El "Chino" no para de asombrar con su meteórico ascenso dentro del mundo de las artes marciales mixtas. Sus comienzos, el mundo del UFC y sus sueños en una extensa charla con LA CAPITAL.
por Víctor Molinero
Kevin Vallejos descansa con los suyos en Batán y entrena diariamente en Mar del Plata luego de lo que fue su consagratorio triunfo en UFC frente a Josh Emmett.
En su cuarta pelea dentro de la empresa más importante del mundo de las artes marciales mixtas “el Chino” protagonizó el combate estelar de la velada con apenas 24 años.
Todo va demasiado rápido para él tras su ingreso a las grandes ligas de las MMA. Cuatro peleas, otros tantos triunfos espectaculares, bonos especiales y una explosión en redes sociales por sus terminaciones.
Sin embargo, Kevin llega a la redacción del diario LA CAPITAL con un aplomo que asombra tanto como sus triunfos dentro de la jaula. Puntual, respetuoso, sereno, Vallejos deja en claro que tiene los pies sobre la tierra más allá del torbellino que es hasta aquí su carrera.
Acumula 18 triunfos y una derrota en el ámbito profesional. Nunca fue noqueado. Cuatro combates en la UFC le bastaron para meterse en el top ten. Pero elige seguir viviendo por ahora con sus padres en Batán, disfrutando de los afectos en su lugar de siempre, de sus amigos.
“No salí mucho de casa, estuve mucho con la familia pero lo poco que he salido, la gente me saluda o me pide fotos. Se siente mucho el cariño”, confiesa en el arranque de la charla con LA CAPITAL.
Foto Diego Romero
– ¿Cómo está integrada tu familia?
– Somos cuatro hermanos en total, mi mamá y mi papá. Pero hoy en día en casa somos solo mis viejos y yo. Mis hermanos mayores ya tienen su familia. Yo soy el más chico. Por el momento sigo viviendo con mis viejos porque viajo bastante así que no me puedo establecer mucho en un solo lugar.
– ¿Cómo es eso que decías de los pedidos de fotos y saludos? Imagino que aumentó mucho en el último tiempo…
– Sí, no me sorprende que me pidan fotos pero sí que gente mayor lo haga. Porque por ahí los de veintipico están mucho en redes y ven muchos contenidos de mis combates. Pero sí he notado que gente de cuarenta, cincuenta, hasta sesenta me piden una foto, que me reconozcan. Eso sí me sorprende. Veo que hay mucha más difusión en ese sentido. Que se hable en el diario o un noticiero hace que el reconocimiento sea mucho más en ese sentido.
– ¿Te llegó la tapa de LA CAPITAL tras el triunfo contra Emmett?
– Siii. La vi. Me la mandaron por WhatsApp, estando ahí en la portada. Es grato verme en un diario. No me acostumbro a todo ese tipo de cosas. No es algo que me hubiese imaginado.
– Es que fue demasiado vertiginoso lo tuyo. El primer contrato, las triunfos espectaculares ya dentro de la UFC, los bonos extras, la pelea estelar. ¿Cómo llevás esto que está pasando tan rápido?
– Yo quería ir un poco más lento. Tengo veinticuatro años, así que no tengo apuro en querer subir rápido. Pero, bueno, a la compañía también le interesa cómo peleo, el carisma o lo que sea, así que me da este tipo de peleas. Sí, siento que es un poco rápido. En un año pasaron muchísimas cosas pero también estuvimos a la altura. Siento que estoy dando buenos desempeños, así que en ese sentido tan rápido no voy. Si hubiese perdido, si me hubiese ido mal, por ahí diría que me están apurando demasiado. Pero realmente me va bastante bien, me siento cómodo, no siento ningún tipo de presión de más por ser una estelar. Así que siento que estoy en el lugar bastante correcto.
Foto Diego Romero
– ¿Cómo viviste esa situación cuando te avisaron que ibas a hacer la pelea estelar?
– No lo creía. Dije “¿cómo? , es muy rápido”. En ningún momento creí que era era posible hacerlo en solamente un año.
– ¿Creés que Josh Emmett por ahí te subestimó en la previa?
– Sí, sí, es muy normal que pase. Ya me pasó en la pelea anterior, que mi rival dijo exactamente lo mismo. “es muy joven, está muy rápido acá, le falta experiencia”. Es normal porque es gente de vieja escuela a la que le costó mucho llegar dónde estoy yo. Por eso es normal que lo hayan tomado así, el subestimarme o decir que no estoy a la altura.
– ¿Y ya están con algún nombre en mente para tu próxima pelea? Se te vio tirar un par de desafíos en redes…
– Sí, tiramos nombres pero todavía no. Es muy pronto como para que me avisen de algo. Y tampoco es algo que yo quiero pelear ya. Quiero recuperarme de lesiones, del cuerpo, de la cabeza… Así que mientras que me dejen un poco de descanso, mejor.
