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Un baño de realidad para Peñarol

Regatas Corrientes le propinó una dura derrota. Duró poco el envión anímico del triunfo ante Olímpico. Cometió demasiados errores ante un rival siempre más ágil y veloz.

Por Sebastián Arana

Asalto a la ilusión. Peñarol se había despojado el martes ante Olímpico de la mochila que lo lastraba mentalmente. Pero, obviamente, no de sus problemas de funcionamiento. Anoche se evidenciaron todos y Regatas Corrientes le ganó 84-68 en una nueva fecha de la Liga Nacional de básquetbol.

En el primer cuarto, en el que comenzó dando una imagen de clara superioridad, insinuando poseer un mayor arsenal de variantes, Regatas le perdonó la vida a un Peñarol que aguantó la parada apoyado sólo en dos jugadores: Kyle Austin y Damián Tintorelli.

Sin embargo, en el segundo, el equipo correntino no hizo concesiones. Superior atléticamente, siempre más veloz, con una rotación larga, rica y pareja (23-6 fue la diferencia de aporte en puntos entre un banco y otro en la primera parte), mandó con claridad sobre un Peñarol que defendió muy flojo. No pudo despegar antes porque los de Leo Gutiérrez aprovecharon bien desde la línea un momento de nervios en el que Omar Cantón se hizo cobrar una falta técnica.

A falta de cinco minutos, los visitantes se imponían nada más que 32-29 (diferencia mentirosa de acuerdo al juego) y tenían con tres faltas personales a sus dos pivotes, el propio Cantón y Tayavek Gallizi.

Entonces Lucas Victoriano dispuso una defensa zonal. Peñarol cayó en la trampa y abolló el aro tirando a tontas y a locas de tres puntos. Y Regatas aprovechó el descontrol corriendo la cancha con contundencia y, además, tirando de tres con eficacia. Conclusión: sacó quince puntos en un ratito y llegó 50-36 arriba al entretiempo con un increíble 76% en dobles, con un buen 46% en triples y ganando 24 a 13 la lucha por los rebotes.

Sin jugar del todo bien, una superación defensiva puso a Peñarol en carrera en el tercer cuarto. Los correntinos -que llegaron a ir ganando por dieciséis puntos-paulatinamente fueron perdiendo comodidad a la hora de atacar. Y la energía de Vaulet y un muy buen ingreso de Tomás Monacchi le permitieron al equipo local romper la barrera de los diez puntos de diferencia e ingresar al cuarto final con un expectante 58-66.

Las ilusiones, sin embargo, fueron efìmeras. Todos los problemas de elaboración de Peñarol reaparecieron en la primera mitad del cuarto final, en la que casi siempre terminó tomando lanzamientos forzados de tres puntos. Y se terminó de condenar anotando nada más que un doble en los primeros cinco minutos del parcial. Paulatinamente, Regatas salió del pasaje de confusión y volvió a imponer su ofensiva simple y ágil. Un triple de Quinteros desde la esquina que estiró la brecha a catorce puntos (74-60) fue el comienzo del final. Y la estaca en el corazón “milrayitas” la terminó de clavar Fabián Ramírez Barrios, con siete puntos consecutivos.

Después de la ilusión que generó el angustioso triunfo ante Olímpico, Peñarol volvió a evidenciar lo mal que juega y sufrió una cachetada dolorosa.

La síntesis

Peñarol 68

N. Gianella 5, B. Davis 3, J. P. Vaulet 15, K. Austin 18 y D. Tintorelli 12 (FI); J. I. Marcos 2, L. Gorosterrazu 4, N. Lauría 0, L. Arn 2 y T. Monacchi 7. DT: Leonardo Gutiérrez.

Regatas Corrientes 84

D. Stephens-Bell 7, P. Quinteros 11, F. Ramírez Barrios 14, A. Smith 14 y O. Cantón 7 (FI); T. Gallizzi 2 (x), J. Arengo 10, J. Saiz 4, A. Henriquez 11 y M. Giordano 4. DT: Lucas Victoriano.

Estadio: Polideportivo “Islas Malvinas”.

Árbitros: Alejandro Chiti-Rodrigo Castillo-Danilo Molina.

Parciales: 16-21, 36-50 y 58-66.

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