Arte y Espectáculos

“Trabajo diariamente para tratar de ser libre hasta de mi propia cabeza”

Gastón Pauls, íntimo. "Estamos en una sociedad adicta, esclavizada y con muy poca noción de la libertad", analizó el actor, quien trabaja día a día por amplificar un mensaje de sanación frente a la anestesia y camino de autodestrucción que significan las adicciones.

Por Claudia Roldós

“Seres libres” se llama el programa de Gastón Pauls que nació como un servicio. El actor, productor y -desde hace más de una década- vocero de un mensaje de “libertad” frente a la esclavitud del consumismo y las adicciones, fundamentó el nombre definiendo que “del otro lado de la esclavitud está la libertad y del otro lado de no decir, de no animarse a ser, está el ser. Queremos jugar con eso de animarnos libremente a ser lo que somos y no callarnos o anestesiarnos o adormecernos y por ende, finalmente, matarnos”. El reconocido intérprete ha hecho público su camino diario de sanación frente a este problema mundial, con una oferta que bombardea con su venta de éxito y felicidad.

Seres libres, que se emite todos los viernes por Crónica TV y que continuará por lo menos hasta diciembre de este año, busca quebrar el tabú, el silencio, lo oculto. “Con el silencio, lo que vas haciendo es retrasando primero tu personalidad, tu libertad, tu evolución, tu avance en la vida, la posibilidad de vivir, de nacer de verdad”, afirmó en una charla con LA CAPITAL en la que reconoció que “hace 14 años cuando me ayudaron a iniciar mi recuperación, lo único que me pidieron fue llevar el mensaje a otros, no guardármelo”.

Desde entonces, no sólo creó una fundación que brinda herramientas culturales, recreativas y oportunidades a infancias y adolescencias y, a través de una plataforma web, vincula a personas que piden ayuda con quienes pueden ayudarlas, sino que permanentemente colabora con otras entidades, brinda charlas en todo el país y recorre lugares y conversa con personas que han pasado o están atravesando diversas adicciones.

“Estamos en un sube y baja emocional constante, con una realidad mundial muy compleja,

que te puede llevar a sentirte vacío, no completo, con incertidumbre y eso, para un adicto,

es como el paso previo al ‘si estamos mal, mejor irme a consumir'”

Estas charlas, este servicio, se replica en Seres Libres. “Estamos en una sociedad que cotidianamente nos propone consumo: de drogas, de alcohol, de sexo, de comida, de posesiones materiales. Parece que tenemos que ser exitosos con lo que hacemos, que el éxito se mide casi exclusivamente por la cantidad de seguidores, de likes o de aplausos y ya a esta altura creo que tenemos que alejarnos lo más posible de esa idea porque es consumo y también nos acerca a la adicción, a hacer lo que sea con tal de tener un like, con tal de generar un aplauso. Y no siempre tener 30 puntos de rating es sinónimo de estar haciendo algo que te haga bien y que haga bien al resto”, reflexionó el hombre, quien reconoció: “trabajo diariamente para tratar de ser libre hasta de mi propia cabeza”.

-¿Redefiniste lo que es, para vos, el éxito?

-Yo, hoy más que nunca, trato de pensar en el éxito como algo mucho más pequeño y más cercano, además, que es la posibilidad de ser y ser sobre todo con la gente más cercana, con mis hijos. Si tengo 80 puntos de rating pero llego a casa y no me hablo con mis hijos… algo no estaría funcionando en esta ecuación.

-¿Y la felicidad, qué es hoy para vos?

-La felicidad es algo tan complejo para definir. Pienso en algo que aprendí hace poco en una de las charlas que tengo dentro del programa… y me alejo un poco de la idea de felicidad y me acerco a la idea de bienestar, estar bien. Creo que ahí hay un gran éxito también. La felicidad por ahí son momentos, no es algo constante, sí es algo a lo que seguramente seguimos apuntando pero es fugaz. Sobre todo en un mundo como el de hoy tan bombardeado constantemente por noticias, imágenes, muchísimos estímulos y es difícil sostener un estado, por lo menos de bienestar, y en estos últimos dos años ni hablar, estamos en un sube y baja emocional constante, con una realidad mundial muy compleja, que te puede llevar a sentirte vacío, no completo, con incertidumbre y eso, para un adicto como yo, como muchos y muchas, es como el paso previo al “si estamos mal, mejor irme a consumir”.

-El bombardeo a favor del consumo es intensísimo. ¿Sentís que es una lucha desigual, como David contra Goliat?

-Lo bueno es que cuando vamos despertando, observando un poco la realidad, somos cada vez más Davides. La tentación, la invitación, la llave te la dan todo el tiempo, en forma de publicidad, de consejo, en un boliche, en la televisión. Yo no soy ingenuo, estoy en un medio y a las 11 de la noche, en la tanda publicitaria que sigue al programa promueven alcohol. Y para un alcohólico es muy fuerte ver una publicidad, porque muestra gente pasándola bien y te hablan de encuentro y están todos felices. Nunca hay una publicidad de alcohol mostrando un borracho vomitando o chocando o pegándole a la mujer, o perdiendo todo o suicidándose, en general muestran la parte más tentadora del asunto, que los que hemos padecido el desborde, sabemos que dura milésimas de segundos y al final ni siquiera eso, es todo un sufrimiento.

-Requiere pura fuerza de voluntad individual hacer el clic, pero ¿Y pedir ayuda?

-Hay una frase que repito mucho porque me la dijeron: soltá la lupa y agarrá el espejo y me pareció siempre genial, dejar de observar el defecto en el otro, dejar de mirar la paja en el ojo ajeno y mirar la viga que tenés en el tuyo. El clic debe ser individual porque es muy personal porque además es una enfermedad de autodiagnóstico, vos te tenés que dar cuenta porque aunque 7 millones de personas te digan “che, sos adicto”, si vos no te das cuenta, es muy difícil.