“LOOK OUT FOR THIS MAN FROM ARGENTINA!” @ElChinoVallejos GETS IT DONE IN ROUND ONE
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– ¿Qué dolencia tenés ahora?
– De la última pelea, la anterior, tengo la muñeca lastimada, un ligamento del nudillo… El cuerpo duele muscularmente, también articulaciones, es muy normal.
– Esta última pelea con Emmett fue más rápida…
– Si, fue más rápida pero fue el campamento más duro. Y, sinceramente, uno sufre más en el campamento, que es el entrenamiento previo a la pelea.
– Esos campamentos los venís haciendo en Brasil, donde el MMA viene más desarrollado…
– Es que lo que hay en Brasil es más actualización sobre el deporte. Acá se está haciendo muy conocido y demás, pero todavía estamos a años luz de lo que es el nivel de afuera, ¿Por qué? Porque acá el gimnasio donde entreno yo, capaz que hay cuarenta o cincuenta chicos pero en Brasil son cien. Ellos lo llevan desde muy chicos este deporte. Allá se lo reconoce como algo bueno. Acá sigo viendo que el noticiero dice “imágenes sensibles de lo que fue la pelea”. Y esto es un deporte. Obviamente que hay golpes y demás pero es un deporte igual que todos. Tenemos que seguir metiendo ficha al deporte para que se haga más reconocido en Argentina y vean que es un deporte igual que otro.
– Por ahí lo que impacta un poco a mucha gente es la terminación de los combates en el MMA…
– Sí pero también recibimos menos daño cerebral que otros deportes. Porque aunque se vea bruto o lo que sea, la pelea se corta. En otros deportes no. Te hacen levantar y te hacen seguir. Entonces, eso es un poco más agresivo que lo nuestro. Obviamente nosotros tenemos el remate, ese plus que otros deportes no tienen. Yo te tengo que seguir pegando hasta que referí corte el combate. Pero una vez que intercede no te permite seguir como en otros deportes.
– ¿Dónde estás entrenando en Mar del Plata?
– Estoy entrenando con Brothers of Line hace unos siete u ocho años.
– ¿Y tus comienzos en la actividad cómo fueron? ¿Hacías algún otro deporte antes?
– Fútbol en la calle y con amigos nada más. Nunca hice otro deporte. Tampoco estaba interesado en algún tipo de deporte de contacto. Cuando empecé con MMA lo hice en un gimnasio muy chiquito ahí, en Batán. Me anoté por curiosidad. Por un amigo que un día que dijo de ir pero sinceramente no tenía ni idea de lo que era el deporte. Yo simplemente fui, entrené, me gustó muchísimo y me quedé.
– ¿Y cuándo empezaste a notar que podía ser un deporte en el que tenías la chance de competir profesionalmente?
– Con mi profesor teníamos planeado meternos en el profesionalismo cuando cumpliera los dieciocho. Yo arranqué a los dieciséis, hice catorce peleas amateur.
– Ya como profesional llevás 18 triunfos y una sola derrota. ¿Qué recordás de esa única experiencia?
– Fue el primer llamado para lo que es Contender Series, que es la entrevista de trabajo para llegar a UFC. Sí. Pelee con Jean Silva.
– Un peleador que está entre los mejores de tu categoría…
– Pero en ese momento no tenía tanto nombre. Él venía con un récord más o menos y yo estaba invicto. Sinceramente yo tenía las de ganar pero nos llevamos una gran sorpresa. Él cambió de gimnasio antes de pelear conmigo, también su forma de pelear y a mi me faltaba muchísima más experiencia.
– Te quedó esa espina imagino…
– Me quedó la espina, pero no de una forma mala. Cuando lo vi pelear por primera vez sí, deseaba que perdiera. Pero poco a poco me fui dando cuenta que no era así. Que fue su momento de ganar, su momento de brillar. Cuando después debutó en UFC empezó a ganar todas. Y poco a poco me dije, “bueno, yo por lo menos aguanté tres rounds con él. Veo cómo noquea a todo el mundo y a mí no me pudo noquear”. Haber perdido me enseñó más que haber ganado. Aprendí, mejoré muchísimo más, tomé otro tipo de decisiones, otra forma de entrenar, la decisión de viajar, de ser más profesional en el deporte. Antes entrenaba, me iba bien y listo. Después de perder, me di cuenta de muchas cosas y empecé a entrenar distinto.
– ¿Y cómo es tu rutina de entrenamiento en esta etapa más relajada, cuando no tenés una pelea por delante?
– Por lo general entreno dos o hasta tres veces al día pero en una intensidad más baja. En mi gimnasio y por ahí voy también a otro de jiu jitsu.
