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Policiales 9 de enero de 2019

Videos y otros peritajes confirmarían la legítima defensa en crimen del boliche Luna

El fiscal Juan Pablo Lódola deberá resolver en los próximos días si mantiene la imputación contra Sebastián Sosa por matar de un tiro en la cabeza a Mariano Urtiaga. Podría interpretarse el caso como una legítima defensa.

Mariano Urtiaga en el Peugeot 308.

El arduo trabajo de los peritos de la Policía Científica y el análisis detallado de las cámaras de seguridad habrían consolidado la hipótesis que sostiene que el hijo del dueño del boliche Luna mató de un disparo a un cliente luego de ser atacado a tiros en la madrugada de Navidad.

Sebastián Sosa (38) permanece detenido en la cárcel de Batán y en los próximos días el fiscal Juan Pablo Lódola y la Justicia de Garantías podrían ordenar su libertad si es que se confirma que accionó su arma en el marco de la legítima defensa. No obstante, algunas circunstancias que caracterizan el hecho (el lugar, la cantidad de gente en la línea de fuego, la condición de tirador experto de Sosa, por ejemplo) le agregan una cuota de incertidumbre e interpretación a la decisión de la Justicia.

Vale recordar que Sosa mató de un disparo en la cabeza a Mariano Urtiaga (46), un hombre que, colérico por haber sido   expulsado del boliche de Independencia y Juan B. Justo, hizo varios disparos contra el personal de seguridad.

Aunque la causa que lleva el fiscal Lódola atraviesa el plazo permitido para incorporar prueba antes de solicitar la prisión preventiva o la libertad, trascendió que los informes periciales corroborarían la versión de algunos testigos que aseguran que Sosa se defendió del ataque inicial.

En la madrugada del 25 de diciembre Urtiaga concurrió con su vehículo Peugeot 308 al boliche Luna pero a las 4, aproximadamente, tuvo un altercado con el personal de seguridad. A raíz de ese incidente fue expulsado y ahora el fiscal investiga todo aquello que muestran las cámaras de seguridad del local: 16 minutos después Urtiaga regresó en su automóvil, descendió y, desde la vereda, hizo 5 disparos con su arma calibre 22 largo marca Thunder. Los proyectiles que utilizaba eran de punta hueca, de gran capacidad de daño.

En ese momento, Sosa, hijo del dueño de Luna, fue informado por los  custodios y tomó una pistola Glock calibre 9. Segundos más tarde, Urtiaga  giró con  el Pegueot y volvió a pasar por el frente del boliche e hizo otros dos disparos. Uno de los proyectiles dio en la cabeza de Urtiaga y lo mató en el acto, lo que provocó que el automóvil se descontrolara, atravesara Independencia, Juan B. Justo y terminara chocado contra otro vehículo detenido en el semáforo.

“Creemos que hay prueba suficiente para demostrar que mi defendido disparó recién su arma entre el 6° y el 7° disparo del agresor, y lo hizo en doble tap, es decir en la misma maniobra de defensa”, explicó Sergio Sosa Ortega, abogado que representa a Sosa.

En las imágenes de video captadas por las cámaras de seguridad del boliche se observaría que varias personas, la mayoría clientes, están en la línea de fuego.

En los próximos días el imputado podría prestar declaración y contar su versión de los hechos, algo que hasta el momento no hizo ya que la defensa oficial, que lo asistió en el inicio de la causa, le había aconsejado no hacerlo.

El Ministerio Público Fiscal tiene un plazo de 15 días desde que se produce la detención de un imputado para convalidar la prisión ante el juez de garantías y pedir extenderla, en lo que se conoce como prisión preventiva. En el caso en que considere que la acusación no avanzó o que no hay riesgos procesales puede solicitar la libertad.

En el transcurso de la próxima semana se vencerá ese plazo y la situación de Sosa será resuelta por un Juez de Garantías que, incluso, puede dictar el sobreseimiento por la inexistencia de delito.