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Arte y Espectáculos 24 de agosto de 2026

Tomates en Verano presenta su disco: “apocalíptico, luminoso, directo”

"El color del mar" sonará este sábado en Club Tri. Carina Monjeau, Ignacio Giobellina y Pedro Moscuzza aseguraron que el material mantiene la esencia de la banda pero, a la vez, tiene una sonoridad diferente.

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Los integrantes de Tomates en Verano, Carina Monjeau, Ignacio Giobellina y Pedro Moscuzza, en la "pre escucha" de "El color del mar". Foto: Uma Navarro.

“Refleja el clima de época”. Así definieron los integrantes de Tomates en Verano, su nuevo disco “El color del mar”. El nuevo material de la banda referente del shoegaze, el post punk gótico y el rock alternativo e impronta marplatense, está atravesado por la sensación de que todo está “desencajado”, pero también de refugio en el sonido envolvente de las canciones.

Los integrantes de la formación Carina Monjeau (bajo y voz), Pedro Moscuzza (batería) e Ignacio Giobellina (guitarra) definieron el material como “apocalíptico, luminoso y directo” respectivamente.

Los artistas hablaron de este trabajo en el marco de una “pre-escucha” que la banda organizó antes de su presentación oficial en vivo. Durante unos 40 minutos, El color del mar sonó completo, en el orden en que fue pensado, como una manera de compartir la obra, con familia y amigos -y también observar las primeras reacciones, las primeras devoluciones-, antes del show que realizarán este sábado 29 de agosto a las 21 en Club Tri (20 de Septiembre 2650).

“Nos pareció una forma muy didáctica de escuchar el disco, de principio a fin, a su volumen y con gente amiga o gente que quiera escuchar”, indicó Monjeau.

Moscuzza, en tanto recordó que habían probado la experiencia en Buenos Aires y les había gustado el resultado. “Decidimos volver a hacerlo acá porque es una forma de presentarlo y escucharlo todos juntos. Y ver un poco la reacción de la gente, que por suerte es positiva y nos llena de alegría”.

Clima de época

Sobre el disco, Monjeau definió que “lo pienso un poco como la era que estamos viviendo. Es un poco apocalíptico el disco, refleja el clima de época, un poco desencajado, fuera de lugar, contundente, fuerte. No sabés si creer en vos o creer en otro. Pero a pesar de que todo está explotado, escucho los temas y siento que son un refugio”.

En ese sentido Moscuzza coincidió en lo “apocalíptico” pero sumó que “creo que los temas son más optimistas que en otros discos. Este disco es más luminoso, me parece más esperanzador”.

Mientras que Giobelina, lo entendió como “más frontal y más directo”.

Los tres coincidieron en que “el sonido lo es todo” en este grupo de canciones que trabajaron, capa por capa, con el productor inglés Grahan Sutton, con quien ya habían colaborado en otros discos de Tomates en Verano.

“Es un productor amigo que nos encanta y nos conoce. Hay un entendimiento y eso facilita mucho las cosas en el estudio. Admiramos muchísimo el trabajo de Graham desde hace años, tanto con su banda como productor. Él está como un mes antes con los temas y es alucinante que trata de entender la banda, y trata de hacerla sonar en su mente, como lo que él piensa que puede sonar Tomates. No la hace sonar a su manera”, destacó Monjeau.

Otra de las claves es que “la impronta de la banda está, pero a la vez tiene que sonar diferente y él lo hace como nadie”.

Así, la composición avanzó en base a “melodías de guitarra, trabajarlas, después ir a la sala a trabajar las batas, las voces, sumando capas y texturas”, rememoraron.

Siempre el mar

Y ahí aparece el mar, que los atraviesa, siempre, naturalmente. “En este disco la voz es el mar, el sonido es la marea. Como la ola que te revuelca”, definió Monjeau.

“El mar está siempre presente en todos los momentos, primero porque vivimos en Mar del Plata y segundo porque nos encanta. También por los tiempos de ocio, por los tiempos libres, por los tiempos de invierno, de cuando no hay turistas, que nos queda todo para nosotros solos, para caminar, contemplarlo. El sonido envolvente, puede ser el mar, hay muchas interpretaciones, pero siempre está presente porque nos encanta”, sumó Moscuzza.

Con más de 20 años de presencia en la escena shoegaze, analizaron que, si bien es un nicho que “nunca va a ser masivo”, siempre tiene un lugar en Mar del Plata. “En estos últimos tiempos ha cambiado mucho porque hay muy buenas bandas y se hacen notar, tienen alcance nacional, los medios y la crítica especializada las están viendo y lo están resaltando porque es algo real”, destacó Moscuzza.

El baterista, también integrante de otra legendaria banda del género como Altocamet, y también cofundador del sello Casa del Puente, que editó “El color del mar” y también discos de muchas bandas del espectro shoegaze y dream pop, además de producir shows internacionales. “Este género no es nuestro. Nosotros lo hacemos porque nos sale natural. Y a varias bandas les sale natural hacerlo ahora. Entonces eso es como resurgir de la escena misma”, reflexionó Moscuzza.

El color del mar, que ya se puede escuchar en plataformas y que cuenta también con una versión en vinilo y en casete, contó con la colaboración de Francisco Raccanello Monjeau (piano en “Algo común”) y Luana Giobellina Monjeau (bajo en “El color del mar” y “Todo comienza en casa”).

Es el quinto disco de la banda formada en 2004, luego de Tomates en Verano (2016), Soñando Despierto (2018), Todos los días son felices (2020) y Sin Ton Ni Son (2023).