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– ¿Con quién entrenás en Brothers of Line?
– El profesor es Alejandro Belatines, también profesor de MMA. Además está Ignacio Fernández, que también es otro profesor de MMA para amateurs y un profe que le decimos “Pica” que entrena exclusivamente jiu jitsu.
– ¿Cómo es económicamente la rentabilidad del deporte? Te hemos visto ganar bonos especiales por tus peleas. ¿Es una disciplina que te permitan ganar bien pensando en el futuro?
– Depende mis peleas, cómo rindo y cuántas hago. Hay muchísimos gastos porque los viajes a Brasil para el campamento previo los tengo que pagar yo. Los campamentos se pagan, la comida se paga. La empresa se hace cargo de los costos la semana previa a la pelea. Viaje a Estados Unidos, hospedaje, comida.
– El contrato con UFC no incluye un pago mensual sino una bolsa por pelea…
– Claro, te pagan por pelear. El año pasado estuve bien porque hice cuatro peleas pero no va a ser siempre así. Yo salí ileso de las peleas, no tengo ninguna lesión o nada grave y puedo seguir peleando. Pero también tenemos controles médicos en donde si yo recibo muchísimos golpes o algún knockout, son seis meses donde UFC no me va a ofrecer pelea por un cuidado mío. Son 6 a 8 meses donde no voy a tener ingresos.
– ¿Y quiénes son dentro del ranking UFC los que económicamente pueden decir que están bien?
– Dentro del top diez creo que están bastante más bien económicamente.
– Pero vos acabas de meterte en ese grupo…
– Sí pero yo tengo cuatro peleas. En cambio los del tipp ten, para llegar ahí tuvieron que hacer muchas más peleas que yo. Esa es la diferencia. Cuanto más peleás más ingresos tenés.
– ¿Este puede ser el año entonces que te permita dar ese salto?
– Si sigo peleando bien y ganando seguramente si.
– Y antes del fútbol en las calles de Batán y del MMA, ¿qué era tu vida? ¿Estudiaste, trabajaste?.
– Estudié. Tengo el secundario completo en la escuela San Francisco. Hice la primaria y la secundaria ahí. Y después empecé a trabajar de lo que sea: en la construcción, en un aserradero, armando cajones o pallets… Durante la pandemia hacía pozos ciegos con mi hermano. Hasta los dieciocho trabajaba, estudiaba y entrenaba.
– Lo hacías para dar una mano a la familia…
– Más que nada para independizarme un poquito en algunas cosas. Porque había que pagar el gimnasio o algo que quería comprarme. Lo hacía por mi y no tanto por la necesidad de la familia. Nunca mis viejos me dijeron “andá a laburar porque se necesita”.
– ¿Con qué soñás para tu vida y dentro del deporte?
– En el deporte se aspira a lo que es el título Pero más que nada lo que yo quiero con UFC es generar un legado sobre mi apellido y también hacer algo grande acá en Argentina. Más que nada en Mar del Plata. Un gimnasio o una academia donde los chicos puedan realmente ver esto como un futuro. Y también que los padres puedan verlo. Que tengan a alguien que los apoye y los guíe un poco. Me gustaría llegar a eso.
Sandra Beatriz Vallejos y Marcelo Montenegro, sus padres, tienen motivos para inflar el pecho. Su hijo menor sigue forjando un nombre importante dentro de las artes marciales mixtas. Con agresividad arriba del octágono pero con una calma que asombra cuando terminan las peleas. Recluido al calor de los suyos y esperando un nuevo llamado para intentar seguir haciendo historia en el mundo de las artes marciales mixtas. Con un puñado de peleas Kevin “Chino” Vallejos ya marcó varios hitos para las MMA en el país. Pero lejos de conformarse sueña con mucho más. Como deportista y, en un futuro, como formador de nuevos talentos.
Desde la semana pasada, luego de lo que fue su triunfo ante Josh Emmett, Kevin Vallejos trepó al top ten de la división pluma de Ultimate Fighting Championship (UFC).
Debutó como profesional con apenas 20 años en septiembre de 2021.
Desde entonces acumula 18 triunfos (13 por ko, 2 por sumisión y 3 por decisión) y 1 derrota (por decisión).
Su debut en UFC fue hace apenas un año, el 15 de marzo de 2025 y lo saldó con nocáut en el primer round ante Seung Woo Choi. En agosto venció por decisión unánime a Danny Silva y en diciembre se llevó un bono de 50 mil dólares extras por su espectacular definición con un puño giratorio hacia atrás sobre Giga Chikadze (rankeado 15).
El pasado 14 de marzo, en su cuarta pelea, protagonizó la estelar de la noche ante Emmett (11°) y tuvo otra fenomenal resolución por nocáut en el primer round.