La Ciudad

El paro se hizo sentir y la marcha fue multitudinaria en Mar del Plata

Miles de trabajadores se movilizaron por el centro en rechazo a las políticas de Milei. La CGT dijo que la marcha "superó las expectativas". El transporte se vio afectado desde la mañana y la actividad comercial, a partir del mediodía.

Una multitud salió este miércoles a las calles de Mar del Plata para marchar contra las políticas de Javier Milei, en el marco de un paro de 12 horas que resintió el transporte y la actividad comercial en plena temporada.

Convocados por las tres centrales obreras, miles de trabajadores, hombres y mujeres afiliados o no a sindicatos y organizaciones sociales, se concentraron desde el mediodía a las puertas de la Confederación General del Trabajo, en Catamarca entre Bolívar y Colón, para marchar primero hasta avenida Independencia, luego hasta Luro y por último hasta el monumento a San Martín, en la intersección de esa avenida con la calle Mitre.

El paro comenzó a hacerse sentir por la mañana, con un “servicio de emergencia” de los colectivos, y se fue profundizando a partir del mediodía, la hora señalada para el inicio de la medida de fuerza. Municipales, bancarios y trabajadores de otras dependencias estatales culminaron a esa hora la jornada y muchos se sumaron a la concentración.

No es habitual ver en pleno enero comercios o confiterías cerradas, como se vieron este miércoles desde las 12. Es que tanto el Sindicato de Empleados de Comercio como la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) adhirieron al paro y convocaron a la manifestación. Hasta difundieron un número telefónico para denunciar a propietarios que no permitieran el derecho a la protesta.

Aunque la centralidad la tuvo el movimiento obrero, organizaciones de izquierda –como el Polo Obrero– hicieron su propia convocatoria en Plaza Rocha y otras combativas –como el Movimiento Teresa Rodríguez– armó una olla popular en la esquina de la Municipalidad, en Luro e Hipólito Yrigoyen. Unas y otras cuestionaron “la burocracia sindical” que a su entender representan las centrales obreras.

El secretario general de la CGT local, José Luis Rocha, dijo a LA CAPITAL que la marcha “superó las expectativas”. “Sabíamos que iba a ser multitudinaria, pero no nos imaginábamos que tanto. Esto supera todo”, afirmó.

Rocha sostuvo que una de las principales intenciones era que los diputados que aún tienen dudas de cómo votar las leyes que envió Milei al Congreso “repiensen si van a votar contra el pueblo”. “Porque acá no están las centrales obreras, está el pueblo. Si sólo fuésemos los sindicatos, tendríamos una marcha de una cuadra”, aclaró.

Su par de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma, Ezequiel Navarro, aseguró que “a lo largo y ancho del país hay una muestra clara del descontento que muestra la sociedad”. Y acotó: “Acá hay mucha gente que votó a Milei. Lo votó para vivir mejor porque les prometió que los sueldos iban a ser en dólares, pero el combustible está en dólares, la carne está en dólares, a precios internacionales, y los sueldos siguen en pesos con una devaluación del 40% y sin recomposición salarial”.

Graciela Ramundo, de la CTA de los Trabajadores, advirtió que “a Mar del Plata le afectan mucho el DNU y la ley ómnibus”. Aseguró que le impactan “en el trabajo y la producción”, entre otras cosas con “la privatización del mar”.

Entre los dirigentes que encabezaron la columna principal, que sostuvieron una bandera gigante con la consigna “La patria no se vende”, estaban los de la pesca: Pablo Trueba, del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), y Carlos Mezzamico, del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA). Ambos están en alerta desde hace semanas por el capítulo de la pesca de la ley ómnibus, que gremios y empresas rechazan con igual contundencia. Ambos, del mismo modo, quedaron más aliviados después de la promesa de los bloques dialoguistas de no acompañar los artículos en la sesión de la Cámara de Diputados.

También aparecieron en la “foto” principal los referentes de los gremios de servicios: Guillermo Bianchi, de los mercantiles, y Pablo Santín, de los hoteleros y gastronómicos. Los dos hablaron de un alto acatamiento en cada actividad.

“En Mar del Plata no solo están atacando los derechos de los trabajadores, sino que sectores productivos se ven muy perjudicados. Mar del Plata es la ciudad con más adultos mayores. Este gobierno les está haciendo pagar la crisis a los jubilados. En este contexto, Mar del Plata está marchando en defensa de los derechos de su economía”, analizó Bianchi.

“No se está discutiendo un partido o un color político –sumó Santín–. Hoy se está discutiendo si un trabajador está dentro de un convenio colectivo, si tiene una representación gremial o un convenio que lo apoye o si queda en una clara situación de debilidad, teniendo que negociar con su empleador las condiciones laborales”.

Con el sol del mediodía cayendo a pique, la manifestación se realizó como estaba previsto: con los tiempos que establecían llegar al monumento a San Martín antes de las 15 y sin violencia. El dato no es aleatorio: para llegar a ese lugar los trabajadores y sus dirigentes pasaron por la Municipalidad, donde estaban algunas de las organizaciones sociales que los critican.

Allí empezaron a entonarse fuerte las dos estrofas que formaron parte del cancionero sindical: “La patria no se vende, la patria no se vende, no se vende” y “Unidad, de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode”.

El punto cúlmine fue la lectura del documento firmado por las tres centrales obreras, titulado con el lema de la marcha. La voz del locutor salía de parlantes previamente instalados al pie del monumento para que llegase a todos los presentes, que solo en ese momento hicieron silencio. Luego, el secretario general de la CGT local tomó el micrófono, agradeció la presencia y dijo que ya era momento de la desconcentración. De fondo comenzó a sonar el himno nacional.

 

 

 

 

 

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