguridad del lugar captaron el momento.
Navegan bajo el control del Centro de Coordinación Conjunta, establecido en Estambul el 22 de julio entre Rusia y Ucrania, con Turquía y la ONU como mediadores y que habilita la exportación de grano ucraniano bloqueado desde la invasión rusa del 24 de febrero.
Según Celso Amorin, las sanciones aplicadas por los países occidentales contra Rusia por la invasión lanzada en Ucrania en febrero acabarán teniendo un efecto contraproducente para sus intereses.
"Es una mañana agitada. Una vez más, tenemos el terror de los misiles", señaló en Telegram el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien aseguró que Kiev "no se rendirá y no bajará los brazos".