La Ciudad

Un especialista recomienda “acompañar y regular” el uso del celular en adolescentes

"La clave no es alarmar ni prohibir, sino comprender en una etapa de alta sensibilidad emocional y cerebral", sostiene la psiquiatra Stephanie Schon.

Para la psiquiatra Stephanie Schon, la clave en el uso de los celulares por parte de los adolescentes pasa por “acompañar y regular” y no por “prohibir”.

Según describe la especialista, la utilización intensiva de redes sociales y dispositivos puede acarrear “mayor sintomatología ansiosa, aumento de síntomas depresivos, alteraciones del sueño, mayor exposición a situaciones de ciberacoso e incremento de conductas impulsivas”.

Sin ánimo de alarmar, la especialista en psiquiatría infanto-juvenil recomendó “el uso acompañado y equilibrado, ya que la tecnología puede ser una herramienta de conexión, expresión y aprendizaje”. Y agregó: “La clave no es alarmar ni prohibir, sino comprender que en una etapa de alta sensibilidad emocional y cerebral, el modo en que se usan las pantallas puede influir en el bienestar”.

Precisamente, la también subsecretaria de Salud de la comuna local explicó que esto se genera durante la adolescencia porque es “una etapa en la que el cerebro todavía está en pleno desarrollo, se está reorganizando. Durante estos años se fortalecen las conexiones neuronales que más se usan y se eliminan las que menos se estimulan. El entorno influye directamente en cómo se termina de organizar el cerebro”.

Y detalló: “El sistema emocional y de recompensa madura antes que la parte encargada del control y la toma de decisiones. Por eso los adolescentes sienten más intensamente, buscan aprobación y son más sensibles a la gratificación inmediata”.

“Las redes sociales introducen un factor nuevo: la validación permanente y pública. Likes, comentarios y seguidores pueden transformarse en una medida externa de valor personal”.

Justamente, las redes sociales y los videojuegos están “diseñados para activar ese sistema de recompensa, a través de notificaciones, likes y estímulos constantes. Esto no significa que las pantallas dañen el cerebro, pero sí que pueden reforzar la búsqueda de estímulos rápidos y dificultar la tolerancia a la espera o al aburrimiento”.

Acompañamiento

La doctora Schon reiteró que la clave “no es prohibir la tecnología, sino acompañar y regular su uso. “El cerebro adolescente necesita experiencias variadas: vínculos cara a cara, deporte, descanso adecuado y también momentos de aburrimiento creativo”. “Los adolescentes están construyendo su autoestima -agregó-, su forma de vincularse y la imagen que tienen de sí mismos. En ese proceso, el entorno es determinante”.

Por eso insistió con el acompañamiento, ya que “las redes sociales introducen un factor nuevo: la validación permanente y pública. Likes, comentarios y seguidores pueden transformarse en una medida externa de valor personal. Y cuando la autoestima depende demasiado de esa aprobación digital puede volverse frágil”.

Finalmente, aclaró que las pantallas “no generan trastornos psiquiátricos por sí solas, ya que los mismos son multifactoriales e intervienen factores biológicos, familiares, sociales y personales”, aunque resaltó que “el uso excesivo o desregulado puede actuar como factor de riesgo o amplificador en jóvenes vulnerables”.

Te puede interesar

Cargando...
Cargando...
Cargando...