Pero después pasa a ser comunitario, empezás a encontrar que tenés pares que te acompañan en el caminar limpio y en el seguir profundizando tu recuperación y ojalá eso sea cada vez más amplio así cada vez en lugar de subirse gente al barco que se está hundiendo de consumo, se bajen y empiecen a construir un paraíso acá en la tierra.

Mirá una de las últimas entrevistas emitidas en “Seres libres”:

-En tu caso, ¿hubo vínculos que tuviste que cortar?

-Al principio me aconsejaron no ver a la gente del palo, a la gente que consume porque todavía sos muy frágil y lo que te está ofreciendo con lo que esa persona sigue haciendo, te va a tentar. Cada día uno trabaja con eso. Entonces al principio uno deja de ir a determinados lugares y de verse con determinada gente y después, cuando la recuperación se hace más firme o mantenés una constancia, deja de interesarte ir a lugares donde están todos borrachos o drogados porque hay mentira ahí y vos no querés seguir mintiéndote, en realidad empezás a tener sano juicio y elegís ir a un parque a tomar sol o a correr o a comer con un amigo.

-Y recuperás otros vínculos.

-Un montón. Empezás a valorar los vínculos, algunos que se habían lastimado mucho, porque no te querían ver suicidándote diariamente habían dado un paso al costado, empezás a decir, este me quería bien y también, y esto es lo bueno de un adicto en recuperación, que no juzga. Yo tengo amigos que lamentablemente siguen consumiendo y no los juzgo, les ofrezco mi palabra de aliento para salir de ahí pero también sé que hay un proceso muy personal y hasta que no lo den no los puedo forzar. Sería hasta contraproducente.

Hay gente que considera que no, pero la OMS la considera una enfermedad, así como un celíaco tiene que tener cuidado con los tacc, el diabético con el azúcar, el adicto tiene que tener cuidado con las sustancias y con esos vacíos espirituales que te llevan al consumo.

-¿Te perdonaste? ¿Perdonaste a otras personas?

-Sí, es parte del proceso de recuperación aceptar los errores familiares que hubo. Un adicto, en un inmenso porcentaje, no lo es porque sí. Cuando uno escarba un poco, en las familias disfuncionales obvias, el adicto es el que paga los platos rotos, el que se mete para adentro lo que está ocurriendo, el que se lastima a sí mismo, a veces hasta para no lastimar a otros. Entonces uno perdona a la familia, situaciones de la vida y pide perdón, porque en realidad, todo este tema de las adicciones es una enfermedad social. Estamos en una sociedad absolutamente adicta, muy esclavizada, y con muy poca noción de la libertad. Y no es que yo la tenga, trabajo diariamente para tratar de ser libre hasta de mi propia cabeza que me tira ideas no tan buenas.

-En ese contexto, ¿qué sentís cuando se habla de la legalización de consumo?

-Yo ante eso tengo una posición muy clara, sobre todo en este momento mundial de tanta incertidumbre, de tanta angustia, de tanta desesperación. Creo que antes que hablar de cualquier tema legal o ilegal, judicial, haría un inmenso trabajo de prevención, para mí primero está prevenir.

Yo no denuncio a nadie, no me meto con el narcotráfico ni con la venta, Lamentablemente es algo que existe y va a seguir existiendo, pero a los niveles de locura que se ha llegado en relación a la adicción, con pibes… yo siempre lo repito, vi a un pibe de 6 años consumiendo pasta base y si eso llegó a un nene de 6, primero hay que hacer un trabajo de prevención y de reestructuración de un montón de otras cosas, para después debatir lo que sea. Primero tengamos la red bien armada porque están cayendo… para mí esa es la urgencia. Todo lo demás puede esperar.

Agradecer

– ¿Qué te pasa con todos los testimonios, las personas que te has encontrado en el camino que comparten sus peores momentos con vos y ante una cámara?

– Lo primero que hago es agradecer la posibilidad de sentarme limpio y con sano juicio a hablar con alguien. Eso ya me lo agradezco a mi, a la vida, a mi familia, a mis amigos. Después agradezco mucho que alguien se siente a hablar conmigo, sobre todo porque de lo que vamos a hablar, una parte no tiene que ver con el placer, tiene que ver con una etapa muy oscura. Agradezco la confianza que depositan o que comparten conmigo.

Todo lo demás es como un premio: que además me cuenten, que se abran, que a veces hasta descubramos cosas en la charla, es conmovedor en todo sentido.

Estoy agradecido de estar encontrando este espacio, que es de coparticipación y si se replica es porque la idea es que cada uno desde su lugar pueda seguir ampliando y potenciando el mensaje. Si le llega a más gente el mensaje es mejor.

– Además de estar profundamente involucrado en este servicio ¿Tenés otros proyectos laborales en marcha?

– Tengo mucho tiempo y energía puestos acá, además del programa tenemos la plataforma que armamos para asistir, guiar, linkear con organizaciones que trabajan en el tema, estoy organizando charlas en lugares, doy charlas virtuales y presenciales cuando lo permite la coyuntura y la realidad y tengo la fundación hace 18 años.

Pero además estoy trabajando en dos proyectos. Uno es una serie que tiene que ver con algo del tema, más latinoamericano y el otro es “Argentina potencia” que va a mostrar emprendedores de todo el país, que en medio de esta situación tan crítica siguen apostando, se reinventan.

Además, termino la película John Lennons, una comedia dirigida por José Cicala.

Más sobre el servicio de Gastón Pauls:

www.sereslibres.org

www.cacuca.org.ar

Instagram: @sereslibretv

Youtube: Seres Libres

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