Lukashenko: “Occidente ha perdido el primer asalto en torno a Ucrania”
El presidente bielorruso se refirió a las predicciones estadounidenses no cumplidas sobre un ataque de Rusia a Ucrania.
El presidente bielorruso se refirió a las predicciones estadounidenses no cumplidas sobre un ataque de Rusia a Ucrania.
El vocero del presidente Vladimir Putin ratificó que el repliegue, pero dijo que así como llevó semanas apostar las tropas, "llevará tiempo" que vuelvan a sus cuarteles tras haber concluido "algunas fases" de las maniobras militares que realizan en la zona.
De hacerse efectivo el proceso, "sería positivo", manifestó el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Mientras tanto, la OTAN insiste en que no ve señales de esa reducción.
Unidades militares rusas comenzaron a montar en trenes y camiones, y se dirigen a sus guarniciones.
Moscú y Minsk intensificaron sus ejercicios militares conjuntos con pruebas para repeler un ataque aéreo con fuego real. Las acciones preocupan a Occidente por su cercanía con Polonia y Lituania. Temen una invasión a Ucrania.
El presidente norteamericano descartó el envío de soldados a Ucrania, ni siquiera para evacuar a sus ciudadanos en caso de invasión.
Mientras miles de soldados rusos empezaron maniobras en Bielorrusia, la canciller británica, Liz Truss, urgió al Kremlin a replegar las tropas que apostó cerca de la frontera ucraniana para distender la situación.
"Hoy existen posibilidades reales de un arreglo diplomático", declaró el ministro Dmytro Kuleba al recibir a su homólogo español José Manuel Bueno, tras la visitas de Macron de ayer a Kiev y de anteayer a Moscú. Según el funcionario, la situación es "tensa, pero bajo control".
El presidente de Francia estuvo en Moscú negociando con Vladimir Putin, y aseguró que obtuvo garantías de su par ruso de que "no habrá degradación ni escalada" en la crisis.
El objetivo es evitar el conflicto bélico, mientras unos 100.000 soldados rusos concentrados a lo largo de las fronteras hacen temer una invasión. Estados Unidos intensificó ayer la presión con el envío de 3.000 efectivos más al este de Europa.